ARCHIVO >

Otra Obama Deception: Washington veta el acceso a su espacio aéreo a un colombiano contestatario

Fernando Calvo Ospina es un periodista colombiano residente en Francia, autor de varios libros publicados: 'Salsa', 'Don Pablo Escobar', 'Perú: los senderos posibles' y 'Bacardí: la guerra oculta'. También escribió 'Terrorismo de Estado en Colombia', con el respaldo técnico del Ministerio del Poder Popular para la Cultura de Venezuela, al cual el autor cedió sus derechos de autor, con la condición de que la edición no traspase las fronteras venezolanas. "Además de terrorista, el Estado colombiano se podría catalogar como narco-paramilitar", sentenció. Es frecuente colaborador de medios como Le Monde Diplomatique, Rebelión, Kaos en la Red o La Jiribilla.

El vuelo de Air France, numero 438, proveniente de Paris, debía aterrizar en Ciudad de México hacia las 18:00 del sábado 18/04. Faltarían 5 horas para llegar a destino, cuando la voz del capitán anunció que las autoridades estadounidenses desautorizaban el paso de la nave sobre ese país porque entre los pasajeros viajaba una persona que no era bienvenida por motivos de seguridad nacional. El avión fue desviado a Fort de France, Martinica, porque el giro que debía dar para llegar a su destino era muy largo y no alcanzaría el combustible. Los pasajeros se miraban unos a otros intentando adivinar quién era el musulmán. Luego de reabastecer combustible en Martinica, el copiloto preguntó quién era el "señor Calvo Ospina". Cuando éste se identificó, le dijo: "El capitán quiere dormir, por eso vine yo". Y lo invitó a que lo acompañara hasta la parte trasera del avión, donde le explicó que él era la persona que no quería USA. Es evidente que para USA, Ospina es un vocero de las Farc, simpatizante de los Castro Ruz y de Hugo Chávez. Ignacio Cembrero siguió la historia en El País, de Madrid: "(...) El avión tomó tierra en México con seis horas de retraso y, como preveía Calvo, la policía le esperaba para interrogarle. Llevaban impresos una docena de folios sobre él que les ayudaron en sus pesquisas. "¿Es usted católico?", fue una pregunta recurrente para averiguar si era musulmán. "Fueron muy amables", recuerda Calvo. Uno de ellos le explicó incluso que estaba siendo interrogado por encargo de las autoridades de USA. "Después del 11 de septiembre [2001] los estadounidenses nos aumentaron el trabajo de colaboración", precisó el agente. A la mañana siguiente el periodista embarcó sin problemas rumbo a Managua dónde efectuó un reportaje para la publicación "Le Monde Diplomatique". Calvo afirma ignorar oficialmente lo que motivó el veto de USA aunque sospecha que son sus críticas virulentas a su política en Latinoamérica, empezando por Colombia, y sus entrevistas periodísticas con dirigentes de las FARC colombianas consideradas como un grupo terrorista. La decisión de la Agencia de Seguridad del Transporte de USA (TSA, según sus iniciales inglesas) ha suscitado un sinfín de protestas de sindicatos de periodistas en Francia y Latinoamérica. Pone de relieve que la TSA recibe las listas de los pasajeros que viajan de Europa a México cruzando el espacio aéreo estadounidense. Air France confirmó el desvío de su avión lo que "conllevó un coste elevado" porque fue necesario alojar en hoteles a los pasajeros que perdieron su correspondencia en México, abonar las tasas de aterrizaje en Martinica, repostar etcétera. La compañía desea conocer oficialmente las razones de TSA para tratar de obtener una indemnización en USA por la vía judicial. La aerolínea cumplió con el requisito consistente en enviar a las autoridades de México, con la debida antelación antes del despegue, la retahíla de datos sobre sus pasajeros estipulados en el procedimiento APIS (Advanced Passenger Information System). Los mexicanos se los debieron de comunicar, a su vez, a la TSA estadounidense que tardó en reaccionar. Sólo lo hizo cuando el aparato se acercaba a la costa de USA. "Más que nunca Big Brother te está vigilando", afirma Maurice Lemoine, redactor jefe de Le Monde Diplomatique. Washington no ha querido nunca desvelar el número de personas que figuran en su "no fly list", pero estimaciones de la prensa norteamericana calculan que son unas 50.000, en su mayoría musulmanas. Ahora ha quedado claro que estar en esa lista significa también que ni siquiera se puede sobrevolar la superpotencia."