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Bolivia y Perú se unen para limpiar el lago Titicaca

El lago Titicaca es el segundo lago más grande de Sudamérica1 y el lago navegable más alto del mundo. Está ubicado entre el altiplano peruano-boliviano a unos 3.800 msnm. Su profundidad máxima se estima supera los 360 m. Estas medidas aumentan en la época de lluvias. El lago Titicaca toma su nombre de la isla llamada Intikjarka, palabra que deriva de dos palabras aymaras y quechuas: Inti = sol y kjarka = peñasco. Otras versiones, señalan que proviene de Titi (Gato o Puma) Kaka (piedra) Puma de Piedra, coincidentemente desde el espacio se puede apreciar la figura del lago como la de un puma cazando una vizcacha.

PAJCHIRI, Bolivia ( AP). Miles de campesinos que viven a orillas del Titicaca se hallan amenazados por la contaminación de las aguas mientras autoridades de Bolivia y Perú redoblan esfuerzos para descontaminar el lago más alto del mundo. "Yo nací aquí, había hartos peces. Aprendí a vivir de la pesca pero ahora no hay peces, muchos han muerto", dijo a la AP Pablo Mamani, quien vive en una bahía de Pajchiri, una de las orillas más contaminadas del lago Titicaca del lado de Bolivia, quizás por su cercanía a La Paz. El Lago Titicaca mide 204 km de largo por 65 km de ancho, ocupando 8.562 km², de los que 4.772 km² corresponden al Perú y 3.790 km² a Bolivia. Esta formado por 2 cuerpos de agua separados por el estrecho de Tiquina, el más grande situado al norte es denominado Lago Mayor o Chucuito tiene una superficie de 6.450 km², estando en esta parte su mayor profundidad (-283 m), cerca de la Isla Soto. El otro cuerpo más pequeño llamado Lago Menor o Huiñamarca situado al sur tiene una superficie de 2.112 km², con una profundidad máxima de 45 metros. Está ubicado a una altura de 3.810 metros sobre el nivel del mar, lo cual lo convierte en el lago navegable más alto del mundo. Debido a la pureza del aire, el lago es particularmente transparente (de 15 a 65 m) y la calidad de la luz es excepcional; las montañas que parecen estar muy cerca, están a 20 ó 30 km del lago. El color de sus aguas es azul.
Se necesitan 7 días para atravesarlo en barco. Mamani, de 48 años, es uno de los 2.000 habitantes en la bahía de Cohana, la cual sufre un grave deterioro ambiental ocasionado por los desechos de aguas servidas provenientes de las ciudades de El Alto y Viacha. En Cohana el nivel del agua ha bajado y no se ven embarcaciones o botes navegar por allí ya que las plantas acuáticas y la basura se amontonaron en el lugar, a lo lejos se ve la maquinaria que intenta limpiar el agua sucia estacionada junto a promontorios de los desechos que recoge. En las aguas se encontró una concentración de arsénico por encima de los límites permisibles, también zinc aunque este aún no ha sobrepasado el límite, informó la Autoridad Binacional de Perú y Bolivia Autónoma (ALT). Ambos elementos son peligrosos si se consumen en exceso y pueden causar cáncer. Las autoridades de Bolivia y Perú inspeccionaron la Bahía de Cohana y se comprometieron a redoblar sus esfuerzos para contribuir en la descontaminación y limpieza. El presidente de la ALT, Julián Barra, señaló que la institución que dirige limpió un 5% de las plantas llamadas "lentejas" que se acumulan en la superficie del agua impidiendo el paso de rayos solares a otras plantas acuáticas ocasionando su descomposición. "La contaminación se esta extendiendo a otros lugares pero básicamente nosotros estamos empezando en la Bahía de Cohana. Este problema se debe a la negligencia humana", acotó Barra. El prefecto de La Paz, Pablo Ramos, ofreció aportar US$80.000 para que la ALT continúe sus trabajos en esa área, los cuales hasta ahora financió con US$28.000 que entregó el gobierno de Perú. Según Ramos, el presidente Evo Morales tiene una "gran preocupación y nos ha informado que va a brindar su total apoyo" a la tarea de recuperar la calidad ambiental del Titicaca. En Cohana el nivel del agua ha bajado y no se ven embarcaciones o botes navegar por allí, aunque los pobladores esperan que pronto llueva para que vuelva a su nivel normal. Los pobladores de la región confían en que pronto, con las lluvias, el nivel del agua se recupere y las maquinarias de la ALT limpien la lenteja y otros desechos para poder reanudar el estilo de vida que por generaciones han llevado. Sin embargo, Mamani tomó una decisión que no parece reflejar mucho optimismo y es que para compensar lo que antes ganaba con la pesca, ahora prefirió dedicarse a criar ganado que se alimenta de las plantas de la ribera y bebe del lago... agua contaminada.