DIARIO DE CARACAS
Salud en coma y peligro de morgue
La crisis humanitaria que existe en Venezuela no sólo afecta a los adultos, sino a los niños. Las condiciones en el que se encuentra el primer hospital especializado en pediatría del país, el Hospital “José Manuel de los Ríos”, conocido localmente como el “JM de los Ríos”, en Caracas, son “deplorables y similares a otros centros de salud”.
CARACAS. Infraestructura dañada, espacios internos en “eterna remodelación”, aires acondicionados inservibles, aguas negras recorriendo todos los pasillos, son algunas de las cosas que se aprecian en el interior de este centro de salud.
Cada vez son más las personas que llegan con sus hijos para ser atendidos, pero la grave escasez de medicamentos e insumos impide muchas veces que los médicos puedan prestar la atención necesaria.
El servicio de hematología de este centro asistencia no escapa de la realidad: Sufre las consecuencias de la “mala administración pública” del país. “En los mejores momentos teníamos por año 45 pacientes nuevos. Esto ha ido disminuyendo por la situación del país”, dijo la doctora Susana Pachano, adjunta del servicio de hematología.
Sostuvo que se ha reducido la capacidad de camas para la hospitalización y destacó que el otro de los problemas es el mantenimiento de la infraestructura, la cual no realizan o simplemente la maquillan. “Este es un hospital viejo sin mantenimiento”, agregó al tiempo que destacó que “como servicio no tenemos centro de hospitalización propio, porque el que teníamos asignado está ocupado por infectología”, sumó.
“Nuestros pacientes están hospitalizados en cualquier sitio, incluyendo emergencia y triaje”, reiteró al tiempo que aseveró que desde hace un año hemos venido teniendo problemas de dotación de medicinas para tratar las enfermedades hematológicas”.
Explicó que quien aportaba los medicamentos era la Fundación Amigos del Niño con Cáncer, después “el Estado asumió dispensar medicamentos a través del Seguro Social y Cefar”
Actualmente, el servicio tiene 75% de deficiencia de medicamentos de quimioterapia “porque es el Seguro Social quien los dispensa. En algunas fases, el déficit llega a ser mayor, por ejemplo, la parte del mantenimiento, pues son dos medicamentos que usan y a veces no tenemos ninguno”.
Bajo el control del Gobierno chavista
Contó que el expendio de medicinas es esporádico, dado que cuando las instituciones del Gobierno traen las medicinas solo duran “dos o tres semanas”. “Hay carencia de medicamentos para el tratamiento de linfomas y para la leucemia”.
Los padres de los pacientes son los encargados de buscar los medicamentos de alto costo que el Gobierno debería facilitar a los hospitales públicos. Deben vender hasta sus pocas pertenencias para adquirir la medicina que su hijo necesita, pues la mayoría de éstos son personas de escasos recursos. “La carga de los medicamentos para la quimioterapia ha recaído en los familiares. Muchos han sido estafados por las redes sociales”, sumó.
Los costos de los medicamentos fuera del país son elevados y difícilmente pueden pagarlos. Pachano destacó que “con los restos de los medicamentos que van quedando, se lo aplicamos a pacientes que no tienen cómo obtener la quimioterapia. Hemos solventado algunos casos así, optimizando lo que tenemos”.
No tienen espacio para hospitalizar
“No tenemos aire acondicionado en esta área que debe tener una temperatura adecuada. Hace tiempo hubo que paralizar el quirófano porque no había aire acondicionado y no es posible”, puesto que si no hay aire puede crecer el factor bacteriano”, explicó la especialista.
Resaltó que los pacientes que deben recibir quimio no pueden estar hospitalizados en cualquier lugar del centro de salud, puesto que están expuestos a contraer otras enfermedades porque sus sistema inmunológico está débil.
Chantajeados por una bolsa de comida
Especialista aseguran que el Gobierno chantajea a los ciudadanos con las bolsas de comida de los Comité Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) para que los apoyen. Ante esto, la adjunta del servicio de hematología sostuvo que han tenido que alimentar a los pacientes y a sus familiares porque no tienen dinero para comer ni trasladarse. “Hay pacientes con cuadros de desnutrición”.
“El miedo de tener que depender de una bolsa CLAP surte efecto. Anteriormente, mis pacientes eran los que más protestaban, veías a los familiares cerrando las calles todo el tiempo. Eso ha cambiado. El hecho de que ‘si digo algo, no me llega (los alimentos)’”, puntualizó.
Manifestó que tienen que “parir para ver cómo hacemos y qué inventamos para solventar” el déficit de medicinas y “aplicar los tratamientos”. Reveló que han tenido que “utilizar fármacos vencidos. Lo único que no se puede hacer en leucemia es quedar de brazos cruzados y ver cómo el muchacho se muere”.
Trasplante de médula urgente
Wendy González es madre de un niño de 7 años que tiene 3 meses hospitalizado y requiere un trasplante de médula “lo más pronto posible”. Denunció que en el país no hay los reactivos para hacer los exámenes de compatibilidad con sus familiares y hermanos para ver quién podría ser el donante.
Expresó que ha pasado cartas, en varias oportunidades, al gobernador chavista del estado Vargas, José Luis García Carneiro, solicitando ayuda, pero no ha obtenido respuesta de éste.
“He tenido que vender mis artefactos eléctricos, trabajar duramente: Vender frutas y verduras para costear el medicamento del niño. Mi esposo trabajaba como mototaxista con una motoneta prestada”.
Aseveró, con los ojos llorosos, que el servicio de hematolgía “está caótica cada día”, por lo que pide ayuda a quien pueda para realizar los exámenes y determinar si la operación que necesita su hijo se puede hacer en Italia o en Venezuela: “Lo necesita con urgencia”.
Cada día se hace evidente la indolencia del Gobierno chavista ante el tema de la salud en Venezuela. A pesar de que varios países han ofrecido ayuda humanitaria para que entre medicamentos al país, el presidente Nicolás Maduro rechaza el socorro.
“Viven hablando de una supuesta crisis humanitaria en Venezuela, a Venezuela no la va a intervenir nadie, Venezuela está trabajando por su seguridad social, por la igualdad”, destacó el mandatario venezolano.
No obstante, responde con sarcasmo cada vez que le preguntan sobre el tema: “Vete a los restaurantes del este para que veas la crisis humanitaria. Manden una cámara a los restaurantes de Altamira, La Castellana y Las Mercedes para veas la crisis humanitaria y las garrafas de Whisky que pasean por ahí. Esa es Venezuela”, enfatizó.
Lo cierto es que los venezolanos padecen a diario las consecuencias de las malas decisiones de un Gobierno que se dice luchar a favor de los ciudadanos, pero ante los hechos demuestran lo contrario.













