Las enfermedades cardíacas y circulatorias matan cada año a 17,5 millones de personas en el mundo. En tanto, más del 60% de las muertes por causas coronarias ocurren en países en desarrollo.
Impulsado por esta preocupación y con el apoyo de Laboratorios Pfizer, Partners International, de USA, realizó los días 12 y 13 de febrero en Buenos Aires la "2007 Partners International Cardiovascular Conference", un encuentro de actualización científica destinado a profesionales de la cardiología.
Como disertantes de la institución académica participaron los doctores Gilbert Mudge, Enrico Cagliero, Nancy Rigotti, Marcelo F. Di Carli y Neil Poulter. Mientras que los asistentes integraban un auditorio de más de 200 especialistas en lípidos, hipertensión, diabetes, tabaquismo y cardiología en general, de Argentina, Brasil, Chile, México, Paraguay, Uruguay, Venezuela, Colombia, Ecuador y Costa Rica, entre otros.
Durante el encuentro se debatió acerca del manejo del riesgo cardiovascular, una de las problemáticas de salud más graves y causa número 1 de muerte en la Argentina y en el mundo. "La realización de una reunión de este tipo es de gran beneficio para los que tuvimos la oportunidad de participar. Considero que fue una oportunidad muy propicia para entrar en contacto con especialistas de diferentes partes del mundo. Nos sirve para conocer las distintas perspectivas sobre el cuidado de la salud y los desafíos a los que se enfrentan en cada país. Además, es una ocasión invalorable para discutir sobre los avances en los tratamientos de la diabetes y el riesgo cardiovascular", sostuvo el Dr. Enrico Cagliero, médico del Centro de Diabetes del Hospital General de Massachusetts de la Universidad de Harvard, y uno de los principales oradores del encuentro.
* El control de los factores de riesgo
La combinación de factores de riesgo cardiovascular (RCV), tales como di-abetes, tabaquismo, hipertensión arterial, obesidad o colesterol elevado, son la principal causa de ataque cardíaco (infarto de miocardio) y accidente cerebrovascular o ‘stroke’. Pese a que existen factores de riesgo no modificables, como el sexo, la edad o la herencia genética, el 75% de las enfermedades cardiovasculares se atribuyen a factores de riesgo "modificables". Por eso los especialistas continúan insistiendo en la importancia de combatirlos, fundamentalmente modificando el estilo de vida, incorporando un programa estricto de actividad física y adoptando una dieta más sana.
"Es más fácil mandar a operar a un paciente, que cambiarle los hábitos de vida. Uno le explica que se tiene que operar del corazón y el paciente lo entiende y lo acepta. En cambio, si uno le dice que adelgace, que coma sin sal, que no fume, que camine, y eso es mucho más difícil", sostuvo el Dr. Juan Krauss, Subjefe del Servicio de Cardiología del Hospital Italia-no de Buenos Aires y Secretario General del Congreso Mundial de Cardiología, que se llevará a cabo en Buenos Aires en mayo de 2008.
Según la Organización Mundial de la Salud, sencillas medidas de prevención permitirían reducir a la mitad el número de muertes: hacer dieta sana y actividad física, dejar de fumar, tratar la presión arterial elevada y el colesterol LDL, entre otras. Se trata de acciones económicas, de fácil implementación, y que permitirían modificar el mapa de las enfermedades cardiovasculares, actualmente en franca expansión.
* Diabetes como factor de riesgo cardiovascular
La Diabetes tipo 2 es una enfermedad progresiva que tiene un gran impacto en la salud cardiovascular, en la que en muchos casos el páncreas irá paulatinamente produciendo menos insulina e insulina de peor calidad. En Argentina, se estima que es padecida por el 7% de la población adulta (1,5 millones de personas). Para el año 2025, se prevé que habrá más de 300 millones de diabéticos en el mundo.
Esta enfermedad está directamente ligada al riesgo cardiovascular y es hoy considerada un factor de riesgo independiente, por eso formó parte también del temario de entre encuentro de cardiólogos: "El primer consejo para un paciente en riesgo de desarrollar diabetes es que adopte un régimen de actividad física y un plan alimenticio, es necesario dar un gran salto en relación con los cambios en el estilo de vida para mejorar la salud cardiovascular de la población", expresó el Dr. Cagliero.
"Es muy poderoso lo que puede hacerse para evitar eventos cardiovasculares a través de un control estricto de la diabetes. Esta enfermedad, al principio puede ser tratada con medicación oral; no obstante, la mayoría de los pacientes, sino todos, necesitará insulina en algún momento de su vida. Por eso, es fundamental que tanto el especialista como el paciente acuerden iniciar el tratamiento insulínico a tiempo, para evitar futuras complicaciones macro y micro vasculares".
"La insulina siempre funciona y se transforma en el centro del tratamiento de la enfermedad. Para el médico podría ser más fácil cuidar al paciente con antidiabéticos orales y dietas, pero a menudo no es suficiente y al paciente con frecuencia le cuesta modificar su régimen alimenticio", sostuvo el especialista. "En muchas ocasiones, el paciente rechaza la insulina por miedo a los pinchazos, pero hoy ésta viene en distintas formas e inclusive existe la posibilidad de recibir la insulina por inhalación, lo que representa un cambio muy grande en el tratamiento de la enfermedad", concluyó.
* El tabaquismo y la enfermedad cardíaca
De la larga lista de factores de riesgo, también hay que destacar el rol preponderante que juega el tabaquismo, dado que aumenta los niveles de colesterol y la probabilidad de obstrucción en las arterias. El corazón late más rápido al fumar, aumentando el riesgo de sufrir hipertensión y eventualmente ataques cardíacos o accidentes cerebrovasculares.
Un estudio publicado en el Journal of the American College of Cardiology establece que fumar aunque sea uno o dos cigarrillos al día es suficiente para impulsar un proceso biológico que desencadena enfermedades cardiovasculares, como la aparición de aterosclerosis.
"El tratamiento del tabaquismo es mucho más complejo que el de otros factores de riesgo, porque involucra mucho más que recetar un comprimido; hay que lograr un cambio de comportamiento en la persona, lo que representa un desafío muy grande. La adicción al tabaco es uno de los factores de riesgo cardiovascular centrales, pero a menudo es olvidado. Por lo tanto, es necesario educar tanto a los pacientes como a los médicos para poder ayudar a que la gente abandone el cigarrillo", afirmó la Dra. Nancy Rigotti, Directora del Centro de Investigación y Tratamiento del Tabaquismo del Hospital General de Massachusetts.
"Para lograr la cesación tabáquica, el método más efectivo será aquel que combine un estricto seguimiento y apoyo psicológico al paciente, junto con la administración de la medicación adecuada. Entre las vigentes, se hallan los parches o chicles de nicotina y el bupropión, que es un antidepresivo. Además, ya se encuentra disponible en el mercado estadounidense –y pronto en el resto del mundo- la vareniclina, que representa una nueva categoría de drogas y demostró ser efectiva para el tratamiento del tabaquismo en varios estudios clínicos. Hay mucha expectativa desde la comunidad médica y estamos obteniendo resultados positivos con ella", explicó la Dra. Rigotti, también profesora asociada en la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard.
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Diabetes y tabaquismo: Ejes en la lucha por controlar los factores de riesgo cardiovascular en el Siglo XXI
Un conjunto de cinco hospitales escuela de la reconocida universidad de Harvard, más de 200 profesionales de 10 países de Latinoamérica participaron en Buenos Aires de este encuentro científico. La educación del médico y del paciente y el control de los principales factores de riesgo, son claves para evitar las complicaciones cardiovasculares.
22 de febrero de 2007 - 10:32







