LATINOAMÉRICA

Preocupados, viajan comitivas desde Uruguay y Paraguay

En la economía de los países vecinos ya impacta el régimen a la importación que impuso el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, quien desde su despacho decide qué puede ingresar y qué no desde el exterior. Viajarán comitivas para intentar negociar excepciones.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (urgente24) El régimen a la importación en la Argentina del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, quien desde su despacho decide qué puede ingresar y qué no desde el exterior, ya impactó en la economía de Uruguay y Paraguay. Y su autoridades viajarán para ver la posibilidad de negociar excepciones en las medidas.
 
Según publicó el diario el Observador de Uruguay, en febrero se notó la drástica caída de las exportaciones en en país vecino y ya están afectando a unos 500 trabajadores uruguayos, entre envíos al seguro de paro y supresión de turnos, y se estima que en 15 días, serán 1.000 los puestos comprometidos, según estimaciones del PIT-CN.
 
Juan Castillo, coordinador de la central obrera, informó ayer a ese diario que se ordenó un estudio sobre el impacto a mediano plazo en trabajadores y empresas. 
 
Pero eso no es todo. Según publica ese medio, luego de abril, el problema laboral amenaza con agudizarse cuando la administración de Cristina Fernández comience a exigir declaraciones anticipadas a la importación de servicios. Daniel Carriquiry, presidente de la Cámara de Zonas Francas, comentó que hasta 30% de las mercaderías que pasan por esos enclaves tiene como destino a Argentina e incluso hay clientes que ya están suprimiendo su actividad en los espacios francos. 
 
Con ese panorama, el gobierno uruguayo convocará a los empresarios de la Cámara de Industrias y la Unión de Exportadores, a representantes del PIT-CNT y al embajador en Buenos Aires, Guillermo Pomi, para analizar el posicionamiento del país ante las restricciones que impone Argentina. La reunión se coordina para dentro de una semana, informó a El Observador una fuente de cancillería. 
 
El Poder Ejecutivo del país vecino al parecer está decidido a mantener el diálogo para afrontar un escenario de proteccionismo que no tiene fecha de término. En su informe, Panorama Económico, la consultora Oikos sugirió ayer que el gobierno uruguayo debe negociar “la flexibilidad” de las medidas argentinas e incluso “la no aplicación para los productos nacionales”, así como lograr un mayor grado de libertad para acordar con terceros países. 
 
El Observador consultó al canciller Luis Almagro sobre la posibilidad de solicitar una excepción a las restricciones. Respondió que “todavía no tiene instrucciones al respecto, aunque no se descarta ninguna acción”, afirmó.
 
Oikos previó que a las industrias afectadas les espera “un enlentecimiento” en la colocación de sus productos, lo que repercutirá en forma negativa en el nivel de actividad y empleo de esos sectores.
 
Además de negociar, el gobierno buscará explorar nuevos acuerdos con otros países. “Nosotros trabajamos los temas de diversificación de mercado en el día a día y procuramos generar mejores condiciones de acceso en todos los continentes”, dijo el canciller. 
 
En el Ministerio de Industria, se entiende que el principal problema existe con los bienes exportables y no tanto con los servicios, donde Uruguay es muy competitivo y en muchos casos pueden orientarse a otros destinos. 
 
Mientras tanto, el Banco Central del Uruguay inició contactos con su similar de Argentina para establecer un mecanismo que permita a los exportadores comercializar en las monedas locales. A nivel técnico no habría mayores problemas para la instrumentación y se depende de la “voluntad política”, según se informó a El Observador. La idea, impulsada por la Unión de Exportadores, puede implicar un riesgo cambiario que también analizan los Bancos Centrales.
 
En Paraguay también impactaron las medidas de Moreno. Tal es así que  el secretario general de la Presidencia, Miguel López Perito, informó que vendría esta semana a Buenos Aires con una comitiva del Gobierno para plantear la adopción de medidas de excepción con respecto a productos paraguayos que son comercializados en el mercado argentino, y que ahora tienen problemas de paso por las trabas impuestas al comercio bilateral, según informa el diario La Nación de Paraguay. 
 
El jefe del Gabinete Civil del Ejecutivo señaló ayer en Palacio de López que para el país es muy importante el mercado argentino, pero “para la Argentina es ínfimo lo que Paraguay vende en el mercado argentino”. Acerca de las trabas dijo que “no es la primera vez ni va a ser la última”.
 
López Perito explicó que las negociaciones tienen sus esferas de negociación y que el Gobierno apela al mecanismo de buscar una interlocución directa con las autoridades del vecino país “a ver si logramos destrabar esto que la formalización viene a través de la Cancillería”. Aclaró que no se le deja de lado en las negociaciones al Ministerio de Relaciones Exteriores, el cual “tiene su esfera de acción institucional y va a actuar en el momento que sea necesario”.
 
El gremio de industriales locales, especialmente en el sector de la confección, reclama el cese de las medidas contra la exportación (Declaración Jurada Anticipada de Importación) y las Licencias Previas No Automáticas de Importación, ya vigentes y aplicadas por el Gobierno argentino, normas que generan pérdidas y riesgo de despidos de personal en los exportadores paraguayos.
 
Consultado si el Gobierno de Fernando Lugo es condescendiente con el vecino país para reclamar por los bloqueos, López Perito dijo que no es una política que se pueda calificar de condescendiente sobre todo cuando se trata de una cuestión que perjudica a la producción y la situación laboral del país. “Lo que nosotros no podemos es como algunos quieren declarar la guerra a la Argentina o al Brasil. Es decir, un proceso de integración tiene sus dificultades”, manifestó el alto funcionario.
 
Los sectores más afectados por las trabas impuestas por Argentina, como los de confección, cartones, calzados, entre otros, piden medidas más drásticas por parte del Gobierno paraguayo.