Peligrosa contradicción de Cristina sobre los Mares
Puertas afuera, en el Tribunal del Mar, en Hamburgo, el Gobierno de Cristina Fernández enfrenta la ofensiva de los fondos buitre frente a Ghana por la retención de la Fragata Libertad. Pero, ¿qué hay de la libertad en los puertos argentinos? Aquí hacen agua los argumentos kirchneristas. ¿Se viola la propia interpretación con la que se reclama afuera? Poco antes de la ofensiva de Quebracho a la empresa Shipping Servicios y el arrebato a los barcos ingleses por Malvinas, se cancelan y cancelaron para esta temporada 2012/2013 demasiados arribos...
04 de diciembre de 2012 - 12:46
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Contradicciones K, la única manera de explicar cómo es que el Gobierno de Cristina Fernández tolera los ataques a la misma comunidad internacional a la que, después, se le pide ayuda en temas como el de la Fragata Libertad o la soberanía sobre las Islas Malvinas.
Hace 2 semanas, dos ex combatientes de Malvinas pertenecientes a La Gaucho Rivero, en compañía de unos 300 manifestantes de la agrupación Quebracho se presentaron en las oficinas de Shipping Services Argentina SA, de Alem 986, C.A.B.A. para avisar que no le permitirán al crucero Aidacara el ingreso a los puertos de Ushuaia y Puerto Madryn, y que, además, intentarían bloquear su acceso a Buenos Aires, si la compañía armadora no comunicaba formalmente que cancelaría sus visitas a las Islas Malvinas.
Mientras tanto, un reducido grupo cercano a las 40 personas se adelantó e irrumpió en el edificio y, en un acto vandálico, rompió instalaciones, vidrios, y cortó el tránsito de la avenida en la que se encuentran nuestras oficinas, según manifestó a Transport & Cargo Santiago Díaz Mathe, director de Shipping Services Argentina SA.
Los buques de cruceros, foco de las amenazas, poseían todos los permisos emitidos por el Gobierno nacional, a través de la Secretaria de Coordinación Administrativa de la Jefatura de Gabinete de Ministros, para realizar los itinerarios previstos.
No fue el único hecho. El año pasado, desde la agrupacióin negaron el amarre a los buques Star Princess y Adonia en Ushuaia. La razón de entonces fue que navegaban con banderas de Bermuda e Inglaterra, además de incluir a las Islas Malvinas en sus itinerarios.
A la par, el atropello producido en Shipping Services Argentina SA, medidas de fuerza impulsadas por el Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SOMU) que encabeza el ultra kirchnerista Omar Suárez, generaron sospechas y hasta un dirigente sindical se atrevió a decir: "Suarez tiene la billetera y agrupaciones, como la Gaucho Rivero y Quebracho, el poder de choque".
Así fue que el Comité de Seguridad Marítima de la Organización Marítima Internacional (OMI) abrió una investigación sobre la actitud del SOMU y sus consecuencias en la Argentina.
Este comité, que también se encarga de investigar los hechos de piratería en el mar, está analizando los negativos efectos que produce en la cadena logística mundial, los retrasos que se producen en aguas argentinas.
Tampoco el Centro de Navegación comparte la arbitrariedad de estas medidas. En efecto, la titularidad está ocupada por el CEO de la agencia marítima Shipping Services.
En verdad, la preocupación mayor no la generó tanto el "ataque" de Quebracho sino el desconocimiento de la política del Gobierno de Cristina Fernández respecto al arribo de los buques extrangeros durante esta temporada.
Ocurre que, inclusive previo a los incidentes, fueron cancelados varios arribos entre noviembre y diciembre, según muestran las planillas de movimientos programados de entradas de cruceros para la temporada 2012/2013.
La entrada a puertos argentinos de buques de pasaje que provengan o vayan hacia Puerto Argentino, atraviesan el problema de que, al menos, en 2 provincias, a diferencia de la Ciudad de Buenos Aires, está vigente la Ley Gaucho Rivero, que bloque toda actividad marítima hacia las islas.
Asimismo en el marco de la Unasur se aprobó una medida de impedir el amarre en puertos de la región de buques que enarbolen el pabellón de Malvinas.
A la par, sucede que en el planteo por la retención de la Fragata Libertad, la Argentina acaba de rebatir los argumentos de Ghana (presentados por un estudio jurídico inglés) sobre la jurisdicción de la Ley del Mar que sostenían que las aguas interiores y puertos están fuera de la ley. La Argentina bien sostiene que la ley se aplica a la navegación en general incluida la estadía de un buque en puerto.
De esta manera, cae en una peligrosa contradicción entre los dichos y los hechos. Pues, las leyes provinciales contrarían el espíritu de una convención internacional a la que nuestro país adhiere.
En este caso, el tránsito y amarre de un buque extranjero en puertos argentinos no puede ser prohibido salvo casos extremos.







