CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El vicepresidente de Ecuador, Lenín Moreno, reiteró su lealtad al presidente, Rafael Correa, y pidió a sus compatriotas defender la democracia en medio de la crisis desatada por la protesta de policías y militares de tropa que rechazan la eliminación de incentivos profesionales.
"Aquel pasado en el cual la política estaba cual gallinazo al acecho de cualquier circunstancia miserable que pueda presentarse, quedó en el pasado", dijo Moreno por el canal Gama TV, controlado por el Gobierno.
El presidente Rafael Correa está recluido en el 3er. piso del Hospital de la Policía.
Su retención se produjo luego de la revuelta de policías.
Ni siquiera el Comandante de Policía tiene acceso al piso del hospital donde está Correa.
Grupos de manifestantes han intentado acudir al Hospital para mostrar su respaldo al Presidente de Ecuador, Rafael Correa.
En las últimas crisis políticas ecuatorianas, el vicepresidente ha asumido la jefatura del Estado, tildado de traidor por su compañero de fórmula.
En cambio, en esta ocasión Moreno, quien se encuentra en Guayaquil, pidió públicamente a sus compatriotas que "defiendan la democracia" y expresó su "rechazo categórico a ese intento de golpe de Estado que trata de volver a anclarnos en aquel pasado".
Según Moreno, "un grupo de malos elementos (...) lastimosamente intentó agredir (durante la mañana) al presidente de la República".
"Mi consejo: que depongan esa actitud desviada completamente de lo que debe ser la democracia", señaló, al asegurar que ha conversado telefónicamente con el jefe de Estado y a él le expresó que "de parte de la Vicepresidencia de la República hay sindéresis con el propósito nacional, completa y absoluta lealtad".
"Hago un llamado para que la ciudadanía se concentre fuera del hospital donde un grupo de desadaptados ha intentado secuestrar al Presidente de la República", dijo al asegurar que Correa ha vuelto a manifestar que "no le importa la muerte".
Correa permanece en el hospital de la policía, al que llegó después de salir del Regimiento Quito, donde recriminó a los policías sublevados y les dijo que insistirá en su intención de cambiar las estructuras del país.
Apoyo unánime
La Organización de Estados Americanos (OEA) aprobó por aclamación una resolución que respalda por unanimidad "al Gobierno Constitucional de Rafael Correa" y repudió "cualquier intento de alterar la institucionalidad democrática" en Ecuador.
En una reunión extraordinaria de su Consejo Permanente, los representantes de los países miembros pidieron al Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, "que brinde toda la cooperación de la Organización a solicitud del Gobierno de Ecuador", tras las protestas de policías y militares que tomaron la Asamblea Nacional.
El proyecto de resolución fue presentado por Perú y apoyado por las delegaciones de la Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Canadá, Costa Rica, Colombia, El Salvador, Estados Unidos, Guatemala, México, Nicaragua, Paraguay, República Dominicana, Uruguay y Venezuela, además de los países del Caribe anglófono.
Todos los estados miembros expresaron ante el Consejo el repudio de sus respectivos Gobiernos ante lo que insistieron que es un intento de Golpe de Estado contra el Gobierno de Correa.
La embajadora de USA ante la OEA, Carmen Lomallin, destacó que su país hace una "condena tajante de los hechos" provocados por los policías y militares que protestan por un proyecto de ley para eliminar incentivos salariales.
"Apoyamos al Gobierno democrático de Ecuador e instamos al Secretario General a expeditar la resolución de este conflicto en la forma más democrática posible", dijo Lomallin ante el Consejo, en términos muy similares a los que se pronunciaron sus colegas del continente.
El documento aprobado de manera expeditiva -el Consejo apenas duró 1 hora y media, algo insólito en la OEA- solicita al Gobierno de Correa que continúe informando sobre el desarrollo de los hechos y hace "un enérgico llamado a la fuerza pública de Ecuador y a los sectores políticos y sociales a evitar todo acto de violencia que pueda generar una situación de inestabilidad política".
El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, quien habló por teléfono con el presidente Correa, mostró su voluntad de apoyar en todo lo necesario al Gobierno ecuatoriano en estos difíciles momentos.
Insulza se comunicó con Correa antes de la reunión del Consejo, y le expresó "el pleno apoyo" de la Organización ante los acontecimientos en su país.
Los hechos
Cientos de uniformados matienen la protesta en el Regimiento Quito 1, el destacamento más grande de la capital, en rechazo al veto del Ejecutivo a la Ley de Servicio Público, que elimina condecoraciones y el pago de estímulos económicos para los uniformados.
Cerca de las 10:00, Correa, acompañado del ministro del Interior, Gustavo Jalkh, llegó al sitio para intentar dialogar y calmar los ánimos de los manifestantes.
El Jefe de Estado ingresó y desde una de las ventanas del regimiento recordó a los policías cómo era su situación antes de su Gobierno. Indicó que los sueldos se les duplicaron y que "nunca antes se había destinado tanto presupuesto para la Policía Nacional".
"Antes no tenían ni armas para defenderse (...) dormían en colchones en los suelos, se les pagaban sueldos de miseria", dijo al intentar explicar y calmar los ánimos de los policías que exigían soluciones con gritos.
"Luchen por cosas que valen la pena luchar", les dijo Correa a los uniformados.
"En la Presidencia por ejemplo, se prohibieron todos los servicios de salud privados. La política es tratar de maximimar los sueldos y por ahí todos puedan dignamente adquirir los servicios para su familia", agregó.
Ante la negativa de un diálogo de los uniformados, Correa se exaltó y les indicó que no cederá. "Señores, si quieren matar al Presidente aquí está, mátenlo, si les da la gana, mátenlo si tienen valor (...) pero seguiremos con una sola política de justicia y dignidad", manifestó.
No daremos ni un paso atrás (...) si quieren destruir la Patria, aquí está, destrúyanla, pero este Presidente no dará ni un paso atrás", añadió.
Correa abandonó el cuartel a las 10:20, pero su salida no fue fácil. En los exteriores recibió gritos con consignas de rechazo, los manifestantes lanzaron agua, botellas plásticas y bombas lacrimógenas.
Los uniformados se niegan a salir a las calles a cumplir con sus obligaciones y desconocen a la actual cúpula policial que exigen sea cambiada, pues consideran que no ha luchado por hacer prevalecer sus derechos.
Más temprano, el comandante de la Policía, Freddy Martínez, intentó ingresar para dialogar con los manifestantes pero el paso le fue impedido.
Posteriormente, Martínez sobre el vehículo de un canal de TV local intentó calmar a los policías y explicarles que sus derechos no iban a ser violentados, pero los ánimos se caldearon y empezaron a lanzar bombas lacrimógenas.
Los policías se tomaron el cuartel y se manifiestan portando carteles e incluso quemando llantas y bloqueando vías, una de ellas, la que une Quito con Latacunga.
El general Florencio Ruiz, Jefe del Estado Mayor del Ejército, también intentó conversar con los rebelados y tampoco se le permitió hablar. Ruiz pidió a los medios de comunicación retirarse del sitio y volvió a ingresar al cuartel.
"En un principio nos quitaron los juguetes para la Navidad de nuestros hijos y ahora nuestros bonos y ascensos. Hemos llegado al tope de nuestro aguante", dijo uno de los uniformados que no quiso identificarse por temor a represalias.
Las protestas también se registran en la Unidad de Vigilancia Norte, en la Base Aérea Mariscal Sucre, en el Comando Provincial de Loja, en Quevedo (Los Ríos), y en otras ciudades.
En Guayaquil, los uniformados cerraron el paso en el Puente de la Unidad Nacional.
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El vicepresidente de Ecuador reiteró lealtad a Correa, quien sigue en el hospital
La marcha que apoya al presidente Rafael Correa llegó a las inmediaciones del hospital de la Policía, en Quito, Ecuador, donde se encuentra el mandatario (en la intersección de las calles San Gabriel y Calisto López de Arteta). Un cerco de la Policía antimotines impidien el paso. Los gendarmes tienen el rostro cubierto con pasamontañas, camisetas y pañuelos con los colores de la bandera de Ecuador. El asambleísta César Rodríguez, de País, pidió a 2 oficiales que le permitiera pasar el cerco para llegar hasta Correa. Un grupo de uniformados lo escoltó, pero en la entrada del Hospital de la Policía fue agredido con botellas plásticas y piedras. Desde el Regimiento Quito, envían un camión con personal del Regimiento Quito 2 para fortalecer la seguridad. En la avenida Mariana de Jesús hay esporádicos enfrentamientos entre civiles y policias.
30 de septiembre de 2010 - 06:55







