La tradición demuestra que los mitos del erotismo italiano envejecen en estado de confusión. Por ejemplo Cicciolina, cuyos 52 años le han servido de excusa para someterse a una intervención pectoral -ahora usa una talla... más- y para virar hacia nuevos horizontes profesionales. Quiere matricularse en la universidad, estudiar Psicología y convertirse en una sexóloga académica. Nada de películas X ni de shows eróticos. Illona Staller ha decidido emprender una vida incompatible con el pasado de pornodiva, pero abierta al reencuentro de las experiencias políticas. "Vivo como puedo, muchas veces gracias a los trabajos ocasionales que hago en el extranjero", confiesa Cicciolina recubierta en el maquillaje integral de la señorita Pepis. "En Italia tengo problemas. El mundo del espectáculo no se fía de mi pasado. Aun así, tengo muchos proyectos en la cabeza para salir adelante, incluida una vuelta al mundo". El problema es que los sueños de la actriz se han topado con la realidad o con la pesadilla. No sólo porque Cicciolina comienza a experimentar los síntomas característicos de un fenómeno anacrónico. También porque se ha quedado sin trabajo, sin el patrimonio de antaño, sin marido y sin hijo. La criatura ha sido encomendada a la tutela de los servicios sociales en espera de que la Justicia resuelva el problema de la patria potestad. Cicciolina reivindica que el niño de 11 años debe permanecer junto a ella en la casa de la periferia romana, pero el padre, Jeff Koons, pintor y escultor norteamericano de gran proyección internacional, sostiene que el etorno materno es perjudicial y que nadie mejor que él mismo puede rescatarlo del submundo pornográfico o de las habladurías escolares. Dicho y hecho. Jeff Koons, divorciado tormentosamente a caballo de un pintoresco escándalo mediático, decidió marchar a Nueva York acompañado del hijo en 1994. Fue inútil, puesto que la madre cruzó el Atlántico y secuestró al vástago con la destreza de una película de espías. # Condenada Le costó una condena a 8 meses de prisión en 2001 -ratificada 1 año después en el Supremo- y dio al traste con las esperanzas que había puesto ilusoriamente en la resurrección de su carrera política. Cicciolina obtuvo un escaño parlamentario en la elecciones de 1987 amparada en la popularidad y en la crisis institucional de Italia, pero sólo recaudó un puñado de votos nostálgicos cuando presentó su candidatura al municipio de Monza, en el norte de Italia, en los comicios administrativos de 2002.Ya no hacía gracia, ni estaba buena. Peor aún: Cicciolina había decidido abandonar para siempre la carrera pornográfica y había renunciado a mantener relaciones sexuales ("Ya sólo me masturbo: es más seguro y visto lo visto, más placentero"). Los electores no le han perdonado semejante abjuración, pero Illona Staller, cuyo aspecto actual recuerda a la abuela de Barbie, quiere emprender una vida completamente nueva. Hasta el extremo de que la diva del cine X asegura haber rechazado el mismo dinero que la industria de Hollywood le paga a Nicole Kidman o a Catherine Zeta Jones. "Es verdad. Hace dos años, una productora me ofreció cuatro millones de euros por rodar una película pornográfica que se comercializaría en todo el mundo. Me habría venido muy bien el dinero porque he gastado muchísimo en abogados. Pero no. He terminado con el porno. Sólo estaría dispuesta a enseñar como máximo un pecho", señalaba hace unos días Cicciolina en la edición italiana de Vanity Fair. ¿Verdad o mentira? La duda viene a cuento porque Illona Staller parece haber entrado en una fase de delirio o de reconstrucción histórica a medida. No le gusta nada su pasado de actriz X, de modo que ha prometido escribir un 2do. libro de memorias -el 1ro. supuso un fracaso editorial- donde contará a los lectores sus experiencias de espía húngara al otro lado del telón. Del telón de acero, se entiende. "Sucedió en Budapest, cuando tenía 18 años. Es verdad. He trabajado para los servicios secretos. Me citaba con personalidades occidentales y después informaba al Ministerio del Interior. Dentro de poco contaré todo", asegura a Vanity Fair la heredera contemporánea y maltrecha de Mata Hari. El arrepentimiento de Cicciolina, el cambio de rumbo profesional y la crisis de identidad obsesiona a muchos otros iconos del erotismo italiano. La pornodiva Eva Henger intenta reciclarse como presentadora de televisión, mientras que la colega Luana Borgia tiene decidido retirarse a un convento, tal como hacían las traviatas aristócratas del Renacimiento. "No puedo seguir viviendo como hasta ahora, de plató en plató, vaciándome, autodestruyéndome. Ha llegado la hora de encontrarme y de descubrir mi lado espiritual, Quiero demostrar que soy capaz de salir adelante sin hacer el amor públicamente", aseguraba la Borgia a los micrófonos de la RAI. # Sólo los tobillos El ejemplo ha cundido en otros casos igualmente chocantes. Por ejemplo Luce Caponegro, Selen, un mito del cine pornográfico que engrosa desde hace unos meses el memorial de las arrepentidas. Ya ha probado fortuna como alter ego de Marilyn Monroe en una obra de teatro rigurosamente convencional -"Sólo enseño los tobillos", confesaba al Corriere della Sera- e incluso parece dispuesta a emprender una vida anónima y gratificante de ama de casa. Quizá porque muchas otras compañeras han terminado envueltas en escándalos de drogas y prostitución. El caso más reciente es el de Serena Grandi, diosa de Tinto Brass en el metraje de Miranda y protagonista de una redada policial en la que se hallan involucrados los personajes bien e impecables de la noche romana.Incluido el ex primer ministro Emilio Colombo, que ha tenido los redaños de declarar ante el juez los motivos por los que fue sorprendido con una dosis bastante aparatosa de cocaína: "La usaba para fines terapéuticos. Créame, señor magistrado, créame". La Justicia decidirá si resulta o no verosímil el testimonio del ex premier democristiano. Mientras tanto ha establecido que Serena Grandi debe permanecer bajo arresto porque el icono erótico parece haber movido los hilos de una red que administraba señoritas y drogas duras a un puñado de aristócratas, deportistas, restauradores, jeques de medio pelo y comerciantes. "Mi defendida está destruida y desconcertada», señalaba la semana pasada el abogado Luciano Moneta. "Aun así, tiene plena confianza en la Justicia y está convencida de que la pesadilla terminará pronto. Muy pronto". La crisis de Serena Grandi le sorprende al borde de los 50 años. Muchos más de cuantos tenía la colega y amiga Moana Pozzi cuando un cáncer se la llevó por delante en la plenitud de la fama y en la cima del olimpo pornográfico. Fue ella quien dijo: "Cuando se vive deprisa se muere deprisa", aunque el aforismo en cuestión parece la obra de un moralista aburrido. Quizá uno de tantos que frecuentaron la alcoba de la Pozzi. ---------------------- (*) Crónica, El Mundo, Madrid, España, 2003.
ARCHIVO >
Una pornodiva ahora quiere ser psicóloga
POR RUBÉN AMON (*) Con 52 años, Illona Staller asegura haber decidido abandonar el porno. Sin hijo, sin dinero y sin trabajo. Como ella, Eva Henger, Luana Borgia y otras musas eróticas italianas se retiran.
11 de diciembre de 2003 - 02:46








