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El último había sido Almeyda: Calderón reflota el tema de los 'veteranos' retirados y que se arrepienten

Detrás del regreso de José Luis Calderón, que jugará en Argentinos, el torneo doméstico se nutre cada vez más con futbolistas al límite de los 40 años, que retoman los botines o que resisten con su vigencia

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) En un plantel de fútbol el jugador veterano es la referencia porque es la figura que los jóvenes miran y en la que se proyectan su futuro. Cuando los veteranos son buenos profesionales le suman un 'vagón' de aspectos positivos a un plantel de fútbol. El caso de José Luis Calderón es el ejemplo. Es un buen profesional y es lo que más importa para mostrar como es la profesión. Se sabe que su fútbol irá mermando con los años. Lógico. Este es el ejemplo que hay que mostrarle a los más jóvenes que pueden descarrilar ante las tentaciones que ofrece el medio. "No te podés retirar así: tenés que irte por la puerta grande", le propuso Claudio Borghi, mientras armaba el Argentinos versión 2010. José Luis Calderón tomó nota y se entusiasmó: anoche, a los 39 años, rubricó el vínculo, por 6 meses, con la entidad de la Paternal. Representa, en realidad, una suerte de club de los 30 y pico: gladiadores que parecen del fútbol de otro tiempo en plena vigencia en el juego doméstico. Hacen goles, defienden con fiereza, arman jugadas y atajan. Aunque en este caso, siempre hubo arqueros veteranos, la tendencia no tiene fin: los hombres de experiencia andan por todos lados. Hay uno, al menos, en cada equipo. Hasta los que se habían retirado.  Como Matías Almeyda, hoy, con 36 años. Extrañaba el roce y volvió al ruedo el 30 de agosto en el sufrido triunfo de River contra Chacarita por 4 a 3. Jugó tres minutos y fue amonestado, parte de su vigor físico. Tanto, que se destacó en un equipo que tiene poco de la historia grande millonaria. Le puso su firma hasta como zaguero. Cuenta que, desde que volvió, sólo cobró $1200, pero son hombres, éstos, que ya no juegan por el dinero: quieren demostrar que aún no pasó su cuarto de hora. Como Ortega (35) y Gallardo (34 en breve), que parecen indispensables en la errática actualidad de River.  Calderón y Almeyda se fueron y regresaron. Bruno Marioni aún desoja la margarita: Newell´s lo espera, semanas después de pelear el torneo hasta el final. Si uno de los privilegiados del último torneo busca nutrirse de gladiadores en retirada, ¿qué les queda a los demás? Hay de todos los colores, en realidad. Los 24 goles que le marcaron al Pato Abbondanzieri no representan su exclusiva responsabilidad, pero el hombre no ha rendido desde su vuelta del Viejo Continente. Tiene 37 años. Uno más que el Gato Sessa, por caso, otro guardavalla sin los reflejos de antaño. Pero los arqueros, se dijo, son un caso aparte: Peter Shilton, el inglés famoso, entre otras cosas, por aquellos dos goles de Maradona en México ´86, largó todo a los 48. O el Loco Gatti, en nuestra tierra.  El tema, en realidad, son los jugadores de campo: hay muchos veteranos. Varios de ellos, goleadores. Y no sólo la empujan debajo del arco . Juegan. Como Bichi Fuertes, que contó seis festejos en el último torneo. Ya suma 37 años: es, después de Calderón, el más antiguo . Palermo, a los 36, no baja los brazos. Como Ibarra, también de Boca, a los 35. Ese es otro disparador: regresan a la cuna donde, alguna vez, brillaron a lo grande. Pero sus cuerpos ya le pasan factura. Aunque en el contexto doméstico siguen haciendo de las suyas. Rolo Schiavi, campeón con Estudiantes, cercano a la gloria con Newell´s y hasta con un insólito pasado reciente en el seleccionado, cumplirá en breve 37. Hay varios más. Como Kily González, con 35, en San Lorenzo. O Sebastián Verón, aunque en este ítem resulta fundamental a sus 34 años: brilla con su sola presencia. El caso en el que habría que sacarse el sombrero. Hay otros, no tan famosos: ayer acordó con Chacarita el delantero Cristian Giménez -ex Basilea, Lugano y Locarno, entre otros-, ya con 35.  En el mundo, en ligas más competitivas, también hay hombres con sapiencia. Por ejemplo, tienen 36 Pipo Inzaghi, de Milan, y Giggs, de Manchester United. También nuestro Javier Zanetti, por siempre en Inter. Se destacan cada uno con su librito. Que incluye, claro, una agresiva historia de exigencia física. Maldini se cansó a los 41 y Tony De Avila hace un puñado de meses volvió a América de Cali a los 47. Hay otros casos en la historia. ¿Quién olvida a Roger Milla, que hizo su último gol a los 44? ¿Y Romario? Frenó a los 43. Tal vez, en una de esas, vuelve al ruedo. Como Almeyda, como Calderón. Es difícil dejar el fútbol.... A los muchachos les cuesta muccho... Fuente consultada: La Nación