Durante la mañana, en los pasillos de la cumbre del G-20 en Londres se comenzó a hablar de un principio de acuerdo sobre los aportes que las naciones harán al Fondo Monetario Internacional (FMI).
Se habla de una ayuda que -según los analistas- triplicaría la cantidad de dinero que el FMI tiene a disposición para ayudar a los países en dificultades financieras.
El miércoles 01/04, México confirmó que usará parte de esa ayuda: abrirá una línea de crédito con el organismo que ascendería a US$47.000 millones, según Julián Miglierini, de BBC Mundo.
Acerca del temor de que el proteccionismo le gane al libre comercio en tiempo de crisis, el 1er. ministro británico, Gordon Brown, en su breve discurso de apertura de las sesiones, dijo que estaba convencido que surgiría un fuerte mensaje en contra del proteccionismo.
En medio de un operativo de seguridad que ha tomado el control de un área de varios kilómetros que rodean el centro Excel, los líderes de algunos de los países más poderosos del mundo llegaron a la cumbre en medio de escasas expectativas por los resultados ante las diferencias de opiniones.
Ya se habían visto las caras en la noche del miércoles 01/04, en una recepción en el Palacio de Buckingham y luego en una cena en la residencia oficial del 1er. ministro británico.
Después las 15:30 (hora de Londres) el anfitrión, Gordon Brown, ofrezca una conferencia de prensa en la que comunicará los resultados de la cumbre.
USA y el Reino Unido quieren que los países miembros del G-20 se comprometan a hacer lo que ellos ya han hecho: inyectar liquidez en sus economías, estimulando el consumo y evitando la pérdida de más empleos.
Es decir, parchar el sistema y mantenerlo hacia adelante. A ambos países les funcionó parches anteriores aplicados a sus economías domésticas.
Otro sector, liderado por Francia y Alemania, cree que la prioridad ahora consiste en reformular la arquitectura financiera mundial para evitar que se produzca otra crisis de estas proporciones.
Por su parte, las potencias emergentes como China, India o Brasil buscan incrementar su influencia en el manejo de instituciones multilaterales como el FMI o el Banco Mundial.
Otros creen que la prioridad es ayudar a los países más pobres del mundo, que se están viendo afectados más rápida y severamente por la recesión en las naciones industrializadas.
En una conferencia mientras los líderes debatían, el ministro británico para el Desarrollo Internacional, Douglas Alexander, dejó en claro que el Reino Unido no sólo está preocupado por su propia economía.
"En los países industrializados como el nuestro, están en riesgo los medios de vida. En las naciones del mundo en desarrollo, está en juego la vida misma", dijo Alexander.
Poco después la organización Oxfam, que lucha contra la hambruna en el mundo, emitió un comunicado en el que afirma que si el G-20 destinase una mínima fracción de los paquetes de rescate a bancos, se eliminaría la pobreza mundial por 50 años.
Debido a las diferencias, es difícil creer que unas pocas horas sentados a la mesa de discusiones servirán para diseñar una hoja de ruta detallada para solucionar los graves problemas que aquejan a la economía mundial.
Muchos escépticos señalan que, en el breve encuentro, cada uno de los líderes tendrá unos pocos minutos para expresar su punto de vista y casi no quedará tiempo para un intercambio de opiniones.
Sin embargo, los 'sherpas' -como se conoce a los soldados de la avanzada diplomática que precede a este tipo de cumbres- han trabajado intensamente en el logro de un consenso.
Además, y aunque no surjan medidas concretas de esta cumbre, la amenaza de países como Francia de retirarse de la mesa si no consigue sus objetivos han logrado dar la impresión de que un comunicado conjunto, firmado por todos los asistentes, podría ser reivindicado como un éxito.
Las protestas del miércoles en el distrito financiero de Londres se repiten también este jueves pero con menos manifestantes.
Algunos manifestantes lograron interrumpir el tráfico en las inmediaciones del centro de convenciones Excel, aunque la presencia policial en esta zona industrial parece indicar que el desarrollo de la cumbre no será interrumpido por manifestantes.
Durante las movilizaciones del miércoles se registraron brotes aislados de violencia, un hombre sufrió un colapso y murió, y la policía dijo que había arrestado a 87 individuos.
Una novedad paralela al encuentro consiste en que los inversores extranjeros en China tendrán que aceptar en el futuro un periodo de cinco años de retención, según ha informado el regulador bancarios, tras una liquidación importante de acciones por parte de instituciones financieras estadounidenses y europeas.
El diario Financial Times informó que, después de que en los últimos meses, compañías como Bank of America, UBS y RBS hayan vendido sus participaciones en los principales bancos estatales chinos en cuanto terminó el periodo de retención de tres años, el Gobierno aumentará a 5 años el tiempo de permanencia de los inversores "para preservar la seguridad del sistema bancario de China", según el presidente de la Comisión Reguladora Bancaria China, Liu Mingkang.
En tanto, trascendió que, muy preocupado, el 1er. ministro británico, Gordon Brown, había pedido al presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, durante la visita de ambos a Viña del Mar, Chile, que mediara para lograr un acuerdo en el G-20 sobre la regulación del sistema financiero internacional.
Según las fuentes del Gobierno español, el mandatario británico sabe que España está de acuerdo con la posición que defienden Francia y Alemania, a favor de que se acuerde una nueva regulación del sistema financiero, pero cree que Zapatero es consciente de la necesidad de que se alcance un acuerdo de consenso.
En una rueda de prensa conjunta en Londres, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel, señalaron las "líneas rojas" de la cumbre e insistieron en que la creación de una "nueva arquitectura" del sistema financiero mundial es uno de los objetivos innegociables. Ambos consideran que la reforma de los mercados es más importante en este momento que nuevos planes de estímulo económico, una de las propuestas que trae a Londres el presidente estadounidense, Barack Obama.
Especial G-20: Definen el futuro de la economía mundial
Los líderes del G-20 continúan debatiendo en Londres sobre las medidas a implementar para aliviar la grave crisis financiera internacional. La sala principal de reuniones del centro de convenciones Excel, en la capital británica, es el lugar donde los mandatarios de los 20 países que forman el G-20, más España y Holanda y representantes de organismos multilaterales y bloques regionales, definen medidas para la crisis de la economía global.
02 de abril de 2009 - 10:36







