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Crisis en la relación Gobierno-sindicatos: 61,2% del empleo argentino es informal

Cruje el vínculo Néstor Kirchner - Hugo Moyano, expresión de la relación Gobierno - trabajadores, que Juan Perón imitó de otros esquemas corporativos vigentes a mediados del siglo 20. En parte, es culpa del Estado, que no ha simplificado y modernizado los impuestos al trabajo, aceptando que la organización del empleo ha mutado. Sin embargo, también se sospecha que 'el modelo' necesita provocar esta situación buscando 'trabajo barato' que, se supone, hace más competitiva a la economía argentina.

CIUDAD DE BUENOS AIRES ( EDICIÓN i). Para muchos, diciembre fue un mes sorpresa por el importante salto que tuvieron los consumos propios de Navidad y Fin de Año. Para Néstor Kirchner era una celebración ante el supuesto control de la inflación y la política de aumentos de salarios compulsivos había reducido la brecha entre ricos y pobres, según el INdEC. Sin embargo, desde el Instituto de Estudios y Formación de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) niegan la euforia oficial y hablan que en la Argentina de hoy hay casi 3 millones de pobres que el gobierno se niega a reconocer. FIN DE FIESTA
 
 Cuando las botellas de champán apagaban el fuego encendido a fuerza de asados, pollos y lechones cenados en Navidad y Año Nuevo y el Gobierno celebraba otro ‘boom’ del consumo (con este precio de la soja, ¿será cierto que Dios es ‘kirchnerista’?), la Central de Trabajadores Argentinos difundió un duro informe titulado ‘Aportes para encarar la discusión salarial y de ingresos del 2007’, que cuestiona muchos de los argumentos triunfalistas del gobierno de Néstor Kirchner en materia salarial y social.
 
 Sí, es cierto que la CTA es relativamente opositora.
 
 También es verdad que la CTA acusa a Kirchner de incumplir varias promesas proselitistas específicas para la entidad gremial.
 
 Pero también es imprescindible considerar el trabajo considerando que en el universo de asalariados sólo la CTA produce informes ya que la Confederación General del Trabajo exhibe un notable desprecio por el trabajo intelectual y un considerable reparo a poner en letras de molde sus puntos de vista: podría resultar evidente que Hugo Moyano opina, coyunturalmente, muy diferente a Luis Barrionuevo y Gerardo Martínez.
 
 Más allá de su fundamentalismo a veces peligroso, habrá que afirmar a favor de la CTA que la CGT prefiere el cabildeo solapado, la intriga extramuros, la negociación que le impida a los afiliados a sus sindicatos asociados conocer precisiones del toma y daca.
 
 El informe, preparado y coordinado por el diputado nacional y economista Claudio Lozano, acompañado por Ana Rameri y Tomas Raffo, puso a prueba las estadísticas que difunde el cada vez más vapuleado y politizado Instituto Nacional de Estadísticas y Censos y el Ministerio de Trabajo.
 
 40,1% CONTRA 59,9%
 
 Una sorpresa inicial del trabajo: los asalariados formales representan hoy día apenas el 38,8% de los trabajadores activos.
 
 Esto equivale a afirmar que el 61,2% de la mano de obra no se encuentra en el mercado formal.
 
 La pregunta siguiente es obvia: ¿a quién representa la corporación sindical? Al 38,8%.
 
 Por lo tanto hay que comenzar a actualizar conceptos: probablemente la CGT sea un ‘sello de goma’, el peronismo un movimiento en extinción, y quien identifique las consignas adecuadas pueda convertirse en el próximo líder sociopolítico.
 
 Una reflexión de la CTA que es compartida, aunque con otro léxico, por varios de los informes del Instituto para el Desarrollo Social Argentina, que preside Osvaldo Giordano: "Una política salarial que se concentre exclusivamente en este segmento de la fuerza laboral (el 38,8%) deja afuera a la parte mayoritaria de la misma (61,2%). De esta manera incrementa la desigualdad y heterogeneidad de la fuerza laboral (impidiendo) un proceso de redistribución progresiva del ingreso que involucre al conjunto de los sectores populares".
 
 Si se considera a los cuenta propia profesionales (1,3%) como un segmento formal de la masa laboral (38,8% + 1,3% = 40,1%), el restante 59,9% de la fuerza laboral (6 de cada 10 trabajadores) está en condiciones de precariedad (por no estar registrado, por trabajar por cuenta propia en actividades de subsistencia, por ser trabajador familiar o por no conseguir empleo), asegura el informe.
 
 Los trabajadores, divididos por rama de actividad se concentran, en tres rubros:
 
 > la actividad comercial (19,8% del total de los ocupados),
 
 > la industria manufacturera (13,5%) y
 
 > la construcción (8,9%).
 
 En conjunto, estos rubros concentran 42,2% de los ocupados registrados (38,8% del total) durante la 1ra. mitad del 2006.
 
 Es interesante observar que la fuerte creación de mano de obra producida luego de la ruptura de la Convertibilidad ocurrió por el importante crecimiento de la industria de la construcción, de las Pymes creadas en los últimos cuatro años (según otros informes, las Pymes ofrecieron 3 de cada 4 puestos nacidos desde enero de 2002) y el regreso a la actividad comercial de estamentos de la población urbana.
 
 El sector público (para Néstor Kirchner su electorado ‘cautivo’ durante su ascenso político en Santa Cruz), emplea a 9.1% del total, superando a los trabajadores de la construcción. Pero sindicalmente están divididos en varios gremios.
 
 Es interesante saber que el 52,3% del total de la masa laboral trabaja en servicios y construcciones; así la influencia de las actividades industrial manufacturera y primaria sigue siendo baja en la Argentina, a pesar de que el proceso post devaluador desalentó a los servicios, en especial desde la administración de Roberto Lavagna.
 
 RADIOGRAFÍA
 
 El equipo de investigaciones del CTA obtiene las siguientes conclusiones:
 
 > Existe un elevado nivel de clandestinidad laboral. El 44,3% de los asalariados no están registrados.
 
 > En 11 ramas (del total de 16) el porcentaje de asalariados no registrados supera el 30%, mientras que en sólo 1 rama el porcentaje es inferior al 10%.
 
 > El ranking de ramas con mayor porcentaje de asalariados no registrados lo encabeza ‘Actividades de hogares privados como empleadores y actividades no diferenciadas de hogares privados como productores’ (personal doméstico) que tiene el 92,7% de sus asalariados no registrados.
 
 > También es importante en ‘Agricultura, ganadería, caza y silvicultura’ (los no registrados representan el 77,2% de los asalariados), la industria de la construcción (74,3% de asalariados no registrados) y ‘Hoteles y Restaurantes’ con 54,6% de asalariados clandestinos.
 
 > El servicio doméstico explica el 21,2% de los asalariados no registrados.
 
 > Las 3 ramas que concentran poco más del 40% de ocupados (el comercio al por mayor y menor, la industria manufacturera y la construcción) concentran un similar porcentaje (39,7%) del total de asalariados ‘en negro’.
 
 UNA CUESTIÓN DE TAMAÑO
 
 Al analizar la distribución de los trabajadores ocupados según el tamaño del establecimiento en el que prestan la relación laboral se observa el bajo peso que presentan los establecimientos de mayor tamaño con respecto a los de menor porte.
 
 Según las estimaciones de la central obrera no peronista, en base a los datos oficiales, quienes trabajan en establecimientos de más de 40 empleados representan sólo el 20,1% de la fuerza laboral y quienes se encuentran ocupados en establecimiento pequeños (de menos de 5 personas) representan el 38,6% del total de ocupados.  Esta realidad debería influir en la articulación de discursos y en la identificación del poder real de cada grupo de presión.
 
 Según el estudio se confirmaría "el poco peso que en materia de empleo tienen las grandes firmas del país" y prefiere ignorar el estudio sobre Grandes Empresas que realiza el erosionado INdEC que sostiene que las 500 compañías más grandes del país son las que pagan mejores sueldos, más invierten, más exportan, crearon cerca de 200.000 fuentes de trabajo directa en cinco años y mayor valor agregado le otorgan a los productos que realizan.
 
 La investigación sí reconoce que "como no podía ser de otra manera, el porcentaje de asalariados clandestinos es inversamente proporcional a la tamaño del establecimiento. En los lugares de hasta 5 personas el porcentaje de asalariados no registrados es del 73,7%, mientras que en los establecimientos de 6 a 40 personas es del 38,7% y en los de más de 40 empleados desciende al 12,5%".
 
 Si se toma en cuenta el tamaño de los establecimientos de los asalariados según estén o no registrados "puede observarse que los pequeños establecimientos de hasta 5 personas representan el 19,9% del total de asalariados pero el 33,1% de los asalariados no registrados. A la inversa los establecimientos de más de 40 empleados representan el 26,8% del total de asalariados pero sólo el 7,6% de los no registrados y el 42,1% de los asalariados registrados", dice el informe.
 
 EL SALARIO
 
 El trabajo deja en claro que existe una "profunda heterogeneidad de ingresos que se percibe en que el conjunto de la fuerza laboral formal tiene ingresos superiores al promedio (de $704,8), mientras que el conjunto de la fuerza laboral precaria (por cierto la mayoritaria dentro de la misma) tiene ingresos promedios inferiores a dicho monto".
 
 También precisa: "La categoría con mejores ingresos es la de los patrones (que son principalmente los pequeños patrones captados por la Encuesta del Indec). Estos tienen un ingreso promedio 171,5% superior al ingreso promedio de la fuerza laboral. La contracara la expresa la situación de los trabajadores familiares o desocupados que tienen ingresos 0 (cero pesos)".
 
 Agrega que "los que en peor situación están son los asalariados no registrados (tiene un ingreso promedio que es un 39,4% inferior al promedio de la fuerza laboral). En cambio los asalariados formales tienen un ingreso promedio 63,6% superior al citado promedio".
 
 Hay una heterogeneidad similar cuando se toma la información de ingresos por rama de actividad. Mientras los ingresos promedio de la actividad de ‘Minas y Canteras’ supera en un 175,4% el del promedio de todos los trabajadores, los ingresos en la ‘Industria de la Construcción’ son un 26,7% inferior al promedio.
 
 En la actividad de la Pesca y la Intermediación Financiera el ingreso promedio se ubica en casi 100% superior al ingreso promedio, pero en ‘Hoteles y Restaurantes’ es 22,2% inferior al promedio general".
 
 "Como no podía ser de otro modo, la heterogeneidad de ingresos según el tamaño del establecimiento indica que los grandes establecimientos tienen ingresos promedio superiores en un 48% al promedio general, mientras que los pequeños presentan un ingresos promedio 17,8% inferior a dicho promedio", agrega.
 
 EL PODER ADQUISITIVO
 
 Es interesante que el trabajo de la CTA es uno de los pocos que se han realizado desde la ruptura de la Convertibilidad que analiza la evolución del poder adquisitivo de los trabajadores:
 
 > El IPC (índice de precios al consumidor) -desde octubre de 2001 a junio de 2006- tuvo una variación de 81,9%. Todas aquellas categorías salariales que han tenido un crecimiento nominal de sus ingresos por debajo de este porcentaje han reducido el poder de compra de sus ingresos.
 
 > Los asalariados no registrados que presentan una caída real de 18,3% y de los cuenta propia profesionales que tuvieron una caída del 2,2%.
 
 > El resto de las categorías han tenido un crecimiento de sus ingresos reales promedios, pero han sido de baja significación.
 
 > Los asalariados formales que presentan un incremento real de sus ingresos promedios de apenas el 1,2%.
 
 > La categoría que más creció fue la de los cuenta propia no profesional que crecieron un 11,7% en términos reales pero que se explica por el bajísimo nivel de ingresos que tenía en 2001 (de $306,3).
 
 > El total de ocupados presenta una caída real del 3,4% respecto a 2001.
 
 > En el total de la fuerza laboral (sin contar patrones) la variación real es positiva de 4,9%.
 
 > Estos resultados opuestos se explica por el peso que tiene la caída de la desocupación en porcentaje de la PEA (población económicamente activa) de 2006 respecto a 2001, lo que mejora el promedio de ingresos para el 2006.
 
 > A pesar de tener mejores niveles retributivos y de que han transitado 3 años de negociaciones colectivas la fuerza de trabajo formal tuvo un incremento real casi nulo, mientras que la precarizada tuvo un incremento real de 7,8%.
 
 > Esto es por el bajo nivel de ingresos promedio de la fuerza laboral para quienes pequeños aumentos suponen una variación porcentual mayor, mientras que los aumentos logrados por la fuerza de trabajo formal (si bien fueron de montos mayores) resultaron un incremento porcentual menor.
 
 > Los rubros que tuvieron los mejores incrementos reales de sus ingresos promedios fueron la rama de ‘Suministro de electricidad, gas y agua’, que tuvo un incremento real del 9,9%. Le sigue en importancia ‘Enseñanza’, con un incremento del 7% real (y sin embargo los docentes siguen en pie de guerra).
 
 > Han tenido una caída real de sus ingresos importantes ramas como la industria manufacturera (caída del 5,1%) y la Construcción (caída del 2,7%).
 
 > La rama que más contrajo el ingreso promedio (pese a los precios internacionales de los commodities) fue la de ‘Agricultura, ganadería, caza y silvicultura’ que se contrajo un 48,3%.
 
 > Ramas que se caracterizan por tener altos salarios también tuvieron una caída de sus ingresos reales, como es el caso de la Intermediación Financiera (caída del 12,9%) y ‘Actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler’(caída del 7,5% real).
 
 > A mayor tamaño del establecimiento, mayor caída real de los ingresos promedios.
 
 > Mientras que los pequeños establecimiento de menos de 5 personas concretaron un incremento real de 6,2%, en los establecimientos medianos de 6 a 40 personas se registró una caída de 6,8% y en los establecimientos de más de 40 empleados se registró una caída real de 7,2%.
 
 Al analizar lo ocurrido durante la administración de Néstor Kirchner, se concluye:
 
 > Mientras el aumento del ingreso promedio de 2005 fue de 26% para el total de ocupados, en 2006 el aumento hasta el 1er semestre fue de 10,1%. Si se proyecta este aumento para todo el año 2006 el incremento promedio de los ingresos de los ocupados ascendería a 20,2%. Es decir un aumento inferior al del año 2005.
 
 > Para el caso de los asalariados registrados el aumento de 2005 fue de 22,4% mientras que en el 1er semestre de 2006 fue de 11% por lo que en este caso la proyección anual igualaría el aumento de 2005.
 
 > Idéntica situación se observa para el caso de los asalariados no registrados.  Es escasa la diferencia en la evolución salarial de estos dos tipos de trabajadores. Es decir que los asalariados no registrados consiguen iguales aumentos porcentuales de sus ingresos aún por fuera de las negociaciones colectivas. La tendencia indica que el aumento de salarios está más vinculado con la dinámica de la economía antes que con la celebración de convenios colectivos.
 
 Durante 2005 y 2006 se ha vivido en el mercado laboral la mayor cantidad de rondas de negociaciones comparadas desde los años ‘70, en particular, desde el gobierno de Juan Domingo Perón.
 
 El Ministerio de Trabajo informó que la cantidad de negociaciones colectivas homologadas ascendió a 621 acuerdos y convenios colectivos, un 78,4% a las homologaciones correspondientes al 2004.
 
 Sin embargo, para la CTA "el funcionamiento del mercado laboral acota severamente los alcances de este proceso puesto que, como hemos señalado sólo el 38,8% de la fuerza laboral reviste la categoría de asalariados formales, sobre los que en teoría incide los convenios".
 
 Llevando agua para su molino (recordemos que la CTA aún no tiene homologada su existencia), el informe sostiene que "también la ausencia de libertad sindical restringe aún más el alcance de la negociación colectiva. En la Argentina existen 1986 organizaciones sindicales proscriptas (entre las que tienen solo simple inscripción gremial y aquellas que todavía tienen el trámite pendiente) de participar en las negociaciones colectivas y representan el 71% de las entidades sindicales existentes".
 
 En 2004 la ronda negociadora abarcó a 1.222.000 asalariados, los que representaron apenas el 22,7% de los 5.393.164 asalariados formales de ese año. Lo mismo ocurrió en 2005. De los 5.583.701 asalariados formales, la ronda abarcó a 2.402.088, que representan al 40,6% de los asalariados formales, al 1,9% del total de asalariados y apenas al 14,7% de la fuerza laboral".
 
 "Para el caso de 2006 sólo se cuenta con la información del 1er trimestre, donde la ronda incluyó a 786.000 asalariados formales. Si proyectamos este número para todo el año tendríamos que en el 2006 la cantidad estimada de asalariados incluidos en los convenios rondaría los 3.144.00. Cifra que representa el 50,6% del total de asalariados formales, pero sólo el 28,3% del total de asalariados y apenas el 18,9% del total de la fuerza laboral disponible", indica.  .......................................
 
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