LORENZO MIGUEL, DE VANDOR A DUHALDE

Aquellos años del "Loro", Perón y las "Seis Dos"

Muchos trabajadores no conocieron/no recuerden a los dirigentes sindicales de los años '70: otros tiempos, otra forma de hacer política. Sin ánimo de minimizar a quienes protagonizan estos tiempos de Confederación General del Trabajo partida en 3 o 4 fragmentos, Central de Trabajadores Argentinos convaleciente de una fractura y empuje del Polo Obrero y otras organizaciones trotskystas. En aquellos tiempos los sindicalistas, básicamente peronistas, consiguieron mucho más poder, ya fuese con Juan Perón o sin Juan Perón, porque controlaban 'la calle' y tenían volumen de voto. Lorenzo Miguel murió el 29/12/2002, en el Sanatorio Mitre, del barrio de Once, a los 75 años. La UOM ya no era la UOM. La CGT no era la CGT. Las "Seis Dos" no eran las "Seis Dos".

Luego de la presidencia 'de facto' del golpista Eduardo Lonardi, derrocado por el doblemente golpista Pedro Eugenio Aramburu, Arturo Frondizi se presentó al comicio, su alter ego Rogelio Frigerio acordó con el prohibido Juan Perón, quien le acercó el voto sindical, así ganó la Unión Cívica Radical Intransigente.

El acuerdo Frondizi/Perón consistía en restaurar los sindicatos junto con la CGT, legalizar el peronismo, y permitir el regreso del General. A cambio, Perón desde el exilio, garantizaba el voto por Frondizi, quien ambicionaba superar la 'grieta' de aquellos tiempos (el gran fracaso de la sociedad argentina es vivir de antinomias y conductas pendulares).

Pero la 'grieta' derrotó a Frondizi y a otros (¿no fue Augusto Timoteo Vandor otra víctima de la 'Grieta', más allá de que, según Perón, fuese un traidor? Paradoja: en la cultura peronista, que conoce de traiciones frecuentes, se justifican las propias y se condenan las ajenas).

Vandor logró que la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) resultara la organización sindical más influyente del país. Fue el resultado de su habilidad pero también del modelo industrial manufacturero que prosperó en los años '60. 'El Lobo' Vandor, en su rol de líder de la fracción 'Azopardo' de la CGT (hoy día serían 'los Gordos') fue quien imaginó el "Peronismo sin Perón" pero, a cambio, consiguió expandir el sistema de obras sociales para todo el sindicalismo.

La revista Confirmado, que dirigía Jacobo Timerman y era vocero de la Revolución Argentina, lo relató así el 30/03/1967:

"(...) el 27 de marzo, cuando terminó la entrevista entre el secretario de Trabajo, Rubens San Sebastián, y los dirigentes de la C.G.T. un nuevo sindicalismo argentino había nacido: casi simbólicamente, el evento se producía, puntualmente, nueve meses después de haberse instaurado el gobierno revolucionario. Una enunciación anecdótica de los temas tratados aparece como poco significativa: la conferencia es apenas protocolar, rutinariamente cordial. Hay siete puntos que la central obrera plantea al secretario de Trabajo, reducidas esencialmente a tres: olvidar el plan de acción y no tomarlo como base para un ajuste de cuentas con los sectores gremiales; actualizar los salarios; coordinar la participación sindical en las decisiones vinculadas con el régimen de trabajo. El secretario no asume ningún compromiso, insinúa una nueva reunión, enuncia sus deseos de que exista un movimiento obrero unido y fuerte para beneficio del país, anticipa que el Poder Ejecutivo no intervendrá en los asuntos internos de las organizaciones laborales. Todo tan inofensivo como una limonada, en apariencia: sin embargo, en esa entrevista surgió el nuevo sindicalismo, el primer fruto concreto de la Revolución.

Durante once años, los gremios, con hegemonía peronista, se habían dedicado sistemáticamente a hostilizar a todos los gobiernos: Lonardi, Aramburu, Frondizi, Guido, Illia fueron jaqueados por un justicialismo sindical que sólo parecía tener capacidad para destruir, perturbar, irritar. Esa táctica sin estrategia era profundamente incoherente: los jerarcas argentinos no adhieren a la concepción marxista de la lucha de clases ni aspiraron nunca a la captura del poder por vía violenta para establecer una dictadura proletaria. Casi trade-unionistas, casi social-demócratas con características sudamericanas, se preocupaban por el desarrollo de las obras sociales, las policlínicas, los campos de recreación para sus afiliados. Pero, controlados por el peronismo, hostigaban sistemáticamente a los gobiernos y perjudicaban a los empresarios, sin querer hacerlo, en planes de lucha que iban dirigidos contra los equipos políticos en el poder. (...)".

1971: Lorenzo Miguel, José Rucci y Daniel Paladino regresan de España

El tesorero de la UOM era Lorenzo Miguel. Los enemigos domésticos de Miguel afirmaban que Vandor había exigido que un custodio acompañara siempre a Miguel cuando se desplazaba hacia un banco. Y aclaraban que no era por desconfianza hacia la lealtad de su subordinado sino porque temía que lo robaran "porque es un b...".

Acerca de la veracidad de la anécdota habría que preguntarle al periodista Roberto García, quien durante años cubría los temas sindicales para el diario La Opinión en los agitados años '70.

Vandor fue asesinado el 30/06/1969 por un supuesto ENR (Ejército Nacional Revolucionario) que siempre se sospechó eran "Descamisados", peronistas que luego acabarían en Montoneros.

Vandor ya había comenzaso du decadencia. La revista Confirmado lo había anticipado en aquella edición de 1967:

"(...) El proceso parece conducir inexorablemente al relevo de la mayoría de los directivos del Comité Central Confederal, a un congreso extraordinario cegetista. El centro de gravedad pasará, además, de la Unión Obrera Metalúrgica (Augusto Vandor) a Luz y Fuerza (Juan José Taccone) y el cegetismo trazará una estrategia de participación. El desplazamiento de los metalúrgicos en favor de Luz y Fuerza responde a razones políticas elementales: el gremio de Vandor aparece con una imagen muy politizada, estuvo muy jugado con los planes de lucha, fue demasiado tiempo el eje de las hostilidades; sólo Luz y Fuerza, entidad no adherida formalmente a las 62 Organizaciones pero con una posición afín, puede ocupar su lugar dentro de la tendencia mayoritaria del gremialismo. Existe una circunstancia complementaria: el retiro de Vandor, en el sindicato metalúrgico, es muy costoso organizativamente y aparece como poco probable, pero sin ese retiro, la UOM no puede ya tomar la iniciativa; el relevo voluntario de Juan José Taccone no perturba la estructura interna de Luz y Fuerza. (...)".

La muerte de Vandor fue traumática para la UOM pero también un alivio. Al sepelio fue el director de Relaciones Laborales del Ministerio de Trabajo, Héctor Villaveirán, quien claramente señaló al tesorero Miguel como el sucesor. Miguel el retribuiría años después, influyendo para que Villaveirán fuese ministro de Trabajo, tal como recordó Oscar Muiño en "Alfonsín. Mitos y verdades del padre de la democracia". Antes también hizo ministro a Ricardo Otero.

Miguel había nacido en Villa Lugano, el 27/03/1927, y desde siempre lo apodaban y cargaba sus problemas de riñones. Quizás por eso o por su hipocondría, también lo apodaban "El Tordo".

Simpatizante de San Lorenzo de Almagro y de Nueva Chicago, casado con su primera novia, Elena Ramos, y padre de 2 hijos adoptados: Mariana y Leonel.

Lorenzo Miguel y el regreso del cadáver de Eva Perón

El 26/03/1945 ingresó a CAMEA, la fábrica metalúrgica del barrio. Lorenzo y Elena fueron elegidos delegados de CAMEA. Más tarde integró la comisión gremial interna y en 1952 fue convocado para colaborar en la seccional Capital de la UOM, donde después fue miembro de la Comisión Directiva.

Despedido por su actividad sindical, Miguel ingresó a Pirelli, a la que continuó permaneciendo hasta el día de su muerte.

Nadie imaginaba que con Miguel comenzaba un liderazgo más sólido que el de Vandor. Miguel Bonasso recordó en una ocasión que José Nun, comparaba a Lorenzo Miguel con el jefe de los sindicatos mexicanos, Fidel Velázquez, aunque el reinado del argentino fue más breve, tal como el PJ ha gobernado menos tiempo que el Partido Revolucionario Institucional. Pero el ejemplo vale la pena considerarlo.

Volviendo a Bonasso, sin duda que Miguel era más gris que "su derrotado rival Avelino Fernández y el mitológico Armando Cabo, un “histórico” de la “Resistencia” al que Eva Perón había confiado su proyecto de las milicias obreras" pero no es un requisito necesario que los liderazgos sean rutilantes.

Miguel decidió conquistar las 62 Organizaciones Peronistas, desde donde reivindicó el verticalismo (a Perón) para diferenciarse del carismático Vandor, y fue construyendo poder propio.

Las 'Seis Dos', nacida en el Congreso normalizador de la CGT convocado en agosto de 1957 por el gobierno militar, sumaban un poder político y social considerable.

Luego de Juan Carlos Onganía y el efímero Roberto Marcelo Levingston llegó Alejandro Agustín Lanusse, para cerrar la Revolución Argentina, y propuso un contrato entre los militares y el próximo gobierno electo, llamado Gran Acuerdo Nacional.

Pese a toda la polémica, tanto Miguel como el otro metalúrgico famoso en aquellos años, José Ignacio Rucci, ya secretario general de la CGT, aceptaron el GAN con el objetivo de lograr la vuelta de Perón.

Pero Perón, exiliado en España, rechazó la propuesta de Lanusse y organizó el Frente Justicialista de Liberación, Frejuli.

Rucci y Miguel mantenían una antigua rivalidad, a pesar de su pertenencia metalúrgica y de integrar la llamada "burocracia sindical".

Es muy interesante la biografía de Miguel, titulada "El Intocable”, de los periodistas Ricardo Carpena y Claudio A. Jacquelin.

Vale la pena mencionar al memorioso Bonasso, coprotagonista de aquellos años: "(...) En diciembre de 1972, cuando el proscrito Perón decidió designar como candidato a presidente a Héctor Cámpora, José Ignacio Rucci, el jefe metalúrgico de San Nicolás y titular de la CGT (que tenía una añeja rivalidad con Miguel) intentó romper el congreso partidario para imponer la candidatura de Antonio Cafiero. Si no lo consiguió fue, en gran medida, porque Lorenzo se alineó con Cámpora y con el joven secretario general del Movimiento, Juan Manuel Abal Medina. (...)".

1974: Lorenzo Miguel habla de los seudo guerrilleros

Cámpora fue Presidente y Miguel fue un personaje importante para conseguir la renuncia del 'Tío', para que regresara Perón a la Casa Rosada.

Luego de la previsible, aunque siempre inoportuna, muerte de Perón, Miguel se mantuvo junto a María Estela Martínez de Perón hasta su caída, el 24/03/1976, nunca se sabrá si por táctica o por estrategia.

Antes, fue turbia la relación entre Miguel y José López Rega, ejecutor de la orden de Perón de conseguir una fuerza parapolicial para enfrentar a Montoneros y el ERP. Con viejos comisarios, López Rega creó la "Alianza Anticomunista Argentina".

Miguel tenía vínculos permanentes con personajes cuestionados de la derecha peronista. De hecho, la revista "El Caudillo", que López Rega financió un tiempo, luego fue protegida por Miguel.

Pero Miguel participó del rechazo sindical a López Rega, acercándose así al almirante Emilio Massera.

De todos modos, el 24/03/1976 los militares ejecutaron el golpe de Estado, y Miguel fue detenido. Dicen que la relación con Massera le permitió la carátula de "preso" y no de "desaparecido". Otros afirman que era inimaginable que Miguel corriese la suerte del líder lucifuercista Oscar Smith, cuya desaparición sí tuvo que ver con Massera. En cualquier caso fueron 50 meses de detención hasta que recuperó su libertad.

Durante un tiempo de aquellos 50 meses estuvo detenido en el barco 33 Orientales, en otro momento en el penal de Magdalena. Carlos Menem y Diego Ibáñez fueron compañeros de desventuras.

Con Alfonsín, a los 3 les fue bien. En el caso de Miguel, inclusive logró influir para que Enrique Petracchi llegara a la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Además consiguió buenos negocios para sus amigos Julio Raele y Argalia Polese, aunque siempre Miguel se mantenía austero. Ambos tan cercanos como la eterna secretaria/amiga Lidia Vivona.

1990: Lorenzo Miguel sobre la division de la CGT

Con Menem, no anduvo bien porque Miguel subestimaba a Menem, quien desconoció la autoridad del "Loro" (tal como se lo dejó en claro a Luis Santos Casale, amigo de ambos), y de sus "Seis Dos". Además, el peronismo según Menem era totalmente diferente al peronismo según Miguel así como la Techint de Agostino Rocca (nieto) fue bien diferente a la Techint de Paolo Rocca, por citar un grupo empresario con intereses siderúrgicos.

Tanto a Miguel como a su cercano Hugo Curto les caía mejor Eduardo Duhalde que Menem.

De hecho, el sindicalista más cercano a Menem era Luis Barrionuevo, quien logró dividir la CGT precisamente para neutralizar el poder de Miguel.

1991: Lorenzo Miguel sobre la unificacion de la CGT

Miguel ya estaba viejo, el modelo industrial estaba cambiando, los choferes de camiones ya eran más importantes que los metalúrgicos, los nuevos líderes sindicales buscaban su espacio. La última vez que él visitó la Casa Rosada fue en 2001, durante la Presidencia de Fernando De la Rúa.

Murió el 29/12/2002, en el Sanatorio Mitre, del barrio de Once, a los 75 años. Al fin Duhalde era Presidente. Pero la UOM ya no era la UOM. La CGT no era la CGT. Las "Seis Dos" no eran las "Seis Dos".