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Argentina 2003: Habrá mayor baja del poder adquisitivo salarial

Prudentes apreciaciones del economista Guillermo Calvo acerca del futuro de la relación entre la Argentina y el FMI:

Guillermo Calvo, economista Jefe del Banco Interamericano de Desarrollo, anticipa que la falta de la credibilidad en las instituciones argentinas mantendrá la volatilidad cambiaria. En diálogo con el muy buen diario El Cronista, de la Ciudad de Buenos Aires, explicó que el ajuste fiscal que pidió el FMI se hará con la reducción del poder adquisitivo de los salarios y que la ayuda del G-7 para cerrar un acuerdo no se repetirá. –¿A qué se debe la reciente volatilidad cambiaria? – Hay poca credibilidad y el precio del dinero es lo más volátil. Además, el mercado es muy estrecho y la base monetaria es de apenas 3% del Producto. Una moneda como el peso no la quiere nadie. La gente sólo guarda el peso para pagar el taxi. No me sorprende que sea volátil, y lo será más si se deja de intervenir. Hoy se cree en el sistema bancario pero mañana no, y encima no hay mercado de capitales. Hay que aguantarse la volatilidad. – ¿Cuáles serán las consecuencias? – Esto hace daño a la recuperación. Se hace difícil calcular la rentabilidad de una inversión cuando varía el tipo de cambio real. –¿Qué le pareció el acuerdo entre la Argentina y el FMI? –La Carta de Intención cuadra, al menos los supuestos parecen razonables. Claro que de allí se desprende que habrá una baja del gasto público real de 30%, por lo que los salarios seguirán cayendo. –¿Cómo evalúa la actitud del Fondo en la negociación? – El FMI tiene un mandato, los contratos deben ser creíbles y había dudas más que justificadas. Me parece muy adecuado lo que hizo el gobierno de acudir al G-7. –Para Claudio Loser, ex director del FMI, esto debilitó la credibilidad del organismo. –La intervención del G-7 se da porque la transición política argentina es muy particular. La situación no es repetible. El FMI decidió darle a Argentina un pase sólo esta vez. En mayo el país va a tener que volver a negociar y volverán las mismas preocupaciones que hay ahora, y la nueva administración deberá dar respuestas. –¿Piensa que la economía argentina comenzó a reactivarse? –Es como una persona que tuvo un accidente y en el hospital, se debatía entre la vida y la muerte, y de pronto comienza a estabilizarse. La capacidad de esta persona es muy inferior a la de antes del accidente y aún está en duda que pueda crecer normalmente. –¿A qué atribuye esta mejora? –Hay un factor externo importante, que es la fuerte caída en las tasas de interés en el sistema corporativo de alto riesgo. Con el mercado más tranquilo, las tasas bajaron y el inversor está más dispuesto a comprar papeles de los emergentes, y cae el riesgo país en la región. A esto se agrega que Lula ayuda haciendo anuncios promercado. Brasil va a tener acceso a mercados de capitales y nosotros debemos subirnos al tren. –¿Cuáles son las principales tareas pendientes? – Lo primero es solucionar el problema de la deuda. La Carta no dice nada al respecto, y puede hacerse bien o muy mal. Ya se habla de quitas de 70% a los acreedores. Pero aunque sea así, Argentina deberá pasar pronto de un superávit primario de 2,5% del PIB a uno de 4%, por lo que el esfuerzo fiscal no tendrá precedente.