CONFIDENCIAL

Doble discurso: Después de Bariloche, nueva ofensiva por la Reforma

No importa que Cristina Fernández, en San Carlos de Bariloche (Río Negro), haya deslizado esa enigmática frase sobre "la posta" y dejar espacio a nuevas generaciones. El kirchnerismo cristinista busca abrirse paso hacia el futuro. Solamente una reforma de la Constitución Nacional podría asegurarles mantener sus privilegios, su abuso en el usufructo del Estado, sus nichos clientalares disfrazados de conquistas sociales. Y ahí van... poniendo en marcha el Movimiento por una Constitución Emancipadora.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). "No tiene sentido debatir si Cristina será otra vez candidata. Estamos poniendo el carro delante del caballo", explicó un integrante de los llamados 'movimientos sociales' que financia el Frente para la Victoria con dinero público.
 
"Tenemos que lanzar el debate para la reforma constitucional cuanto antes. Primero, porque será una bandera para las elecciones del año que viene (2013). Segundo, porque será una divisoria de aguas dentro del propio peronismo. Tercero, porque de la re-re podemos hablar solamente cuando se encuentre habilitada la reforma, ¿qué sentido tiene desgastar la imagen de Cristina hablando antes de eso?", agregó el dirigente cristinista.
 
Y agregó: "Ella hace muy bien tomando distancia de un nuevo mandato presidencial porque está claro en las encuestas que a mucha gente, en el hipócrita segmento sociocultural que no nos quiere, le disgusta percibir un anhelo de poder permanente. Nosotros tenemos que poner lo que falta para conseguir la reforma, movilizando, agitando, dando el debate. Ya habrá tiempo de debatir la re-re".
 
Hubo una última frase: "Si todo pasa por la re-re, socialistas y radicales que podrían apoyar una reforma, huyen. Hay que atraerlos porque si no vienen no podemos debatir lo que nos interesa".
 
Esos conceptos coinciden notablemente con la nota de Martín De Vedia y Mitre en el diario oficialista BAE:
 
"Con el objetivo de debatir una amplia reforma constitucional, una decena de agrupaciones y partidos políticos kirchneristas se reúnen semanalmente en la CTA y planean lanzar a mediados de junio una campaña de foros regionales al estilo de las leyes de medios y de educación. El objetivo que se plantean es institucionalizar las reformas hechas en la última década y proyectar los cambios que aún son necesarios.
 
“Movimiento por una Constitución emancipadora” es el nombre que tomaría esta iniciativa de la que ya forman parte Nuevo Encuentro, Corriente Peronista Descamisados, CTA, MILES, Movimiento Evita, Peronismo Militante, Carta Abierta, Frente Transversal, Comedor Los Pibes, el Frente Grande y Unión por Una Nueva Emancipación. En el último encuentro se planteó hacer un acto en un teatro porteño a mediados de junio y, luego, tener visibilidad en la calle con mesas, como ocurrió con otras iniciativas como el Frente Nacional contra la Pobreza.
 
Ricardo Forster (Carta Abierta), Luis D’Elía (MILES), Marcelo Koenig (Descamisados) y Jorge Cholvis (director general de Puertos - abogado constitucionalista) ya trabajan en un documento base de una carilla para abrir un debate. El argumento es que “cada proyecto se corresponde con una Constitución, la del ’94 es el neoliberal” y que “el proyecto actual ya tiene nueve años de práctica y eso lo habilita a construir una nueva Carta Magna, que deberá responder a lo que se llama el constitucionalismo popular, es decir un debate con un mayor grado de participación que la anterior modificación, que se hizo por acuerdo de cúpulas entre cuatro paredes”.
 
Hasta el momento, el debate sobre la reforma constitucional estuvo centrado siempre en la habilitación de un nuevo mandato para la presidenta Cristina Fernández. Pero ella siempre dio señales contrarias a esta posibilidad. Y en su último acto público, en el 202º aniversario de la Revolución de Mayo, dijo: “Siempre la historia va generando nuevas demandas, nuevas necesidades y también se van generando nuevas dirigencias, porque transferir la posta es ineludible. Los que crean en la eternidad, que por favor recen un rosario a la noche y que se den cuenta de lo frágiles y temporales que somos todos y cada uno de nosotros”.
 
La convocatoria a debate del “Movimiento por una Constitución emancipadora” busca ser amplia y por eso no se definieron de antemano temas ni posturas, de modo de no ser excluyentes. Un ejemplo claro de eso es la posición sobre el debate del sistema parlamentario de gobierno, que plantea el ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación Raúl Zaffaroni, y que divide aguas dentro del oficialismo.
 
Federalismo, integración latinoamericana, democracia participativa y modelo productivo son algunos de los debates comunes aglutinadores que se plantearon arriba de la mesa y que, sin embargo, en el detalle, reúnen distintas visiones. Donde no hay discusión es en las políticas de ampliación de derechos ya implementadas, como la asignación universal por hijo y para embarazadas, el matrimonio igualitario, la identidad de género y la conformación de un Estado más presente.
 
El lanzamiento de esta campaña por parte de la mayoría de las organizaciones que participaron del acto de Vélez busca mostrar a un kirchnerismo con iniciativa política. Se trata de una elección de cómo llegar a los comicios legislativos del año próximo sin perder fuerza en la conformación de la agenda, que va en línea con la renacionalización de YPF y el quite de la concesión a TBA. (...)".
 
Es evidente que los integrantes del kirchnerismo necesitan asegurar su militancia rentada. De algo hay que vivir...
 
Aún cuando Cristina Fernández de Kirchner insinuó en San Carlos de Bariloche con no continuar en el gobierno más allá de 2015, hay gobernadores, alcaldes, legisladores, 'punteros' que reclaman la re-re. Por ejemplo, el controvertido gobernador de Mendoza, Francisco Pérez, quien el domingo 27/05 apareció hablando con Marcelo Arce, en el oficialista Diario UNO de la capital provincial:
 
"–Este es un Gobierno de encuestas. ¿Qué es lo que le dicen?
 
–Que es necesaria la reforma constitucional y que hay aquí una buena imagen de la Presidenta.
 
–¿Y en esos sondeos hay conformidad con su gobierno?
 
–Hay expectativas."
 
¿Es cierto lo que dice Pérez o es solo un 'bolazo'?
 
Abundan las declaraciones contrarias a la necesidad de la reforma:
 
> Diputada nacional Alicia Ciciliani (PS-FAP, de Santa Fe): “No a la reforma. Creemos que no es una prioridad, que la Constitución no es un problema. No nos van a ver en ningún espacio o foro de debate discutir esto. Lo que está en crisis es el sistema político de partidos, no la Constitución, y esta posición está consensuada y avalada por la Mesa Nacional del FAP" (Libres del Sur, GEN y Unidad Popular).
 
> Alberto Fernández (ex jefe del Gabinete de Ministros de la Nación de Néstor y Cristina): ""Al país le haría muchísimo mal una reforma constitucional para promover la reelección de un candidato porque ese espacio político no tiene otro. Habla mal del país y del espacio (kirchnerista), que no es capaz de generar alternativas a una persona y en todo caso deja al descubierto algo muy negativo, que es el extremo personalismo, algo que no es bueno en política y mucho menos en una democracia".
 
> Hugo Moyano (secretario general de la Confederación General del Trabajo y líder del autotransporte de cargas): “La re-reelección es un tema que a la gente no le interesa. No está en la agenda de nadie. Aparte, sinceramente, yo no estoy de acuerdo, porque habría que modificar la Constitución Nacional y la Constitución se modifica para otras cosas, no sólo para quienes cree que pueden eternizarse en el poder. No es lo mismo la responsabilidad de un dirigente gremial con la de un Presidente… El trabajador tiene la voluntad de elegir al dirigente”. (sic)
 
> Diputado nacional Ricardo Gil Lavedra (UCR-Ciudad de Buenos Aires): “Pasar a un sistema parlamentarista requiere un consenso que hoy no tenemos. La UCR jamás va a acompañar la reforma mientras gobierne el kirchnerismo”
 
> Diputado nacional Jorge Triaca (PRO-Ciudad de Buenos Aires): “Hay cosas que necesitarían ser aclaradas mejor, pero es muy difícil pensar que este Gobierno quiera reformar la Constitución sin plantear la reelección”.