La araña zorro (alopecosa fabrilis), una de las arañas más grandes de Gran Bretaña, que se creía extinta, fue encontrada después de más de 25 años sin ser avistada. Según informó la organización de conservación de vida silvestre, Surrey Wildlife Trust, hallaron un grupo de arácnidos en un polígono de entrenamiento militar del Ministerio de Defensa inglés.
GRAN BRETAÑA
Hallan una araña creída extinta: Disuelve los órganos de sus presas
La araña zorro (alopecosa fabrilis), una de las más grandes de Gran Bretaña, fue encontrada después de más de 25 años sin ser avistada. Mide unos 5 centímetros de diámetro y es un gran depredador, ya que le inyecta a sus víctimas un potente venenos que disuelve sus órganos.
La araña zorro puede alcanzar un tamaño de 5 centímetros de diámetro y está catalogada como una especie "en peligro crítico de extinción", ya que no se había detectado ningún ejemplar desde 1993.
Se trata de un arácnido de patas peludas con una excelente vista, camuflaje y velocidad, además de ser un depredador oportunista que caza de noche, según los especialistas. Entre sus presas favoritas se incluyen insectos como escarabajos, hormigas y arañas más pequeñas, que son inmovilizadas cuando este depredador les inyecta un potente veneno, disolviendo sus órganos internos.
Luego de dos años de rastreo, el equipo de investigación encontró una pequeña colonia de arañas zorro en un sitio de entrenamiento militar en el condado inglés de Surrey, según publicó BBC News.
"Después de muchas horas de búsqueda nocturna con una antorcha durante los últimos dos años, apenas iluminé la araña, supe lo que era. Estoy encantado de haber demostrado finalmente la existencia de la gran araña zorro. Es una araña preciosa", afirmó el científico Mike Waite.
En total, los investigadores de la fundación, encontraron 22 ejemplares entre agosto y septiembre de este año. Se hallaron 10 machos adultos, nueve machos jóvenes, y tres hembras, una de las cuales tiene un tamaño de más de 5 centímetros.
La gran araña zorro es considerada una especie nativa en Reino Unido y se encontró por primera vez hace 120 años, pero desde entonces se la ha visto solo unas pocas veces. A pesar de su gran tamaño, son difíciles de detectar por sus hábitos nocturnos y de camuflaje.
Al respecto, el presidente de la Sociedad Aracnológica Británica, Nick Baker, describió el descubrimiento como "lo más emocionante que sucedió en los círculos de la vida silvestre desde hace bastante tiempo".








