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Chávez divide hasta muerto: Maduro le birla la Presidencia a Cabello

La Constitución de Venezuela establece que debería asumir la Presidencia de la República el titular de la Asamblea Nacional (hoy Diosdado Cabello). Pero el canciller bolivariano Elías Jaua anticipó que el vicepresidente Nicolás Maduro será el mandatario interino, supuestamente interpretando un fallo del Tribunal Constitucional acerca del mandato de Hugo Chávez Frías. Nadie desconoce que desde que Chávez se marchó a Cuba para su 4ta. cirugía, en Venezuela se habla de las diferencias entre Maduro Moros y Cabello Rondón. La división ha sido una constante en la acción político-institucional del fallecido Presidente.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El legado de Hugo Chávez Frías fue una Venezuela que lo amó y otra Venezuela que lo odió. La fractura político-social-cultural de Venezuela fue la táctica permanente de Chávez Frías, quien a menudo menospreció la concordia, con la excepción de 2007, luego de perder una consulta popular sobre la reforma de la Constitución. Y la ruptura le sobrevive a Chávez Frías, solo que en esta ocasión es hacia adentro de su Partido Socialista Unido Venezolano, y la demostración es la constante apelación a la unidad que hay por estas horas en Caracas: ¿Diosdado Cabello o Nicolás Maduro? ¿Quién será el encargado de reemplazar a Hugo Chávez?
 
Con la muerte del presidente Chávez, derrotado en una batalla contra el cáncer que comenzó en junio de 2011, Venezuela se encamina a nuevas elecciones en los próximos 30 días, y también a una controversia sobre quién debería asumir el poder en la transición.
 
El fallecimiento del líder de la Revolución Bolivariana ha puesto sobre el tapete un caso de análisis para los abogados, que se debaten entre la Constitución y una sentencia del Supremo Tribunal de Justicia, que avaló postergar más allá del 10/01/2013 la juramentación de Chávez y reconoció la continuidad de su gestión por ser un Presidente reelegido.
 
Mientras constitucionalistas consultados se pronunciaron sobre la posibilidad de que sea el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, quien asuma y encamine el país a elecciones, el canciller Elías Jaua aseguró que será el vicepresidente, Nicolás Maduro, quien dirija Venezuela.
 
Al filo de la medianoche del canciller Jaua, en declaraciones al canal interestatal Telesur, consideró que Chávez "leyó correctamente la Constitución" en su última alocución pública, el 08/12/2012, 2 días de viajar a Cuba a someterse a la 4ta. intervención en 18 meses por el cáncer. "Ahora se ha producido una falta absoluta, asume el vicepresidente de la República como Presidente y se convoca a elecciones en los próximos 30 días", argumentó el canciller.
 
Previamente, el diputado chavista, ex guerrillero y expresidente de la Asamblea, Fernando Soto Rojas, había indicado que sería Cabello quien debería quedar en el poder.
 
La Constitución venezolana prevé 3 oportunidades para la falta absoluta del Presidente de la República: en las 2 primeras, cuando ésta ocurre antes de la toma de posesión del Presidente o durante sus primeros 4 años del período de 6. En estos casos, se convoca a una elección universal para escoger al nuevo Presidente mientras el presidente de la Asamblea Nacional —Diosdado Cabello, en estos días— ocupa el cargo de manera interina.
 
En el 3er. caso, cuando la falta absoluta del mandatario ocurra durante los últimos 2 años del período presidencial, el vicepresidente ejecutivo —cargo que en la actualidad ocupa Maduro— deberá completar el lapso hasta que se celebren las elecciones regulares.
 
Parecería claro que Chávez, reelecto el 07/10/2012 y convaleciente en Cuba desde el 11/12/2012, incurrió en 1 de los 2 primeros casos; no alcanzó a jurar su nuevo período, acto que debió ocurrir el 10/01/2013. Por lo tanto, correspondería que el Presidente del Parlamento asuma el cargo transitoriamente y convoque a elecciones.
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No obstante, el oficialismo se apresta a acomodar una nueva tesis, amparada en la controvertida decisión del Tribunal Supremo de Justicia —dominado por el Gobierno—, que en una decisión muy cuestionada permitió aplazar la ceremonia de investidura del 10/01/2013 y esperar por la recuperación de Chávez. En el ínterin, de acuerdo a esa decisión, se generaba una situación de “continuidad administrativa” que, de hecho, le dio una prórroga al gobierno en funciones que debió haber expirado en esa fecha.
 
El artículo 233 de la Constitución venezolana plantea la "falta absoluta" del Presidente para los casos de muerte, renuncia, destitución, o incapacidad física o mental, el abandono del cargo o la revocación popular de su mandato.
 
"Cuando se produzca la falta absoluta" del Presidente "antes de tomar posesión, se procederá a una nueva elección universal, directa y secreta dentro de los 30 días consecutivos siguientes", señala el texto constitucional e indica que, mientras, se encargará de la Presidencia el titular de la Asamblea Nacional (unicameral).
 
Pero con la sentencia del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), cuya presidenta, Luisa Estella Morales, puntualizó que "no es necesaria una nueva toma de posesión en relación con el presidente Hugo Chávez en su condición de presidente reelecto", se dio por sentado el comienzo del mandato 2013-2019.
 
Así, según la Constitución, si la falta "se produce durante los primeros cuatro años del período constitucional, se procederá a una nueva elección universal, directa y secreta dentro de los 30 días consecutivos siguientes", y mientras tanto se encargará el vicepresidente.
 
Expertos consultados coincidieron en que el camino a seguir es la convocatoria a elecciones, tal como prevé la Carta Magna, pero ante un escenario de un Presidente en ejercicio, tal como lo consideró el TSJ, la designación de quién ocupará la Presidencia venezolana debe atender a una mezcla entre Constitución y sentencia.
 
"El vicepresidente no puede estar de todas maneras sustituyendo al presidente porque de acuerdo con el artículo 229 de la Constitución, no podría ser candidato presidencial", advirtió el constitucionalista Hermann Escarrá.
 
El experto precisó que "esa norma dice que no puede ser elegido Presidente quien esté en ejercicio del cargo de vicepresidente, ministro, gobernador, alcalde".
 
El también constitucionalista Tulio Álvarez consideró que aunque "la Constitución es muy clara", la situación "de hecho" no lo es, debido a que el presidente no tomó posesión del cargo y a que, a su entender, la sentencia del TSJ "estableció una continuidad que solamente procede en temas administrativos, más no en temas constitucionales".
 
"Ni hay Presidencia encargada de Maduro ni se juramentó Chávez Frías como presidente de la República; en consecuencia, a pesar de que han pasado dos meses, se tiene que aplicar la norma en la cual si no se ha juramentado el presidente electo, debería encargarse de la Presidencia (...) el presidente de la Asamblea Nacional", sostuvo.
 
"Tiene que haber convocatoria a elecciones, esa es la única situación definitiva que hay", puntualizó Álvarez, quien previó que Maduro "va a separarse de la Vicepresidencia para ir a la campaña electoral" y que se debería aplicar la interinidad, es decir, "que el presidente de la Asamblea Nacional se encarga de la Presidencia de la República".
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Planteadas las cosas de esta manera, el chavismo propone entender que Maduro es el vicepresidente de un Gobierno constituido hace más de 6 años, y que, por lo tanto, le toca sustituir al Presidente ausente y convocar elecciones. 
 
Maduro quedaría así en la posición privilegiada que Chávez disfrutó en sus últimas competencias electorales: la de candidato-presidente, con todos los recursos del Estado a su disposición. Se trata de un planteamiento que aún no cuenta con respaldo explícito del Tribunal, aunque eso se da por descontado.
 
Pero ¿por qué sí Maduro y no Cabello? ¿Es cierto que los hermanos Castro Ruz influyeron sobre Chávez para elegir como delfín a Maduro? ¿El canciller Jaua y el vicepresidente Maduro son los chavistas más amigos de Cuba? ¿O sólo se trata de utilizar la figura de Maduro, designado como delfín por el propio Chávez? Esa es la cuestión: ¿es marketing político-electoral o desconfianza profundo del uno contra el otro? La verdad no demorará en aparecer.