ARCHIVO >

Y sí, el sexo para muchos es un problema

Aunque parezca exagerado alrededor del 7% de la población sexualmente activa no disfruta de hacer el amor con su pareja porque su deseo de sexo se ha transformado en algo compulsivo que lo convierte en un adicto. La dependencia sexual puede implicar una variedad amplia de conductas que lo puede llevar a una vida no manejable, sin control. Por ello, hay diversos grupos de ayuda –como Sexo Adictos Anónimos- donde quienes padecen esta dependencia pueden intentar recuperarse e intercambiar experiencia con otros adictos.

"La dependencia sexual puede implicar una variedad amplia de conductas. A veces un adicto tiene problemas con una sola conducta indeseada, a veces con varias. Un gran número de adictos sexuales dice que su uso malsano del sexo les ha resultado un proceso progresivo. Puede que empezara con un apego a la masturbación, la pornografía (o impresa o electrónica), o con una relación. Pero a pasar el tiempo, ha progresado para incluir conductas cada vez más peligrosas" explica Sexo Adictos Anónimos desde su página Web. Según describen se trata de una confraternidad de hombres y mujeres que comparten su "experiencia, fuerza y esperanza" para poder la dependencia sexual y ayudar a otros a recuperarse también. El adicto no encuentra control sobre su conducta y aunque quiera parar repetidas veces no logra hacerlo. Esto se evidencia en las consecuencias que sufren los adictos: relaciones perdidas, dificultades en el trabajo, arrestos/detenciones, problemas económicos, pérdida de interés en asuntos no sexuales, falta de amor propio y un sentimiento de desesperación. Algunas personas optan por tener múltiples parejas para el sexo, y, en última instancia, se obsesionan por personas inaccesibles. Otros descarrilan sus vidas masturbándose con frecuencia (a veces tanto como cuatro o cinco veces por día), teniendo fantasías inadecuadas, teniendo aventuras extramaritales, visitando continuamente sitios pornográficos en Internet, o lastimándose sexualmente con diversos objetos. Los expertos afirman que aún no se conocen las causas que originan los problemas relacionados con el sexo, al igual que sucede con las investigaciones sobre cómo la gente se hace adicta a las drogas. Sin embargo, los investigadores están comenzando a creer que esto tiene algo que ver con cómo el cerebro procesa los impulsos y las gratificaciones. No está claro cómo incluir a la adicción sexuales dentro de las enfermedades mentales. Debido a esto, muchos especialistas prefieren llamar a este desorden "problemática de hipersexualidad" antes que "adicción al sexo". Señalan que muchos de los problemas en los cuales el cerebro se obsesiona con una determinada actividad –sea sexo, drogas, o alcohol- tienden a ocurrir conjuntamente. Los investigadores se encuentran actualmente estudiando medicaciones que podrían ayudar a tratar esta adicción al amor y al sexo. Para el primer momento, se emplea la psicoterapia y todas las técnicas usualmente instrumentadas para tratar otras adicciones, pensamientos, o acciones sexuales que pueden interferir con la vida normal de una persona. Esto puede implicar prescribir medicamentos para tratar los problemas que van junto con estas situaciones, como la depresión o la ansiedad. # ¿Sos adicto al sexo? Sexo Adictos Anónimos aconseja contestar estas doce preguntas para determinar si se tiene un posible problema con la dependencia sexual: 1. ¿Guardas secretos sobre tus actividades sexuales o románticas? ¿Mantienes una vida doble? 2. ¿Tus necesidades te han orillado a tener sexo en sitios o en situaciones o con gente con las que normalmente no te involucrarías? 3. ¿Te sorprendes a ti mismo buscando artículos o escenas sexualmente excitantes en periódicos, revistas u otros medios de comunicación? 4. ¿Te has dado cuenta de que tus fantasías románticas o sexuales causan problemas en tus relaciones o que te prohiben dar cara a tus problemas? 5. ¿Frecuentemente quieres alejarte inmediatamente de una pareja sexual después de tener sexo? ¿Frecuentemente sientes remordimiento, vergüenza o culpabilidad después de un encuentro sexual? 6. ¿Sientes vergüenza de tu cuerpo o de tu sexualidad, de tal manera que evitas tocarte el cuerpo o participar en relaciones sexuales? ¿Temes no tener sentimientos sexuales? ¿Temes ser asexual? 7. Cada nueva relación, ¿continúa los mismos patrones destructivos que te incitaron a romper con la última? 8. Tus actividades sexuales y románticas, ¿necesitan cada vez mayor variedad y frecuencia sólo para sentir los mismos niveles de exitación y alivio? 9. ¿Te han arrestado alguna vez, o hay peligro de arresto, debido a tus prácticas de voyeurismo, exhibicionismo, prostitución, sexo con menores de edad, llamadas telefónicas obscenas, etc.? 10. Tu perseguimiento de relaciones sexuales o románticas, ¿contradice o interfiere con tus creencias o desarrollo espirituales? 11. Tus actividades sexuales, ¿incluyen riesgos, amenazas, o la realidad de enfermedades, embarazo, coacción o violencia? 12. Tu comportamiento sexual o romántico, ¿te ha dejado alguna vez con el sentimiento de una falta total de esperanza, enajenación, o con ganas de suicidarte? Si se ha contestando con un "si" en más de una de estas preguntas, es conveniente buscar literatura adicional como recurso, o asistir a una reunión con grupos de ayuda. Más información en: http://www.sexaa.org/espanol/