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Los chinos ahora no quieren a Carrefour

La llama olímpica se pasea, de nuevo fuertemente protegida, por la capital tailandesa, Bangkok. El relevo partió desde el barrio chino de Bangkok, mientras cientos de chinos comenzaran una jornada de manifestaciones contra empresas e instituciones francesas en 4 ciudades, en protesta por la actitud francesa ante el conflicto China-Tíbet.

Miles de chinos se han apostado frente a intereses franceses en 4 ciudades chinas, Pekín, Hefei, Qingdao (ambas en el este del país) y Wuhan (centro).

En Wuhan ocurrió la manifestación más numerosa, unas 10.000 personas. En particular, se han concentrado frente a los hipermercados de la cadena francesa Carrefour, que tiene más de un centenar de tiendas en toda China.

Los manifestantes pedían el boicot a la empresa francesa y coreaban cánticos contra la independencia de Tíbet. También ha habido concentraciones frente a la embajada de Francia y el Liceo Francés de Pekín.

La antorcha vivió un calvario a su paso por París, acosada por activistas que protestaban contra la represión china en Tíbet y su presidente, Nicolas Sarkozy, coquetea con la idea de boicotear la ceremonia de apertura de los Juegos de Pekín.

La antorcha por París vivió un via crucis: tuvo que se apagada varias veces, refugiada en un ómnibus, su recorrido fue interrumpido y, por fin, finalizado en otro transporte colectivo.

No fueron las únicas, pero sí las protestas más graves contra la represión china en Tíbet que se han producido en varias ciudades al paso de la antorcha. Posteriormente, el presidente francés insinuó el boicot a la ceremonia de inauguración de los Juegos y anunció que consultaría a los miembros de la UE.

Mientras, la llama se ha paseado el sábado por Bangkok, en la 3ra. etapa de su gira asiática, tras pasar por Pakistán e India. La llama ha partido del barrio chino de la capital tailandesa para recorrer, en manos de 80 personalidades del país, unos 10 kilómetros por la ciudad, protegida por unos 2.000 policías.

El relevo ocurrió en un ambiente festivo, con acróbatas y dragones chinos. También ha habido protestas de activistas pro-Tíbet, pero a varios kilómetros del desfile olímpico, frente a la sede de la ONU en Bangkok, y protagonizadas por apenas unas decenas de personas.

En la ceremonia previa, el viceprimer ministro tailandés, Sanan Kachorprasart, ha pedido que no se potiticen los Juegos. "Reafirmamos nuestra posición de separar claramente la política del deporte". Muy bien.