Bram Stoker, el autor de la icónica novela de terror Drácula, tuvo una infancia marcada por la enfermedad y la reclusión. Sin embargo, esto no impidió que desarrollara un gran interés en los deportes, especialmente el fútbol, mientras se inspiraba para escribir su famosa obra.
el deporte como arte medicinal
La infancia de Bram Stoker y su afición al fútbol antes de “Drácula”
Bram Stoker, autor de "Drácula", se interesó por el fútbol durante su infancia mientras padecía una enfermedad que le dificultaba caminar.
El fútbol ayuda a Bram Stoker a “revivir”
Stoker nació en Dublín, Irlanda, el 8 de noviembre de 1847. A la edad de siete años, enfermó gravemente y quedó postrado en cama durante varios meses. Durante este tiempo, su madre le contaba historias para entretenerlo, muchas de las cuales eran sobre la epidemia de cólera que azotó Irlanda cuando él era un bebé, e incluían relatos de fosas comunes y de personas que casi fueron enterradas vivas.
A pesar de los problemas de salud que experimentó de niño, Stoker se convirtió en un atleta muy activo en su juventud, practicando principalmente fútbol. La disciplina de la pelota lo ayudó a superar esos largos años en convalecencia en una época donde el balompié estaba en su apogeo en el Reino Unido. Tanto destacó como futbolista que, en 1897, el Houston Daily Post lo describió como: “Un hombre atlético, con barba puntiaguda y hombros de remero universitario”.
Al mismo tiempo, también fue un prolífico escritor, y poco después publicó la obra que le dio fama mundial: Drácula, la historia de un vampiro que viaja a Inglaterra en busca de sangre fresca. Drácula fue un éxito inmediato de ventas y se convirtió en una de las novelas de terror más famosas de todos los tiempos.
La influencia de la infancia de Stoker en “Drácula”
Algunos críticos sugirieron que las historias que Stoker escuchó de su madre durante su infancia pueden haber influido en su obra posterior. Por ejemplo, los relatos de fosas comunes y de personas que casi fueron enterradas vivas pudieron inspirar las descripciones de los vampiros y sus tumbas en su novela.
Además, la reclusión que Stoker experimentó de niño puede haber contribuido a su interés en los temas del terror y el suspenso. Al estar confinado en su cama durante tanto tiempo, el autor irlandés tuvo mucho tiempo para imaginar y soñar mundos aterradores.
Sin embargo, es importante señalar que no existe evidencia concluyente de que las historias de la infancia de Stoker lo hayan influenciado directamente para escribir Drácula. Es posible que simplemente haya coincidido que el autor escuchara estas historias de niño y luego escribió sobre temas similares de adulto.
Sea cual sea la verdad, no hay duda de que la infancia de Bram Stoker fue una experiencia formativa y de superación personal que influyó en su vida y en su obra de manera significativa, y que el fútbol fue partícipe necesario de esa historia.











