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Apresan a narco colombiano que trabajaba con Los Zetas en la Argentina

Un grupo de argentinos y colombianos ligados al cártel de drogas mexicano de Los Zetas fue desmantelado gracias a una investigación de la Policía Bonaerense en La Plata y la localidad de Necochea. Entretanto, la expansión narco no sólo lleva sus operaciones a países como el nuestro, sino que busca descanso nada más y nada menos que en USA.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) -  El "Operativo Lisboa" es el nombre de la operación por el que las autoridades lograron la captura de varias personas que conformaban una banda narco formada por argentinos, colombianos y mexicanos.

Se supo que la organización estaba compuesta, entre varios, por un narcotraficante colombiano que es miembro de la banda narco llamada Oficina de Envigado, así como por uno de los líderes del cartel mexicano de Los Zetas.

De acuerdo con las primeras informaciones, habían montado un centro de distribución en el centro platense. Traficaban cocaína en gel terapeútico y la exportaban a Europa. En el procedimiento, secuestraron 50 kilos de cocaína líquida y más de 600 potes con la misma sustancia.

La organización había montado un local comercial en calles 6 entre 43 y 44, en pleno centro de La Plata, donde comercializaban todo tipo de productos terapeúticos. Aparentemente, el comercio era una fachada que utilizaban para camuflar la droga que después enviaban a Europa.

Las fuentes explicaron que el grupo planeaba realizar una exposición de sus productos en un evento medicinal que se iba a llevar a cabo en Costa Salguero.

Expansión

La expansión de las bandas narcos hacia afuera de las fronteras de México no es noticia nueva. La Argentina sería sólo uno de los puntos que usan los narcos para sus operaciones.

Los cárteles mexicanos buscan crear una “zona sanitaria” en la frontera de Texas con México para refugiarse de las autoridades mexicanas y usarla como punto de almacenamiento y distribución de drogas, afirmó un análisis militar de la región.

Elaborado por el general retirado Barry McCaffrey, el documento llega a la conclusión de que los grupos criminales desarrollan una actividad que definió como “narcoterrorismo a nivel de guerra estratégica” que amenaza la seguridad nacional y hemisférica de Estados Unidos.

El reporte señaló que “Texas es el estado más vulnerable a la diseminación de inestabilidad y violencia en México”, para puntualizar también que “desde el punto de vista del crimen y el conflicto internacional, la lucha de USA contra el narcoterrorismo, entendido desde un punto estratégico, toma las formulaciones clásicas de una guerra real”.

El informe fue hecho a solicitud del Comisionado de Agricultura de Texas, Todd Staples, y aprovechado por él mismo para rechazar las afirmaciones del presidente Barack Obama y la secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, de que la frontera es “tan segura como siempre”.

Staples dijo a un grupo de legisladores federales, miembros del Subcomité Judicial sobre Crimen, Terrorismo y Seguridad, que “la línea final es que nuestra frontera no está segura” y que “lo que tenemos aquí son organizaciones criminales internacionales que basan sus operaciones en otro país y despliegan incursiones de tipo militar en suelo estadunidense”.

El reporte fue preparado por el general retirado Barry McCaffrey, ex zar antidrogas en USA y comandante del Comando Sur de las tropas de USA en América Latina; y el general Robert Scales, ex comandante del Colegio de Guerra del ejército estadunidense, y recomienda “por lo menos una estrategia militar para hacer frente a la amenaza de los cárteles”.

Igualmente, plantea la posibilidad de operaciones conjuntas hechas por fuerzas mexicanas y estadunidenses en su respectivo lado de la frontera, pero coordinadas entre sí como un concepto que podría tener éxito.

De acuerdo con el análisis, la amenaza de los cárteles refleja un cambio en su planteamiento estratégico, toda vez que “en un curioso vuelco irónico, entre más exitosos sean los militares mexicanos al confrontarlos, mayor será la probabilidad de que los cárteles lleven la lucha activa a Texas mientras compiten entre sí en la batalla para controlar territorios y rutas de distribución”.

El texto hace notar que cada vez más los cárteles dependen de bandas organizadas para aportar lo que calificó como “mano de obra prescindible” para hacer su trabajo sucio en el interior de Texas y otras partes del país. Los pandilleros son reclutados en las calles de las ciudades y en las prisiones de Texas por las bandas de primer nivel que trabajan con los cárteles, como La Mafia Mexicana, Los Aztecas y otras.

“Claramente, USA está siendo asaltados, no sólo a lo largo de nuestra frontera sur, sino de todo el hemisferio y más allá... América Central y del Sur se han convertido en una fuente interconectada de delincuencia, violencia y el terrorismo”,
apuntó el reporte, al consignar también que los grupos delincuenciales “explotan las porosas fronteras con todos los elementos tradicionales de la fuerza militar, incluyendo el mando y control, logística, inteligencia, operaciones de información y la aplicación del poder de fuego cada vez más mortal”.

La intención es el control de todos los niveles de gobierno en todas las Américas, puntualizó el informe. “La delincuencia y narcoterrorismo afecta a la situación de la seguridad nacional y las políticas de los estados nacionales de Bolivia a Colombia, Guatemala, México y Estados Unidos”, y puntualizo: “Las policías locales, simplemente, no están equipadas para procesar a estas guerras”.

En consecuencia, agregó, “ahora tenemos que comenzar a recoger el nivel de protección de las fuerzas tradicionalmente utilizadas en la guerra clásica si vamos a coincidir y, finalmente, derrotar a las fuerzas estratégicas cada vez más eficaces de los cárteles, las pandillas y las fuerzas corruptas a nivel nacional que los protegen”.

En diciembre de 2008, McCaffrey presentó una evaluación estratégica y operacional de las drogas y el delito, con base en una reunión del Foro Internacional de Especialistas en Inteligencia y Seguridad, en la que señaló que la violencia relacionada con los cárteles en México era tan grave como la violencia relacionada con el terrorismo en Afganistán, y que la administración Obama debería “centrarse inmediatamente en los peligrosos problemas y el deterioro en México, que amenazan fundamentalmente la seguridad nacional” estadunidense.

McCaffrey agregó que “México no está haciendo frente a la criminalidad, sino que lucha por la supervivencia contra el narcoterrorismo”, y advirtió que “está al borde del abismo, podría convertirse en un narco Estado en la próxima década”.

Un número creciente de informes de inteligencia de EU han apuntado a que el gobierno mexicano “prácticamente perdió el control de, al menos, las áreas más al norte de sus estados fronterizos del norte”, que calificó como “una tierra de nadie que está bajo el control de los cárteles”.