Inédito cambio en 20 años en la Ley de Trabajo
A las 4:00 hora de Ciudad de México, el pleno de la Cámara de Diputados aprobó con 346 votos a favor el dictamen de reforma laboral mismo que fue enviado al Senado para su discusión, análisis, y en su caso aprobación, esto en un plazo de 30 días corridos. Luego de 14 horas de discusión borrascosa en el pleno de San Lázaro, los legisladores presentes, avalaron en lo particular y en lo general cambios que no se presentaban desde hace más de 20 años a la Ley Federal del Trabajo.
29 de septiembre de 2012 - 12:30
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). La votación de la reforma laboral mexicana fue dirigida por el priista Jesús Murillo Karam, y la suma de votos del PRI, PAN y PVEM hicieron hacer valer su mayoría legislativa, mientras que los votos del PRD, PT y Movimiento Ciudadano poco pudieron hacer para impedir la aprobación.
Para tener una idea de lo que fue la sesión: durante la discusión del tema referente a la democracia sindical ocurrió un sismo de 5.7°, que pasó desapercibido en el Pleno de San Lázaro ya que los legisladores estaban en intenso debate.
En esa votación las fracciones del PRI, PVEM y Nueva Alianza rechazaron la posibilidad de establecer el voto libre y secreto como un único instrumento para la elección de los dirigentes sindicales y aprobaron, en cambio, que el procedimiento de elección sea con modalidades de votación económica directa; votación indirecta; o votación directa y secreta, según lo determine cada organización.
En definitiva, el dictamen de reforma laboral fue aprobado durante la madrugada en general y en particular por el pleno de la Cámara de Diputados, a pesar de la inconformidad de los partidos de izquierda y luego de que algunos de sus legisladores tomaran la tribuna al inicio de la sesión.
La votación en general quedó en 351 a favor, 130 en contra y 10 abstenciones. La discusión en particular empezó inmediatamente después y concluyó 12 horas más tarde con 346 a favor, 60 en contra y una abstención.
El documento fue enviado al Senado de la República para su análisis. Si la Cámara alta lo avala, lo remitirá a la Presidencia para su promulgación. Si lo modifica, regresará a la Cámara baja.
Durante la revisión de los artículos reservados, la mayoría de los legisladores aprobó los contratos por hora, que la izquierda pedía eliminar, así como el régimen de outsourcing o subcontratación, entre otros puntos.
El análisis en el pleno fue suspendido momentáneamente durante la tarde del viernes 28/09, después de que legisladores de los partidos de izquierda tomaran la cabecera del recinto, en protesta contra la reforma laboral, que consideran lesiva de los trabajadores.
El encuentro se reanudó alrededor de 1 hora más tarde, cuando el presidente de la Mesa Directiva de la Cámara baja, Jesús Murillo Karam, decidió dirigir la sesión desde un balcón del salón.
La manifestación comenzó cuando Ricardo Fidel Pacheco, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), exponía los principales puntos del documento a nombre de la Comisión de Trabajo y Previsión Social, que lo había aprobado en lo particular horas antes.
Mientras Pacheco hablaba, diputados de los partidos de la Revolución Democrática (PRD), del Trabajo (PT) y Movimiento Ciudadano subieron al sector de la presidencia de la Cámara, con playeras y pancartas con lemas contra la reforma laboral, cantaron el himno nacional y gritaron "¡No a la reforma!", lo que obligó al priista a alzar la voz.
Después de su intervención, hubo jaloneos en la tribuna que provocaron gritos de "¡No violencia!" desde las curules.
El priista Murillo Karam y el resto de los integrantes de la Mesa Directiva se levantaron de sus lugares y la sesión entró en receso.
Mientras salían del salón de plenos, los coordinadores parlamentarios del PRI, Manlio Fabio Beltrones, y del PRD, Silvano Aureoles, se acercaron a hablar. Poco después, Beltrones dijo a periodistas que el perredista se deslindó de la manifestación y aseguró estar dispuesto a continuar el debate.
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"Un grupo minoritario y violento de las izquierdas intenta secuestrar a su partido. (…) No lograrán secuestrar al Congreso de la Unión, a la Cámara de Diputados", dijo Aureoles.
En otra conferencia de prensa, Luis Alberto Villarreal, coordinador del Partido Acción Nacional (PAN), criticó la ocupación y señaló que él quería que el debate siguiera en el recinto, aunque aceptaría la decisión de la mayoría.
Martí Batres, legislador del PRD que coordinó la protesta, evitó referirse a las declaraciones de su correligionario Aureoles y dijo que su "lucha" es contra la reforma que impulsan el PRI y el PAN.
Un dictamen sin democracia sindical
Tanto en comisiones como en el pleno, el PAN y el PRD fracasaron en su intento por reintegrar el tema de la democracia sindical al dictamen de reforma laboral.
El punto estaba incluido en la iniciativa que el presidente Felipe Calderón, militante del PAN, presentó al Congreso el 1 de septiembre y planteaba obligar a los sindicatos a elegir a sus dirigentes mediante el voto libre, directo y secreto de sus agremiados.
La iniciativa del PRD tenía ese mismo apartado, que fue retirado del predictamen por la presidencia de la Comisión de Trabajo, a cargo del priista Carlos Aceves del Olmo.
En el PRI militan varios líderes sindicales, entre ellos el propio Aceves y Ricardo Aldana, tesorero del sindicato petrolero, que se opusieron a la medida porque afirman que afecta la autonomía sindical.
Por la mañana del viernes, en la última sesión de la comisión, el PAN y el PRD argumentaron a favor de reintegrar el tema al documento, pero perdieron en su intento en una votación dividida: 16 contra 14.
Adolfo Orive, diputado del PT, aliado tradicional del perredismo, apoyó al PRI en este tema, lo que generó molestia en el PAN.
"El voto libre y secreto protege a los trabajadores, nomás no entiendo, que me digan esa explicación", dijo a medios el panista Carlos Angulo al término de la sesión.
"La democracia sindical es uno de los temas que están pendientes en México", agregó.
Orive, dirigente obrero entre 1970 y 1990, justificó su decisión bajo el argumento de que la propuesta del PAN es "liberal" y contraria a las organizaciones gremiales porque abriría la posibilidad de que los patrones compraran los votos de los trabajadores.
"Yo no voy a votar por el Partido Acción Nacional. (…) Ahorita la medida que propone el PAN, y que algunos perredistas pensaron que era progresista, desde mi punto de vista es una medida liberal", dijo Orive a periodistas.
"Lo que se requiere no es una ley que nos dé el voto directo y secreto, lo que necesitamos es trabajar con la conciencia de los trabajadores, ayudar, los que decimos que somos de izquierda, para que efectivamente puedan democratizar sus sindicatos", añadió.
Los diputados del PAN habían advertido que lo retomarían en la discusión en particular. En tanto, Orive dijo que votó sobre el asunto a título personal y el resto de la bancada del PT —conformada por 15 legisladores— podría votar de forma distinta.
Por la madrugada, en la discusión particular que se prolongó más tiempo, panistas y perredistas trataron de recuperar el asunto, pero los votos del PRI, del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y del Partido Nueva Alianza (Panal) bastaron para dejarlo fuera del documento final.








