Un texto de Neruda, en realidad un verso, dice: "hemos perdido aún este crepúsculo...
Hoy ya nadie lee a Neruda.
Un primo mío, fallecido, se reía del consejo que un profesor de Literatura le daba a un reconocido periodista, por aquellos años su compañero de escuela secundaría. Lea María...fulanito, lea Echeverría...por favor: lea.
Amplío el pedido y me desangro. Nadie lee.
Corrijo, alguien lee, no tantos y no tan profundamente.
Pocos creen ya, que habrá alguna revolución; a través de las letras ni de ahí.
Iletrada será, la revolución que sea.
Sonora con seguridad, toda revolución lleva implícita la onomatopeya de bombas.
Arbitraria con seguridad, toda revolución es--construcción pura--arbitraria. Desmadra todo lo que tenía eso: madre.
Pero...¿estamos en América del Sur, en Argentina, a punto para una revolución...?
Una sola respuesta me acompaña: No.
¿Qué lleva, entonces, a preguntárselo...?
En porciones la respuesta.
El susto burgués, el respingo de los bien dormidos, el sustito de los bien comidos, la molestia de los forrados de bolsillo y la miniangustia(ligth) de los medios de comunicación porque nada responde--en apariencias--del modo conocido y eso es, ay, revolucionario.
Algunas noticias intranquilizan, otras dejan tranquila a la conciencia en su sommier.
No hay revoluciones tempranas, crecen desde el pié, cantaba Zitarroza.
Habrá un acto pronto, otros después. Argentina marcha hacia una rosada primavera de discursos y anhelos. Popular dicen que viene de pueblo, etimología a secas, sin sustos desde aquí, avisen al mundo. Pocas novedades en el frente. Cambio.
Sin eruptiva, minga de sarampión en el cono sur.
El Che es una remera. Fidel un asunto escapado del PAMI ( jubilados, enorgulleceos...) Hugo Chávez la muestra del mejor estilo de los Beverly Ricos (lo he dicho) y como bonus track, la demostración que sin lectura no hay buena imaginación. A Chávez no se le cae ni una sola frase ingeniosa, nada para el recordatorio, vamos, que aún sus pensamientos son usados. Chávez es, a la revolución, lo que el Outlet es a las grandes marcas. Se debe seguir la venta, eso pide el mercado.
En Bolivia, donde tantas cosas se fueron por el retrete ( de campaña) cinco siglos de dominación nos contemplan. Allí seguirán, contemplando.
Volvamos. Es mayo, citemos a Neruda.
"venid a ver la sangre por las calles..." No, ese Neruda no.
Este: "Desde el fondo de ti, y arrodillado, un niño triste, como yo, nos mira".
La cita no es necesariamente textual. Leo tan poco en el crepúsculo...
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Esperando la Plaza (1): Crepúsculo
Ya llegan las masas que harán la revolución, pero ¿qué revolución?
24 de mayo de 2006 - 02:04








