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La semana que se viene en el Mundial de Rugby: Momento de definiciones

El Mundial de Rugby entra en su etapa de definición con un fin de semana de partidos con carácter eliminatorio que podríamos denominar como octavos de final, por más que no lleven ese rótulo, pues los que ganen habrán avanzado a cuartos

El programa incluye en el Grupo A, el viernes y en París, a Inglaterra ante Tonga. Por el Grupo B, el sábado, en Nantes, Gales v. Fiji. Por el Grupo C, también el sábado, pero en Saint Etienne, Escocia contra Italia. Y por supuesto, el domingo, en el Parque de los Príncipes parisiense, el esperado cruce entre los Pumas e Irlanda. También hay que aclarar que ya están tres conjuntos clasificados, independientemente de lo que ocurra en la última jornada de la fase de grupos. Ellos son Sudáfrica, Australia y Nueva Zelanda. Ninguna sorpresa, es cierto, pero a esta altura seguramente los organizadores pensaban a Francia también en el póker, pero la Argentina metió el tridente en la fecha inaugural y al diablo las presunciones y el prolijo armado del establishment para que el torneo tenga más rentabilidad. Igualmente Francia estará entre los ocho mejores, con el hecho de ganarle con bonus point a Georgia, equipo que podrá toda su energía entre semana para "su partido" del Mundial ante Namibia, previsto para el miércoles en Lens. Y aquí aparece otro de los signos distintivos del torneo: en este primer tramo casi todos los equipos se prepararon especialmente para jugar uno de los cuatro partidos de la zona, con la excepción del Grupo D (Francia, la Argentina e Irlanda) y de Nueva Zelanda, que no se despeinó para marchar rampante en el Grupo C, pues todos su adversarios le opusieron equipos con suplentes, conscientes de que frente a los 'Hombres de Negro' no había espacio para la epopeya: ni siquiera Escocia, jugando en Murrayfield, tuvo la ambición de hacer el mejor papel y optó por guardar a casi todos sus titulares para el duelo con Italia. Y de lo que ocurrió específicamente en esta tercera fecha, lo más destacado fue el imprescindible triunfo de Francia ante Irlanda por 25 a 3, que dejó a los locales al borde de la clasificación y al seleccionado del Trébol sumido en una crisis a la que aún le buscan explicación, pues los irlandeses llegaron a este Mundial catalogados como uno de los 5 mejores equipos. De todos modos y sin desconocer su falta de confianza, Irlanda tiene material humano, amor propio y concepto de juego como tomar el impulso y resurgir. Y eso lo hace tremendamente peligroso, como un boxeador de buena pegada que está contra las cuerdas, al borde del knock out y con la única alternativa de lanzar algún 'golpe' salvador. Por este mismo motivo, los Pumas, deberán estar muy atentos.