LATINOAMÉRICA

Denuncian que un etarra es funcionario de Maduro

El capitán retirado del Ejército de Venezuela, Milton Revilla Soto, sostiene que conoció al etarra Arturo Cubillas Fontán, buscado en España por asesinato, cuando cruzaba la frontera entre Venezuela y Colombia con cédula de identidad venezolana. Informes de inteligencia revelaron que el propósito de estos viajes era entrenar a guerrilleros del Frente 33 de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) - Arturo Cubillas Fontán, enlace entre la organización Patria Vasca y Libertad (ETA) y la guerrilla colombiana de las FARC, y quien es reclamado por la justicia española por asesinato, está en la nómina oficial venezolana.
 
En un reporte de primera plana, el local Diario las Américas cita el testimonio del capitán del ejército venezolano en retiro, Milton Revilla Soto, preso, y quien afirma haber conocido a Cubillas Fontán en el puesto fronterizo con Colombia de Catatumba en el estado Zulia.
 
El diario cita documentos oficiales, que apoyan la versión de Revilla Soto, quien relata cómo en 2001 descubrió los acuerdos ilegales entre autoridades fronterizas y supuestos guerrilleros colombianos que ingresaban a Venezuela con libre tránsito para comprar comida, insumos de albañilería y combustible.
 
“Cuando llegué allí, los soldados me advirtieron que el anterior oficial tenía relaciones con la guerrilla colombiana y de inmediato me encargué de acabar con eso, por eso asumí personalmente la revisión del paso de frontera”, dijo Revilla Soto.
 
Según el militar en una ocasión en 2001 recibió el pasaporte de Cubillas Fontán, pero hasta después se enteró quién era y en otra ocasión el ciudadano vasco ingresó a Colombia con una cédula de identificación venezolana.
 
Según el diario, informes de inteligencia revelaron que el propósito de estos viajes era entrenar a guerrilleros del Frente 33 de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
 
Los entrenamientos dirigidos por Cubillas contemplaron la manipulación y articulación de explosivos a los nuevos integrantes de las FARC. Al pasar por la Dirección de Inteligencia Militar (DIM) trataba de evitar la requisa de la embarcación. Esta operación forma parte de la rutina por la peligrosidad en la zona y consiste en descender a los tripulantes de la lancha donde se desplazan y llevarlos al puesto de control. Después de cumplir con el protocolo, los ciudadanos se dirigían de nuevo a la lancha para continuar su desplazamiento.
 
En la actualidad Revilla Soto cumple una condena de seis años y siete meses por “supuestamente” revelar información de la fuerza armada de Venezuela.
 
De acuerdo a datos del sistema del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales, Cubillas Fontán forma parte de la nómina de la Corporación Venezolana de Alimentos (CVAL), administración que agrupa las alianzas y expropiaciones del gobierno en asuntos alimentarios, destacó el diario.
 
Además, el ciudadano de origen vasco, laboró en el Instituto Nacional de Tierras (INTI).
 
En 1985 Cubillas Fontán fue señalado por la justicia española como el autor del asesinato de Ángel Manuel Facal, y responsable de otros delitos como el robo de vehículos.
 
Luego de 20 años, se determinó la prescripción de estas acusaciones, vinculadas a ETA. Sin embargo, después de las averiguaciones, se determinó la reactivación de las operaciones irregulares de Arturo Cubillas.
 
Por ello, en 2010 el gobierno español reclamó a Venezuela la extradición de este ciudadano por las presuntas relaciones entre ETA y las FARC.
 
Revilla Soto fue citado en 2011 por un juzgado en Madrid, España, como testigo en una averiguación de delitos de colaboración FARC-ETA, pero su condición de preso en Caracas no ha permitido su comparecencia.
 
El pasado 6 de mayo, el diario español La Gaceta informó que el actual presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, que consiguió el poder por la mínima diferencia en los cuestionados comicios del 14 de abril de 2013, sigue pagando con los impuestos de los venezolanos la nómina de al menos media docena de etarras, con numerosos crímenes a su espalda.