Hace tiempo que Martín Varsavsky, el creador de Jazztel y Ya.com, anunciaba su intención de crear un operador de telecomunicaciones vía la tecnología inalámbrica WiMax. Lo llamó Fon y el asunto apareció en varios medios online. Pero ahora él anunció, desde su blog www.Varsavsky.net/ que migró a un Wi-Fi cooperativo. A través de su bitácora, Varsavsky inició un proceso de captación de interesados que tiene componentes de marketing viral. El modelo consiste en que cada cliente de ADSL interesado en compartir su conexión con otros vía Wi-Fi recibirá a cambio el 50% de los ingresos generados por su acceso a Internet. Ese dinero provendrá de los usuarios que sólo se conecten a través de los ‘routers’ abiertos por lo que Varsavsky denomina ‘la tribu Fon’. La clave es que una persona utiliza sólo un 3% del ancho de banda disponible en su conexión ADSL. Y la cuestión es usar esa capacidad excedente. El empresario reconoce que esta actividad está basada en una violación de los contratos, ya que todos los operadores españoles prohiben a sus clientes compartir su conexión en un esquema comercial. Y Varsavsky no aclara cómo hará frente a las posibles demandas de las compañías a las que afecta este sistema. Eso sí, a nivel comercial, el empresario responde a todas las cuestiones que se plantean en su blog. De hecho, el trasiego de mensajes y artículos en Internet se ha disparado de blog en blog, como sólo se había visto cuando surgió la reclamación de la tarifa plana. Varsavsky habla de: > Movimiento FON o Tribu FON: los clientes. > Nación Wi-Fi: es España una vez que FON funcione > Bills: son los clientes de FON que comparten su conexión por ingresos. > Linus (en recuerdo de Linus Torvalds): son los clientes de FON que comparten su conexión a cambio de poder usar otros Wi-Fi La revolución Enrique Dans, un conocedor de tecnologías, explicó qué está pasando: "Llevaba tiempo yo sin vincular al blog de Martín, y ahora llevo dos veces en dos días... Vuelve FON, una idea con nombre de tribu africana que comentamos por primera vez en Julio de 2004. En aquella época se trataba de un proyecto internacional basado en dar telefonía y acceso mediante el montaje de infraestructura WiMAX propia, competencia directa de las empresas de telecomunicaciones. Después de haber recibido algo de atención, la página de la empresa, http://www.fon.gs/, desapareció, como también lo hizo la entrada original en el blog del propio Martín. Aunque no llegamos a llamar a ningún investigador privado, la verdad es que la ‘desaparición en el éter’ de un proyecto como éste resultaba, cuando menos, curiosa. Ahora, FON reaparece, de nuevo en el blog de Martín, con la entrada "¡¡¡Vamos a crear el país WiFi!!!", y un cartel amarillo con estética de ciclostil, como reinvincando los movimientos y revoluciones a golpe de pasquín de principios del siglo pasado. El término WiMAX ya no aparece mencionado, ahora se trata de un proyecto basado en la compartición de redes WiFi a cambio de poder disfrutar de conectividad en otros sitios, o a cambio de dinero que cobras por su uso. Se basa en parte en un modelo que Martín ha desarrollado con otra empresa, Air Bites: una persona utiliza, en agregado, tan sólo un 3% del ancho de banda disponible en su conexión ADSL (el resto del tiempo no está usando la conexión, o su utilización está por debajo de la limitación de la misma). En esta ineficiencia basan los proveedores de acceso gran parte de sus ganancias: vender algo que nadie utiliza". Según el modelo FON, una persona podría, instalándose un software de FON, contribuir con esos excedentes de banda ancha a la comunidad, y recibir a cambio la posibilidad de ‘roaming’ gratis cuando no está en su casa a través de otros miembros de la comunidad. Martín asocia este modelo con lo que llama la ‘personalidad open sourcer o linux’. En otra modalidad, que Martín denomina ‘modelo Bill Gates’ una persona podría optar por rentabilizar sus excedentes de WiFi introduciendo una pantalla de bienvenida a la red FON en la que se solicitaría el alta y la tarjeta de crédito, y FON se encargaría de la gestión del cobro y de repartirlo entre aquellos que han puesto su conexión a disposición de la red mediante ese modelo. La polémica está abierta y Varsavsky logró ubicarse al frente de un debate necesario. Así, propone el uso de ‘wififons’, teléfonos móviles con conectividad WiFi que aparecieron en el mercado (no en la Argentina). El modelo choca con las cláusulas de ‘prohibido compartir’ que algunas operadoras imponen en sus contratos, pero para esos casos, se propone que sea FON quien ofrezca su ADSL WiFi a un precio mejor. FON es uno de los temas de moda en los blogs tecnológicos. Martin Varsavsky promete crear una red Wi-Fi como alternativa a la telefonía móvil y su 3ra. generación. Una red Wi-Fi en la ciudad, ofreciendo acceso a internet y conectividad en cualquier punto es un objetivo muy apetecible. En Catalunya, España, lo intentó, para los organismos públicos, Atarfe, de Barcelona. También lo intentó Red Libre, en la que no interviene ninguna operadora y se construyen sobre asociaciones en cada ciudad. El problema es que los éxitos son modestos: montar una red Wi-fi en una ciudad lleva aparejados un montón de problemas técnicos y necesidades de recursos y gestión. Pero es ese tipo de redes ciudadanas las que mantienen el deseo de compartir información y conocimientos de sus usuarios, en definitiva el espíritu original de Internet. Claves del Wi-Fi ¿Por qué se habla de Wi-Fi? La empresa de hardware de voz LinksysR, del grupo Cisco Systems, y Skype, la compañía de voz a través de Internet que compró e-Bay, han anunciado su colaboración para comercializar un teléfono inalámbrico que permite la comunicación a través del protocolo IP, sin necesidad de utilizar la PC. El nuevo Internet Telephony Kit (CIT200) permitirá a los usuarios de Skype realizar llamadas gratuitas desde cualquier lugar, mientras están en casa o en la oficina, sin necesidad de la computadora. El Internet Telephony Kit incluye un teléfono inalámbrico, un cargador y una estación base USB que se conecta a un puerto USB. Este teléfono soporta llamadas en espera y el servicio opcional Voicemail, de Skype; botón de silencio; 3 tonos de llamada; intercomunicaciones entre teléfonos móviles; función manos libres, pantalla en color y autonomía de 120 horas en modo espera y 10 llamando. Identificación de llamada y agenda de direcciones para 120 contactos, entre otras posibilidades. Esto resultaría imposible sin Wi-Fi (o Wi-fi, WiFi, Wifi, wifi), acrónimo de Wireless Fidelity, un conjunto de estándares para redes inalámbricas basado en las especificaciones IEEE 802.11. Wi-Fi se creó para ser utilizada en redes locales inalámbricas, pero es frecuente que en la actualidad también se utilice para acceder a Internet. Wi-Fi es una marca de la Wi-Fi Alliance (anteriormente la Wireless Ethernet Compatibility Alliance), la organización comercial que prueba y certifica que los equipos cumplen los estándares IEEE 802.11x. Hay dos tipos de Wi-Fi, basado cada uno de ellos en un estándar IEEE 802.11. > IEEE 802.11b e IEEE 802.11g que disfrutan de una aceptación internacional debido a que la banda de 2.4 GHz está disponible casi universalmente. Y con una velocidad de hasta 11 Mbps y 54 Mbps. > En USA y Japón, IEEE 802.11a, que opera en la banda de 5 GHz y que disfruta de una operatividad con canales limpios. En otras zonas, como la Unión Europea, 802.11a no está aprobado para operar en la banda de 5 GHz, y los reguladores europeos están considerando el uso del estándar europeo Hiperlan. Prospectiva Algunos argumentan que Wi-Fi y las tecnologías de consumo relacionadas tienen la llave para reemplazar a las redes de telefonía móvil como GSM. Algunos obstáculos para que esto ocurra en el futuro son la pérdida del roaming, de la autenticación, y la estrechez del espectro disponible. A pesar de dichos problemas, compañías como SocketIP y Symbol Technologies ya ofrecen plataformas telefónicas (reemplazos de centrales y terminales (teléfonos)) que utilizan el transporte Wi-Fi. Uno de los problemas más graves a los cuales se enfrenta la tecnología Wi-Fi es la seguridad. Muchas redes se han convertido en redes abiertas, sin proteger el acceso a la información que por ellas circulan. Existen varias alternativas para garantizar la seguridad, las más comunes son la utilización de protocolos de encriptación de datos como el WEP y el WPA, proporcionados por los dispositivos inalámbricos, o mediando otros de la red de datos. Otro de los problemas en diversas metrópolis es que hay tantas redes Wi-Fi que terminan anulándose y el ‘laptop’ termina volviéndose loco. Cualquier usuario puede instalar una red por menos de US$ 100 (que es lo que cuesta un ‘hotspot’), y la consecuencia es que cada día nacen miles de ellas. El diario ‘The Washington Post’ mencionó la recomendación de expertos en Wi-Fi de seleccionar tres canales, el 1, el 6 y el 11, para así evitar interferencias. (El estándar Wi-Fi más utilizado, el denominado 802.11b, permite 11 canales o frecuencias, alrededor de la banda 2,4 GHz., que es, además, en la que operan, para provocar todavía más problemas, los teléfonos inalámbricos domésticos). En New York City se venden dispositivos tipo llavero, por US$30, que sirven, pulsando un botón, para detectar qué redes hay disponibles. Pero el gadget, bautizado ‘WiFi Finder’, marca Kensington, a veces se pone frenético, y las luces verdes que indican que hay una conexión cercana no dejan de titilar. La arquitectura Juntemos en un teléfono móvil la posibilidad de conexión inalámbrica Wi-Fi a la Red con la voz sobre IP (VoIP) para ofrecer un servicio de telefonía gratis o a bajísimo precio, comparado con las tarifas actuales de la telefonía móvil. El resultado: las operadoras tienen motivos para echarse a temblar. No obstante, el problema es establecer una red que garantice un servicio tierno. Por un lado, la tecnología Wi-Fi de los ‘90, mejoró y es una manera ideal de conectarse a una red local sin cables . Su expansión saltó desde las primeras redes semiclandestinas a los aeropuertos, edificios, plazas públicas y países. El fenómeno de la voz sobre protocolo IP es una revolución para las comunicaciones. Y una de las razones más importantes es el precio. La popularización de estos servicios arrancó gracias a Skype, que comenzó hace dos años a ofrecer llamadas gratis entre PC, o con tarifas más baratas a teléfonos convencionales. La unión de ambas tecnologías no es nueva. Empresas como Motorola o Cisco se han interesado en VoIP Wi-Fi operadoras de telefonía móvil han preferido subirse al carro de los móviles por Internet. En cuanto al tránsito entre ‘hotspots’, uno de los puntos débiles de este sistema, la nueva generación de equipos Wi-Fi permite el ‘roaming’ entre redes y se avanza en una estandarización del acceso que no comprometa la seguridad de su red. Un grupo de 27 compañías, entre ellas Intel, Cisco, Lenovo, Sony o Toshiba, han anunciado su disposición a colaborar para desarrollar un modelo rápido de tecnología de transmisión inalámbrica WiFi. Este sistema se conoce como 802.11n y sigue a los patrones a, b y g, será entre dos y diez veces más rápido que las actuales tecnologías inalámbricas, y permitirá la transmisión de video de alta calidad en redes de oficinas y casas. Aunque no se han difundido detalles, se espera que la estandarización esté lista en 2007 y que los primeros productos ya estén disponibles en 2006. El modelo será compatible con los patrones inalámbricos Wi-Fi, y los antiguos y los nuevos aparatos inalámbricos podrán conectarse. ---------------- Copyright by EDICIÓN i, 2005.
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La socialización del espectro, o FON (de Varsavsky)
La idea es excelente pero la implementación es complicada: ¿por qué una empresa que arrienda una porción de banda ancha a un usuario le permitirá sub-arrendarla a terceros? Otra: ¿quién dijo que la Red puede funcionar igual si en vez de tener 'picos' de uso, trabaja las 24 horas a capacidad 'full'? De todos modos, vale la pena debatir un tema tan interesante. Así lo relató EDICIÓN i:
27 de octubre de 2005 - 02:30








