La siguiente noticia fue publicada por el diario El Mundo de Madrid:
El cine 'porno' amenaza con dejar Hollywood si las autoridades obligan a los actores a usar preservativos
Mientras California busca continuar con los rodajes de Hollywood en ese estado de USA, actores de cine porno amenazaron con irse si las autoridades los obligan a trabajar con preservativo. Hasta ahora el uso de condones en el rodaje de este tipo de películas era voluntario pero los dos recientes casos detectados de actores de este género afectados por el virus del Sida han creado alarma y obligado a cambiar los hábitos.
California busca incentivos para retener los rodajes de Hollywood en este estado mientras los profesionales del cine pornográfico han amenazado con marcharse si se ven forzados por las autoridades a trabajar con preservativos. Su amenaza pone en peligro una industria millonaria que da trabajo a unas 6.000 personas, entre ellos unos 1.200 actores especializados.
Además, la llamada "meca del cine porno", que tiene su sede en el valle de San Fernando, en Los Ángeles, puede producir entre unos 7.600 y 11.000 millones de euros al año.
Su pérdida contrastaría con los esfuerzos del actual gobernador de California, el actor Arnold Schwarzenegger, para agilizar la economía de este estado fomentado el cine.
En especial, Schwarzenegger creó una nueva comisión cinematográfica, en la que cuenta con estrellas como Danny DeVito y Clint Eastwood, entre otros, para buscar fórmulas que eviten la fuga de los rodajes de Hollywood fuera del estado.
"El problema básico es que a nuestro público no le gusta ver preservativos", resume el productor de filmes pornográficos Mark Kulkis, presidente de la compañía Kick Ass y uno de los que ha amenazado con su marcha.
Hasta ahora el uso de condones en el rodaje de este tipo de películas era voluntario y fruto de una autorregulación de esta industria, que se niega a aceptar una imposición estatal.
# Dos actores con Sida
Sin embargo, los dos recientes casos detectados de actores de este género afectados por el virus del Sida han creado la alarma, no sólo en la industria sino entre las autoridades californianas.
El temor a contraer el sida ha forzado un cierre voluntario temporal de la producción en la mayor parte de las películas, además de la cuarentena de 49 personas que trabajaron con los dos portadores del virus de inmunodeficiencia humana (VIH) o sus compañeros sexuales en las últimas semanas.
Un cierre temporal que le ha dado al Departamento de Salud de California nuevas armas para abogar por un cambio que, entre otras exigencias, obligue al uso de preservativos en el trabajo.
Las autoridades californianas lo ven como una necesidad laboral, que garantice la seguridad en el lugar de trabajo como en cualquier otro
empleo.
"No te imaginas a un empleado de la construcción en su trabajo sin casco", compara Peter Kerndt, director del programa de enfermedades de transmisión sexual del departamento de Salud del condado de Los Ángeles.
Es una comparación inaceptable para los productores de cine porno, que se aseguran de aclarar, incluso por escrito, que la relación con sus actores no es de empleados, sino de libre contrato, ajena a estas regulaciones laborales.
Entre los actores también es conocida la preferencia de la industria por tan sólo un 17% utilizan condón en el trabajo.
"Nadie quiere ver preservativos en una fantasía sexual", añade Kulkis, subrayando la idea de que el uso del condón no compensa económicamente.
Como recuerda el productor, el número de películas europeas sin preservativo es grande y el mercado es el que manda.
# Las autoridades, decididas
Aun así, las autoridades californianas están decididas a imponer el uso del preservativo en los rodajes en este estado, tanto en las escenas de penetración como en todas las que exista un contacto con cualquier secreción humana.
Las amenazas de una fuga de esta industria hacia otros estados no parece surtir efecto y, como asegura Kerndt, "los principales productores no se marcharán".
Sharon Mitchell, ex actriz porno y al frente de un programa de salud en esta industria, que facilita controles voluntarios mensuales del VIH entre sus actores, ve otros peligros más importantes que la fuga de la industria.
"Si el uso de preservativo se hace obligatorio, la industria se tornará clandestina y no podremos continuar con estos controles voluntarios que existen en la actualidad", advierte.







