El rey de Nepal nombra miembros leales a la monarquía

El rey de Nepal, Gyanendra, nombró este miércoles un nuevo Gobierno formado por 10 miembros, leales a la monarquía. Este nombramiento se produce un día después de haber disuelto el anterior gabinete, de haber instaurado el estado de urgencia y haber asumido todos los poderes para los próximos tres años.

Luego de destituir el Gobierno anterior, el rey de Nepal constituyó uno nuevo, nombrando a 10 miembros, leales a la monarquía.

En un comunicado, cuyo contenido se retransmitió por la televisión y la radio local, el rey nombró a Remos Nath Pandey como ministro de Asuntos Exteriores. Además, el miembro del partido comunista Radha Krishna Mainali se pondrá al frente del ministerio de Educación y Pravatar Shumsher Rana, del de Economía.

El rey anunció que dirigirá al nuevo Gobierno después de que el antiguo Ejecutivo no garantizara la seguridad frente al rebelión maoísta que asesinó a más de 11.000 personas desde 1996.

Gyanendra anunció por la televisión estatal la disolución del Gobierno y anunció que asumía todos los poderes del país, por segunda vez en tres años. El Ejército de Nepal tomó las calles de Katmandú y puso bajo arresto domiciliario al primer ministro, Sher Bhadur Deuba, y a otros líderes políticos.

El monarca dio a conocer su decisión de después de que acabara el plazo del 13 de enero, fijado por Deuba, para la reanudación de las conversaciones de paz con los rebeldes.

Gyanendra afirmó que "el Gobierno ha fracasado en preparar el terreno para la celebración de unas elecciones antes del próximo abril y en proteger a la democracia y la soberanía del pueblo". Tras su declaración, el monarca declaró el estado de emergencia en el país.

El Ejército Real Nepalí, formado por más de 70.000 soldados y cuyo comandante en jefe es el rey, tomó las calles de Katmandú, donde las líneas telefónicas están cortadas y tampoco hay acceso a los teléfonos móviles, mientras el aeropuerto internacional estuvo cerrado durante la mayor parte del día de ayer.

Por otra parte, tras la disolución del Gobierno, los directores de periódicos y emisoras de radio de la capital Nepalí fueron convocados a una reunión en el Palacio Real, donde se les hicieron "serias advertencias" de que no debían difundir informaciones contrarias a la medidas adoptadas por Gyanendra.

Por su parte, el primer ministro destituido de Nepal, Sher Bahadur Deuba, acusó al rey Gyanendra de "flagrante violación de la Constitución".