Se espera que la Comisión de Libertades Civiles de la Eurocámara rechace el acuerdo que permite el acceso a los datos bancarios de los europeos en cualquier investigación -de terrorismo, lavado de dinero, fraude fiscal u otros crímenes- por parte de las autoridades judiciales de USA, explicó la periodista española María Ramírez, desde Bruselas, Bélgica.
Será la 1ra. crisis en las relaciones entre la Unión Europea y USA durante la presidencia española de la UE.
Justo después de la cancelación de la cumbre con USA, le tocará a España negociar para convencer al Parlamento Europeo de las bondades de la Administración Obama.
El "no" de la Comisión, que se reflejará en el pleno la semana próxima, bloqueará el nuevo sistema en vigor desde el 01/02 y obligará a la Presidencia española, en nombre de los 27, a volver a negociar con el Parlamento y con Washington DC.
El uso de datos de las transacciones que controla Swift, una empresa con sede en Bruselas y cuyo código se incluye en todas las cuentas, podría ser, además, impugnado en este periodo de transición.
Aunque hay matices nacionales, una amplia mayoría de conservadores, socialistas, liberales y verdes ya han dejado claro que votarán en contra de un acuerdo que, aseguran, no ofrece garantías de seguridad sobre el uso que USA hará de los millones de datos almacenados, que incluso podría compartir con terceros países.
Además, el acuerdo no implica que los europeos puedan tener el mismo acceso a las transacciones de los clientes estadounidenses ni, según los eurodiputados, se atiene al principio de "proporcionalidad".
No esperaron al Parlamento
Aunque lo que más le duele al Parlamento es que los Gobiernos y la Comisión Europea hayan negociado y firmado este trato sin esperar el consentimiento del hemiciclo.
Los Gobiernos rubricaron con USA el acuerdo interino, de 9 meses, el 30/11/2009, es decir un día antes de que entrara en vigor el Tratado de Lisboa, que da más poderes en este ámbito al Parlamento y hubiera hecho imprescindible la votación de los eurodiputados antes de la firma de cualquier pacto.
"En este asunto no se le ha dicho la verdad al Parlamento durante demasiado tiempo, se queja Guy Verhofstadt, líder de los liberales, que exige negociaciones transatlánticas sobre un marco vinculante de protección de datos.
Con el nuevo Tratado en medio, éste será el primer pulso entre la Eurocámara y los Gobiernos, y sus consecuencias legales arrastrarán el debate.
Los Veintisiete, de hecho, pretenden mantener el pacto en funciones mientras negocian el definitivo. "Sería una irresponsabilidad internacional revocar el acuerdo", asegura a este diario un diplomático europeo, crítico con Bruselas, un lugar que "se cuece en su propia salsa" y es capaz de "poner en peligro la relación con USA".
La Presidencia española, en cualquier caso, se dispone a abrir la negociación con el Parlamento, si bien los términos están aún están por definir. Los eurodiputados presionaron a los ministros de Interior y Justicia españoles la semana pasada en sus comparencias en Bruselas, pero sacaron pocas respuestas.
Y el secretario de Estado para la UE, Diego López Garrido, hizo en enero una presentación tan confusa en Estrasburgo que la Presidencia tuvo que enviar después una carta, redactada por los expertos del Consejo en Bruselas, donde se explicaba lo que había querido decir el político.
Fuentes españolas aseguran que la Presidencia ha sido "víctima de cómo se ha desarrollado el dossier".
Atención bancos y casas de cambio: Choque entre USA y Europa puede bloquear el Swift
Swift es una palabra clave en el negocio de las transferencias de dinero. Es una empresa que controla el uso de datos de las transacciones y cuyo código se incluye en todas las cuentas bancarias. Pero Swift podría ser bloqueada o impugnada mientras dure una dura pulseada entre USA y Europa por los datos bancarios sobre terrorismo y lavado de dinero.
04 de febrero de 2010 - 00:00









