Las nuevas líneas de investigación están dirigidas a desarrollar nuevas clases de fármacos como los inhibidores de la fusión (enfuvirtida, de Roche, es hasta el momento el único comercializado). La gran ventaja que ofrecen estos fármacos es la posibilidad que tienen de ser "reciclados" tras periodos de suspensión en fracasos. En estos periodos las mutaciones de resistencia desaparecen y el tratamiento puede volver a administrarse. Pero a pesar de estos avances, la base del tratamiento de la infección por VIH sigue siendo la terapia antirretroviral. En total existen alrededor de 21 fármacos distintos que pertenecen a cuatro clases diferentes de medicamentos, a los que se añaden cuatro combinaciones de fármacos a dosis fijas. Actualmente se estima que entre el 50 y el 80 por ciento de los pacientes con VIH cumple adecuadamente el tratamiento. Aunque las causas del abandono varían, tanto la complejidad de dicha terapia como los efectos secundarios asociados a la misma son dos de los principales motivos que los pacientes alegan. Lo importante, sin embargo, es detectar pronto dichos efectos secundarios para poder sustituir el fármaco responsable por otro con un perfil de toxicidad no coincidente. Ahora bien, uno de los principales inconvenientes en el tratamiento de la infección por VIH es la aparición de resistencias. Por este motivo, entre los objetivos fijados destaca el de encontrar fármacos más potentes y con distinto perfil de resistencias para poder rescatar a los pacientes que han fracasado en el tratamiento con antirretrovirales. La principal causa de la transmisión de virus resistentes "es el mal cumplimiento terapéutico por parte de las personas responsables de la transmisión, lo que genera las cepas resistentes", asegura el vicepresidente de Seisida. A ello hay que añadir la falta de medidas preventivas por parte de las personas que se infectan. Respuesta inmunológica La mayoría de las personas con sida no puede controlar la réplica del VIH sin ayuda de fármacos antirretrovirales; sin embargo, existe un porcentaje de personas capaces de controlar por sí mismos esa réplica y evitar, de esta forma, la supresión de la respuesta inmunológica. La consecuencia es que estos enfermos llegan a cargas virales muy bajas. Hace tan solo unos meses, los especialistas reunidos en la XVI Conferencia Internacional sobre el Sida (AIDS 2006) pusieron de manifiesto la importancia de descubrir los motivos por los que no se interrumpe la respuesta inmunológica en estas personas. Según los especialistas, ésta podría ser la base para desarrollar una vacuna que pueda suprimir con éxito los niveles virales de los infectados.
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Conozca las nuevas fórmulas más cómodas frente al VIH
Frenar la epidemia se convirtió en uno de los principales objetivos de las autoridades sanitarias y, para ello, la principal arma terapéutica (los tratamientos antirretrovirales) viene siendo clave en la reducción de la incidencia de esta enfermedad.
01 de diciembre de 2006 - 08:50







