ARMAMENTO ATÓMICO VS. ARMAMENTO CONVENCIONAL

China cree que la carrera nuclear no la gana el que gruñe más

El show de armas bélicas es muy oneroso. Pero más complicado es mantener la prudencia en la manipulación de armento, para saltar a escena en el momento adecuado. China ha logrado algunos avances notables. China tiene misiles que portan armamento nuclear pero no corre esa carrera que, hasta ahora, disputaban USA y Rusia. Ahora Donald Trump y Vladimir Putin deberán definir si la continúan o imponen una tregua. La nota sobre China es interesante porque fue publicada en una revista del 'círculo rojo' estadounidense.

Mientras el presidente estadounidense Donald Trump y el jefe ruso Vladimir Putin despliegan y comparan sus arsenales nucleares, China ha sido bastante modesto al respecto. A Beijing parece disgustarle estas danzas de machos, afirmó Melissa Hanham, en Foreign Policy.

Según ella, durante décadas, cada vez que se trató de armamento nuclear, la respuesta de China ha sido una negativa tajante. "El resto del mundo haría bien en considerar sus razones", agregó.

En su más reciente discurso de defensa de 2016, Putin argumentó que su país necesitaba "aumentar la capacidad de combate de sus fuerzas estratégicas nucleares, principalmente fortaleciendo los complejos misilísticos que garantizan penetrar los existentes y futuros sistemas de defensa de misiles".

El discurso no aclaró si Putin busca mejorar el sistema de distribución de los misiles para confundir los sistemas de defensa de USA o si busca incrementar el número de armamento para sobrepasar el de su adversario, o incluso desplegar capacidades cibernéticas para debilitar la capacidad estadounidense de respuesta.

Inclusive podría ser una táctica antes que una estrategia, propia del ámbito de la retórica. Los esfuerzos de defensa en base a misiles balísticos de USA -particularmente en Europa y Asia- han resultado una llaga tanto para Rusia como para China.

Es cierto que China acaba de probar una nueva versión de un misil de largo alcance que puede contener 10 ojivas nucleares, llamado DF-5C, disparado desde el centro de lanzamiento espacial de Taiyuan en el centro de China y voló hacia el “desierto occidental chino”, según el Washington Free Beacon.

Tal como lo señaló el artículo, la prueba es significativa porque sugiere que el régimen chino está aumentando el número de ojivas en su ejército. Los expertos dicen que China tiene alrededor de 250 ojivas nucleares.

El nuevo jefe del Comando Estratégico de Estados Unidos, el general de la Fuerza Aérea, John Hyten, dijo que está preocupado por el creciente arsenal de armas nucleares de China.

Sin embargo, China no apunta a una visión cuantitativa de su arsenal nuclear.

En tanto Donald Trump tuiteó: “Estados Unidos debe fortalecer y ampliar considerablemente su capacidad nuclear hasta que el mundo entre en razón con respecto a las armas nucleares”.

Al igual que Putin, sus intenciones no fueron claras, aunque muy debatidas. Pero se conoce que Trump, al igual que Putin, cuando es cuestionado, tiende a subir la apuesta.

En MSNBC, Rachel Maddow confrontó a Kellyanne Conway, exdirectora de campaña de Trump y recientemente nombrada asesora presidencial, sobre este impactante tuit. Maddow dijo: “Él está diciendo que vamos a ampliar nuestra capacidad nuclear. Dijo literalmente que debemos ampliar nuestra capacidad nuclear…”. A lo que Conway respondió: “No necesariamente está diciendo… Lo que dice es que… debemos ampliar nuestra capacidad nuclear; nuestra preparación nuclear, en realidad. Nuestra capacidad de estar preparados para aquellos que también tengan armas nucleares”.

A la mañana siguiente, durante una pausa comercial en el programa “Morning Joe”, de MSNBC, Trump habló por teléfono con Mika Brzezinski, mientras ella y su copresentador, Joe Scarborough, estaban en pijamas en el estudio decorado con temática navideña. La llamada no fue transmitida, pero cuando el programa regresó de la pausa, Brzezinski citó parte de la conversación que tuvieron. Según Brzezinski, las palabras de Trump fueron: “Que haya una carrera armamentista… los superaremos en cada movimiento y los venceremos a todos”.

Hasta ahí, verborragia más que precisiones.

Minutos después de que esto saliera al aire, Annie Leonard, directora ejecutiva de Greenpeace USA, declaró a Democracy Now!: “Todos los días Trump dice algo que nos deja preocupados, pero esto es lo más aterrador hasta el momento. Una carrera de armas nucleares es lo último que necesita el mundo. Pienso en el cambio climático. Pienso en la desigualdad económica. Pienso en todas estas grandes amenazas que enfrentamos como país y como mundo. ¿Por qué vamos a sumarles una amenaza innecesaria y totalmente fabricada?”.

¿Por qué el líder chino Xi Jinping no se arremangó y desplegó sus fuerzas estratégicas? ¿Por qué no llevar su alerta a Twitter; o, al menos, a Weibo, para presumir él también de cuánto puede durar en una carrera armamentista?

El sábado 28/01, Putin y Trump hablaron por teléfono por 1ra. vez y 2 de los temas fueron nucleares: Irán, y Corea del Norte, que es área con fuerte influencia de China.

En general, China opina sobre el armamento nuclear de una forma muy diferente, y puede una ventaja en la contienda para convertirse en un poder definitivo del siglo 21.

Tal como Jeffrey Lewis señaló en su libro "Paper Tigers", China siempre se ha mantenido como una pequeña fuerza nuclear. Desde su primer anunciamiento de una exitosa prueba atómica el 19/10/1964, China oficialmente se decantó en su discurso exterior, en el marco de los países no alineados, por la completa prohibición y el desarme de armas nucleares, e incluso fue tan lejos como para declarar que Beijing nunca será el primero en utilizar armas nucleares, sin importar las circunstancias. Es una política oficial del Partido Comunista Chino mantenida hasta hoy día.

El ex líder chino Mao Zedong pensaba que las armas nucleares eran una forma de parecer poderoso, pero no tanto como para provocar miedo de verdad: los homónimos ‘tigres de papel’ del título de Lewis.

Después de Mao, ya con Deng Xiaoping al frente -el verdadero poder detrás del presidente Li Xiannian y el 1er. Ministro Yu Kyo-hwa-, las armas atómicas de USA y la Unión Soviética andaban por encima de los 50.000 cabezas nucleares, mucho más mortíferas que las que se usaron en Hiroshima y Nagasaki.

Sin embargo, China se dice satisfecha con tener apenas algunas docenas, nunca miles, de cabezas nucleares. Incluso hoy día, USA y Rusia creen que la disuasión nuclear requiere de miles de cabezas nucleares y al menos 3 formas diferentes de emplazamiento. Pero la verdad del asunto consiste en que se puede aniquilar al adversario (o el planeta) sólo un par de veces. De hecho en la US Air Force han argumentado, dijo en su momento Robert McNamara cuando era secretario de Defensa, que bastarían 311 cabezas nucleares para sumar 9 veces y media la fuerza necesaria para incapacitar a la Unión Soviética. El resto es todo sobre gasto bélico, subsidio a la industria armamentista, negocios del emporio balístico.

China inició la construcción de sus misiles cuando Tsien Hsue-Shen, discípulo de Theodor von Karman, regresó a China desde USA en 1955, iniciando el programa de cohetes chino, que hasta 1960 recibió la colaboración de la Unión Soviética. La familia de misiles fue bautizada “Larga Marcha”. En 1971 China ya disponía de un misil balístico de alcance medio propio, el DF-2, y estaba probando su misil balístico intercontinental, el DF-5.

Antes, China desarrolló el misil balístico intercontinental Dong Feng (viento del este) 41, también denominado CSS-10, misil balístico intercontinental, propulsado por combustible sólido de 3 etapas, con un alcance estimado de 13.000 a 15.000 km y capaz de lanzar sobre su objetivo entre 3 y 10 cabezas tipo MIRV en forma simultánea (Con una cabeza nuclear MIRV o Multiple Independently Targetable Reentry Vehicle, 1 solo misil puede golpear varios objetivos, o unos pocos objetivos con más fuerza. Por el contrario, 1 cabeza nuclear convencional tiene solo 1 cabeza nuclear en un misil), con una potencia estimada, cada una, de medio megatón (500 kilotones. La bomba que destruyó Hiroshima, en Japón, tenía un poder máximo de 20 kilotones).

Aquí un despacho de la rusa Sputnik News:

"El posible despliegue de misiles chinos intercontinentales Dongfeng-41 (DF-41) en la frontera con Rusia no representa amenaza para este país, dado que los blancos prioritarios de los misiles se encuentran en territorio estadounidense, estimó el presidente de la Academia rusa de Problemas Geopolíticos, Konstantín Sivkov.

"El despliegue de misiles DF-41 cerca de las fronteras rusas amenaza a Rusia en menor medida que si estuvieran emplazados más lejos, en el interior del territorio chino", dijo.

Sivkov explicó que la "zona muerte" de los misiles de este tipo, es decir, el área fuera de su alcance, es muy amplia y puede superar los 3.000 km.

Precisó que el despliegue de los DF-41 en la prov

incia de Heilongjiang excluye de la zona de alcance a todo el Lejano Oriente ruso y a Siberia Oriental, pues, si China quisiera atacar a Rusia, colocaría los misiles mucho más al sur.

A la vez, Sivkov afirmó que los DF-41 están destinados a USA, "algo que es muy natural, dado que (el nuevo presidente Donald) Trump declaró China como enemigo principal de USA".

 

La doctrina militar de China sostiene que 200 cabezas nucleares son "suficientes". El objetivo principal de China siempre ha sido prevenir el uso de armamento nuclear contra ellos. Beijing comprendió que no se requieren 30.000 cabezas nucleares para conseguir ese objetivo disuasorio. Basta con tener lo suficiente como para el adversario considere el riesgo de perder una metrópolis importante.

Por eso China mantiene sus fuerzas estratégicas comparativamente reducidas. Con unas 200 cabezas nucleares, ya se puede establecer al adversario cuál sería el costo de una guerra nuclear en un nivel lo suficientemente contundente como para que nadie quiera empezar una.

Ni siquiera se requiere gastar una fortuna para mantener esas armas listas para disparar en cualquier momento. Esa doctrina militar le permite a China invertir en sus armas convencionales y no tan convencionales, incluyendo una creciente fuerza naval, vehículos de desplazamiento veloz, y sistemas tanto para el cyber-espacio como para el espacio exterior.

Melissa Hanham, en Foreign Policy: "Los chinos mantienen sus cabezas nucleares separadas de los misiles en los que confían como sistema de lanzamiento. Y esto no los hace débiles. Mientras Trump amenaza a sus enemigos con una lluvia de destrucción, China ya comprendió las limitaciones del armamento nuclear."

* Primero, no son muy útiles. No sólo tienen obstáculos morales, económicos y ambientales sino que son son malos en el campo de batalla. Los líderes militares verdaderos no quieren más bombas nucleares. Ellos quieren nuevas y resplandecientes armas que sí puedan utilizar.

* Luego, los ascensos de los oficiales se detienen cuando son asignados a cuidar el arsenal nuclear estadounidense. No hay jefes de Estado Mayor que provengan de la vigilancia de un silo de misiles.

* Las armas nucleares son caras. Los militares reciben restricciones a su obsesión por incorporar tecnología ‘de punta’ cuando aparece en el medio la factura de las armas nucleares. Por ejemplo, a USA le costará US$1 billón durante los próximos 30 años para mantener el arsenal nuclear existente.

¿Por qué es tan caro? Porque vienen con riesgos especiales. Por ejemplo, hay que mantenerlas a resguardo de diversas amenazas. El mantenimiento requiere de una fuerza de trabajo muy hábil para mantenerlas funcionando, y ahí aparece un problema de recursos humanos: los jóvenes nerds que hay entre los millennials prefieren los salarios de Silicon Valley y no probar sus habilidades en los antiguos corredores de los arsenales nucleares.

Al mantener sus números nucleares pequeños, China reduce los costes de mantenimiento y las probabilidades de un accidente.

Las armas nucleares se encuentran ya pasadas de moda. Los avances en teledetección, en vehículos no tripulados y en cibercapacidades pusieron a las armas nucleares en peligro. ¿Para qué sirve un arma que todo el mundo sabe dónde se encuentra, y hasta puede interrumpirse su preparación?

Luego, las armas biológicas son cada vez más baratas y son los integrales más dinámicos de las armas de destrucción masiva que utilizan tanto los Estados como los actores no estatales. Nuevas tecnologías como la inteligencia artificial, armas autónomas y vehículos hipersónicos con capacidades de planificación están reconvirtiendo a las armas convencionales y vuelven a resultar las más atractivas para los militares. En ese contexto disminuye la importancia de las armas nucleares en la estabilidad estratégica.

Melissa Hanham, en Foreign Policy: " China está pensando de forma inteligente cuando no se dejan impresionar con la idea del gran arsenal nuclear. Académicos chinos reclaman armas nucleares modernas, con sistemas de disparo actualizados como para no perder su habilidad a la hora de disuadir a las armas y misiles balísticos de defensa convencionales de USA. En el 2015, USA afirmó que China podría haber agregado a sus misiles balísticos intercontinentales, vectores de reentradas múltiples dirigidas en forma independiente.

Con su arsenal más pequeño y más económico, China ha tenido el tiempo y el dinero suficiente para proyectar una mayor potencia marítima nunca antes vista. Presentó su portaaviones mientras termina de armar varios más y también múltiples submarinos nucleares.

Beijing tambien está desarrollando tecnologías convencionales de ultima generación, tales como defensas de misiles antibalísticos, satélites quantum, drones, vehículos de hiperdeslizamiento y cyber-armas. Después de todo, es posible ejecutar alguna conquista territorial mientras Trump y Putin siguen distraídos por la talla de arsenales nucleares de cada uno."