"Una muy controvertida situación ocurre en el Banco Central de la República Argentina con la administración de las reservas internacionales de todos los argentinos. Resulta preocupante la similitud entre la situación presente, que transcurre ante la pasividad de los líderes de opinión, y lo sucedido con los polémicos fondos de la Provincia de Santa Cruz. Resulta importante que las autoridades rectifiquen el comportamiento, con cierta premura", afirma la versión digital (exclusiva para suscriptores) que realizó
EDICIÓN i esta semana.
La publicación -que promete durante 2007 diferenciar abiertamente los contenidos de sus versiones digitales de las de papel- afirma que el Banco Central debería tener mucho cuidado con brindar toda la información necesaria considerando los antecedentes existentes en su directorio.
La 'línea directa' con el Presidente de la Nación no pasa por Martín Redrado ni por Miguel Pesce, sino por 3 directores, que estuvieron, por diferentes razones, vinculados a la transferencia de dinero de Santa Cruz en el exterior: Eduardo Cafaro, Waldo José María Farías y Luis María Corsiglia.
Y EDICIÓN i los recuerda: "(...) El ‘currículum-vitae’ de Farías lo presenta como una persona que recibe instrucciones directas de Kirchner: entre 1992 y 1999 fue el gerente general de la obra social del gobierno de Santa Cruz, con Kirchner a cargo de la Gobernación.
Entre 1999 y 2003 fue ministro de Economía de Santa Cruz con De Vido como ministro de Gobierno. Farías entendió en la transferencia del dinero de Santa Cruz desde USA a Suiza, pasando por Luxemburgo, probablemente.
Eduardo Cafaro –no es un secreto porque es un tema que acumuló denuncias públicas a mediados del año 2003- fue el nexo entre la agencia extrabursátil Mercado Abierto, que presidía Aldo Ducler, y la Provincia de Santa Cruz, para la transferencia del dinero de Santa Cruz al exterior.
Luis Corsiglia, importante agente de Bolsa, fue consultado en varias ocasiones por el entonces gobernador Kirchner o por sus funcionarios en ocasión del buen negocio concretado por Santa Cruz con las acciones en cartera de la ex YPF S.A., hoy parte de Repsol YPF.
Resulta comprensible, entonces, más allá de Redrado y aún de Pesce, que en el Banco Central ocurra alguna similitud en la gestión de las reservas con la administración –secreta, tortuosa, enigmática, sospechosa- de los fondos de Santa Cruz. (...)"
El Banco Central de la República Argentina informó que, en el año 2006, obtuvo un resultado por la inversión de sus reservas internacionales cercano a los US$ 1.400 millones.
Sin embargo, abundan los interrogantes (lo que no sucedía cuando había una lista precisa de agentes financieros elegidos por licitación pública):
> ¿Quién fue el agente financiero?
> ¿Qué comisiones se pagaron y sobre qué montos?
> ¿Cuáles fueron las aplicaciones y a qué rendimiento y plazo?
> ¿Cuáles fueron las entidades intervinientes?
> ¿Quién fiscaliza la gestión del Banco Central y a sus operadores financieros?
> ¿Cuál es la relación entre el Banco Central y la o las entidad o entidades interviniente o intervinientes?
> ¿Por qué no hay un informe detallado trimestral de las operaciones con reservas?
> ¿Cuál es la integración exacta de las reservas del Banco Central?
> ¿Hay colocaciones de riesgo? ¿Hay inversiones en materias primas? ¿Sólo en dólares, euros y yenes o también en otras monedas? Martín Redrado menciona una "línea neutral" para explicar que hay dólares por debajo de esa línea y euros por arriba, ¿a qué se refiere en concreto?
> ¿Quién es responsable en caso de que alguna entidad financiera interviniente tuviese problemas de liquidez? ¿Se encuentra todo el dinero concentrado o diversificado? (...)"
Ninguno de estos interrogantes fue respondido por Redrado cuando visitó el Senado y habló bastante sobre reservas, en una exposición consultable desde la página web del Banco Central.
Debe considerarse que el dinero de las reservas que se mueve en el exterior es mucho más dinero que el que Santa Cruz tuvo depositado en el extranjero y provocó tantas controversias y denuncias.
La revista digital agrega: "Cuando el gobierno de Kirchner precisa de ‘comprar’ confianza (la nota de Claudio Chiaruttini en esta EDICIÓN i aborda tan delicado tema), una adecuada y transparente información sobre las reservas del Banco Central contribuiría, por ejemplo, a esa adquisición de confianza que tanto precisa el Gobierno Nacional.
Al revés: la escasez informativa termina provocando una nueva erosión de la confianza en Kirchner y su administración".
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Muy grave: La nueva versión de los fondos de Santa Cruz
No hay información sobre las colocaciones, plazos, tasas, comisiones, operadores, garantías y otros datos de las reservas del Banco Central; solamente se informa un monto total de utilidades en el ejercicio, según denunció la revista EDICIÓN i esta semana. La información brindada por Martín Redrado en su visita de diciembre al Senado es insuficiente, y considerando que hay 3 directores del BCRA que participaron de la operatoria con los fondos de Santa Cruz, la situación es muy sospechosa.
11 de enero de 2007 - 09:22







