Leído

EN SANTA FE

Lo decapitaron y le extrajeron el corazón como sacrificio a un ritual a "San la Muerte"

Lun, 26/10/2020 - 6:11pm
Enviado en:
Por Urgente24

Un macabro hecho ocurrió en la localidad de Amenábar, en Santa Fe, y dejó a todos atónitos. Se trata del asesinato de un hombre, quien fue decapitado y a quien le extrajeron el corazón para ofrecerlo en un ritual religioso de "San la Muerte". Los detalles:

El cuerpo fue decapitado para ofrecerlo a San la Muerte.
san_la_muerte.jpg
El cuerpo fue decapitado para ofrecerlo a San la Muerte.
Contenido

Hay sucesos que no dejan de sorprender, y eso fue lo que pasó en la provincia de Santa Fe, donde un hombre de 39 fue asesinado para ser dado como "ofrenda" en un ritual a "San la Muerte". 

La víctima era un hombre al que sus familiares buscaban desde hacía dos semanas. Sin embargo, su cuerpo, sin cabeza, fue encontrado finalmente por un llamado telefónico. Estaba enterrado en un basural frente a un santuario de San La Muerte en la localidad de Amenábar. 

El hombre de 39 años se llamaba Marcos Correa, que, aunque tenía familia, vivía prácticamente en situación de calle según comentan sus allegados. 

De acuerdo a la investigación, el sacrificio para "ofrecer el cuerpo" habría empezado con la víctima aún viva. Lo decapitaron y le extrajeron el corazón, según afirmaron fuentes de la investigación al portal local Sin Mordaza.

“Nunca, en mis 15 años de ejercicio como fiscal, me había tocado investigar un crimen tan aberrante, cometido con tanto odio y tanta saña. Esto es el mal en estado puro, no es locura, es una opción consciente por el mal", dijo asombrado el fiscal de Rufino, Eduardo Lago, a quien le tocó llevar el caso. 

El único sospechoso en la causa apareció días después de la desaparición de Correa, cuando todavía lo buscaban tanto la policía, como bomberos, perros rastreadores y personal comunal. Se trata de un hombre que había sido detenido en Melincué tras agredir a su novia, y que al ser arrestado se jactó ante los efectivos de su reciente asesinato.

Pese a los detalles aportados por el propio asesino, recién diez días después encontraron el cuerpo gracias al llamado de un testigo clave. Los investigadores pusieron el foco entonces en reunir evidencias suficientes para poder vincular al detenido con el crimen de Correa.

Fue así como surgió un desfile de testimonios y todos aseguraron que el hombre arrestado y la víctima se conocían por vivir en el mismo pueblo. Además, manifestaron que se trataba de un adorador de San La Muerte que solía compartir imágenes satánicas en sus redes sociales.

Incluso un tío de la víctima, Germán Ibáñez, reconoció a los medios que si bien su sobrino no tenía relación con el sospechoso, sí la tenía con su entorno. 

“Todavía nos preguntamos por qué lo mataron. Yo lo asocio a un ritual por la forma en el que lo hicieron”, sostuvo Ibáñez, quien además reveló otro dato importante para la investigación. “Lo venían amenazando que lo querían matar. Pensaba irse. Le confesó a un compañero de trabajo que se había mandado una cagada y tenía miedo”, sostuvo.

Tras una audiencia que duró más de cuatro horas en la que el sospechoso se negó a declarar, el fiscal Lagos habló con la prensa local y adelantó que seguirá trabajando para “consolidar las pruebas necesarias para pedir una condena, que podría ser perpetua, porque estamos hablando de homicidio agravado”. El presunto asesino, que tenía denuncias por violencia de género, permanece detenido sin plazo.