La trama política y económica, detrás del crimen del country
La situación entre el matrimonio se habría complicado cuando el CEO de Covelia, el contador Carlos Vázquez, pidió hacer la división de bienes 'en blanco'. En ese momento Adriana Cruz se habría encolerizado, y su salud mental cayó en picada. Ella ya había amenazado de muerte a los niños, pero el padre no pudo sacarlos de la casa. En la última semana, Carlos Vázquez, había retirado de la casa a una de sus hijas, de 14 años por los fuertes enfrentamientos que mantenía con la presunta asesina.
22 de marzo de 2012 - 13:44
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) El crimen en el country San Eliseo tiene varias aristas interesantes: la primera, la trama 'emocional' -una madre que mata a su hijo- pero también la traviesa una trama política y empresarial. Veamos:
La trama política
La situación entre el matrimonio entre Carlos Vázquez, CEO de Covelia -empresa vinculada a Hugo Moyano- y contador, y Adriana Cruz viene complicada desde el año pasado cuando el hombre le pidió el divorcio a su mujer. En ese momento el hombre le envió a su abogado para hacer la correspondiente separación de bienes, pero sólo aquellos que tenían en "blanco", dice Julio Villalonga, columnista del diario mendocino MDZ. Según el periodista, esto hizo encolerizar a Cruz quien rechazó el acuerdo ya que se supone conocía la circulación de dinero en negro que pasaba por las manos del contador.
La difícil situación marital fue provocando con le tiempo un deterioro en la psiquis de Cruz, quien fue internada en dos oportunidades por razones psiquiátricas. Tras eso, los hijos del matrimonio estaban al cuidado de la abuela (madre de Cruz que se vino desde Brasil) y una mucama, quien fue la que encontró al niño muerto.
"Adriana Cruz había amenazado a su marido en varias oportunidades con sus hijos, si no le daba lo que pedía. Dicen, que en la familia Moyano conocían a esta mujer también", dijo el periodista.
Vázquez es un hombre con mucho poder- aseguró Villalonga-, el año pasado había sacado a nombre de la compañía un Mercedes Benz 600, cuyo valor oscila en los 130.000 dólares, pese a las restricciones que existen en Argentina.
La trama emocional
El fiscal Leandro Heredia relató hoy el cuadro encontrado en la casa del country San Eliseo donde Adriana Cruz habría matado a su pequeño hijo, M. Vázquez: la escena fue "dantesca" y sentenció que "quien hizo esta cruel matanza, es una persona absolutamente despreciable, abyecta, aborrecible".
Heredia confesó que cuando vio la escena del crimen "rompí en llantos, claudiqué, porque el chico era idéntico a mi hijo".
Adriana Cruz no sólo terminó con la vida de su pequeño de 6 años. También marcó a fuego la vida de sus otras dos hijas adeolescentes de 14 y 15 años: C y F.
Esa mañana, una de las chicas no estaba: se supo que Vázquez la había retirado de la casa una semana antes debido a las fuertes peleas que mantenía con su madre. Por eso no estaba allí, el día del crimen.
"La nena vio todo" había dicho la noche después de crimen, la empleada doméstica que trabajaba en la casa. Se refería así a una de las hijas, que vio la escena del crimen, algo que jamá podrá olvidar. Inclusive se dijo el remordimiento que sentía la joven tras haber escuchado los gritos del hemanito pero pensó que nada grave sucedía.
El drama alcanza así a toda la familia: las hemanas que tendrán una marca indeleble ya que es nada menos que su madre quien terminó con la vida del niño.
La pregunta que circuló apenas conocido el hecho, es qué pasó con el padre que sabía de la situación psicologica y emocional de la madre, pero no pudo hacer nada para proteger a sus hijos.
De hecho el fiscal Leandro Heredia, explicó que Vázquez radicó en febrero pasado una denuncia en la que sostiene que "la mujer quiso atentar contra la vida de sus hijos dándoles pastillas de dormir y poniendo una soga en una parte de la casa, para ahorcarlos".
Si bien el agente del Ministerio Público confirmó que "existe ese antecedente", no pudo ampliar más sobre ese tema pues, dijo, aquella denuncia no se había instruido en su fiscalía.
Es decir, la padre sabía que los niños estaban en peligro. Sin embargo no hizo demasiado, más que sacar a una de las hijas de la casa. Seguramente por éstas horas se está arrepintiendo.
El fiscal contó hoy que en la casa econtraron cartas de las hijas en las que le pedían a la madre que cesen las peleas con su padre. Probablemente el asesinato del niño fue el corolario de una casa donde se respiraba violencia. Pero nadie, al parecer, se había dado cuenta de la gravedad de la situación que se vivía dentro de la casa.
"Ella tenía siempre buen humor y estaba bien vestida", dijeron los vecinos sobre la brasilera. "Y ellos también siempre iban bien vestidos, nada daba la idea de que dentro de la casa se estuviera viviendo un verdadero infiermo. ", dijeron los vecinos, apenados.
Y en el country no se habla de otra cosa, hay una conmoción general.
En tanto, el fiscal Leandro Heredia reveló que Adriana Cruz no mostró arrepentimiento por el crimen.
Según contó el funcionario judicial, la mujer dio señales de “estar en sus cabales”, razón por la cual solicitó al juez Juan Pablo Massi que ordene su detención.
El magistrado hizo lugar al pedido del fiscal y Cruz es trasladada a una cárcel común, donde le realizarán pericias psicológicas.
“Cruz estaba lúcida, vigil, ubicada en tiempo y espacio, comprende la criminalidad sus acciones, puede mantener un diálogo con el fiscal y puede conversar", precisó el fiscal y agregó que en principio “no incursa en ninguna de las causales de inimputabilidad de la que habla el código penal”.
Heredia calificó a la detenida como "una persona despreciable, abyecta, aborrecible".
"El hecho en sí es absolutamente abominable", remarcó y agregó que no se descarta "el niño haya sido arrojado a la tina dormido, ya que el cadáver presentaba una prenda íntima tipo slip o short y nadie se va a bañar en su casa vestido".
En declaraciones por el canal C5N, Heredia dijo que la madre de la víctima lo trató con "desdén, con indiferencia" cuando el miércoles se acercó a tomarle declaración al hospital donde inicialmente fue internada, aunque la mujer optó por el derecho de guardar silencio.
El fiscal ratificó que trabajan sobre la hipótesis de que el asesinato del pequeño fue por "venganza o ajuste de cuentas" contra Carlos Vázquez, directivo de la empresa Covelia, en medio de un complicado proceso de separación.
La mujer está siendo trasladada a una unidad penitenciaria de la provincia de Buenos Aires.









