Acción directa del campo por subestimación gubernamental
El matutino de los Rodríguez Saá publicó la siguiente opinión acerca de cómo evolucionará el conflicto agropecuario:
29 de abril de 2006 - 09:30
SAN LUIS (
El Diario de la República). Por más que en pocas semanas el gobierno nacional disponga el levantamiento de la prohibición de exportar carne, la medida ya está golpeando fuerte en las cuentas y bolsillos de productores e integrantes de la cadena de comercialización.
La dramática e inesperada decisión del frigorífico Quickfood de suspender a 370 operarios y cortar la faena y desposte de 750 animales diarios, más la disminución en la compra de maíz para engordar novillos que se anunciaron en varias regiones, son algunas muestras que justifican el cuadro de inusual indignación mostrado en la asamblea de ayer en Villa Mercedes.
El frigorífico que faena en la ciudad mercedina puso el grito en el cielo cuando le comunicaron que seguían demoradas 16 mil toneladas de cortes para exportación en la aduana de Santa Fe, parte de las cuales le corresponden.
Las medidas de acción directa que empujan los hombres de campo se deben a que los productores no recibieron todavía una explicación razonable del gobierno nacional que los convenza que las medidas restrictivas no son una improvisación.
Los tenues indicios sobre el inminente regreso a la normalidad exportadora que anoche dio el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, no alcanzó siquiera para enfriar el tono de la dirigencia gremial, en cuyos discursos ya entró la frase plan de lucha.
Los mil productores que ayer en Villa Mercedes bramaban por iniciar el paro agropecuario ya, terminaron dándole mandato a su dirigencia para que eso se resuelva el 9 de julio, pero dejaron en claro que habrá mayor presión y otra forma de conversar hasta que las autoridades nacionales dejen exportar libremente.
La dirigencia ruralista nacional tomó nota de la inesperada aparición del senador nacional Adolfo Rodríguez Saá en la asamblea mercedina, quien aunque asistió en calidad de productor agropecuario, dejó entusiasmados a varios miembros de la gremial agropecuaria con un posible apoyo nacional en caso de tensarse la situación con un paro agropecuario.
Más tarde se incluyó en el documento de la asamblea un pedido a legisladores y dirigentes nacionales y provinciales para que se pronuncien sobre la prohibición de exportar carne y ganado en pie y sobre las consecuencias que recaen sobre sectores de la producción y el consumo.
El problema de la carne ya entró en la agenda de la política nacional.