A partir de las denuncias de varios países europeos contra los laboratorios farmacéuticos Oxford/Astrazeneca por no recibir la cantidad de dosis acordada, el analista internacional, Walter Goobar, salió a aclarar cómo está el panorama internacional actual:
Europa en pánico: Ahora todos quieren la Sputnik - V
El analista internacional, Walter Goobar, desacreditó a todos los que se oponían a la vacuna rusa, habló de los negocios entre las naciones y los laboratorios y los motivos por los cuales hay escasez de vacunas en el mundo: "Estamos en una posguerra".
"Estamos en una posguerra sin destrucción de la infraestructura pero con la misma cantidad de muertos", anunció.
Al ser consultado por el alboroto que causó el acuerdo con Rusia por la Sputnik - V, el periodista acotó: "Los argentinos tenemos cierta particularidades casi folclóricas como pensar que somos el centro del mundo cuando no lo somos, y pensar que la diplomacia y la geopolítica se manejan en términos argentinos".
"En Argentina irrumpieron actores nuevos. Originalmente, el Gobierno Nacional tenía puesta sus fichas en Pfizer y Astrazeneca. Después, el gobierno de la provincia junto con otros gobiernos provinciales empezaron la relación con Rusia, y cuando el Gobierno Nacional vio que lo de Pfizer y Astrazeneca no venía tan rápido como pensaban, se subieron al primer avión”, sostuvo.
En entrevista con el periodista y conductor, Antonio Fernández Llorente, en C5N, se refirió a la crisis sanitaria europea: "En Europa se están matando. Hay allanamientos en laboratorios farmacéuticos, se están tirando no solo con las vacunas, sino con los contratos secretos que acordaron", informó.
Sin embargo, alejó a Argentina de ese clima de pánico: “Estornuda Europa y nosotros nos resfriamos. Europa entra en pánico porque no llegan las vacunas acordadas y, ¿nosotros tenemos que entrar en pánico? Por ahora, Rusia viene cumpliendo y dijo que ha tenido una pequeña demora porque se incrementó la demanda. Los que criticaban y decían: ‘No, la Sputnik – V la compran solo los países pobres’, hoy se quejan porque la vacuna rusa la compran los países más ricos", lanzó.
Sobre el caso, ayer, el Instituto Gamaleya y el Fondo de Inversión Ruso sacaron un comunicado refiriéndose a Argentina. El documento rezaba lo siguiente:
“El Fondo Ruso de Inversión Directa y el Centro Nacional de Epidemiología y Microbiología de Gamaleya están ampliando la capacidad para producir más dosis de Sputnik –V debido a la alta demanda de la vacuna rusa en América Latina... Como resultado, veremos un aumento significativo de la producción en el segundo semestre. Hasta entonces, es posible que algunos lotes presenten retrasos de hasta 2-3 semanas. Sin embargo, Argentina ha sido uno de los primeros países en aprobar la Sputnik –V y con quien hemos establecido una sólida alianza, seguirá recibiendo la vacuna".
Por otro lado, habló sobre las negociaciones que existen entre los fabricantes de vacunas con el resto de las naciones: "Los países ricos están acumulando vacunas porque son bienes escasos, por ende, sube su valor. Canadá tiene una cantidad de vacunas mucho más grande que su población. Rusia estaba para competir contra esos laboratorios. Cuando estos mermaron, Rusia se encontró sola sin ningún competidor. Por eso, como Putin puede hablar por teléfono con Cristina, también está hablando con Angela Merkel que también quiere vacunas. Me acuerdo de un título de La Nación que hablaba de que los países civilizados y desarrollados compraban Pfizer y nosotros le compramos al Kremlin. Fue tapa de La Nación", enfatizó.
“Cuando Putin, en un acto de sinceridad, dijo que no se había aplicado la vacuna porque no se habían terminado los estudios, se armó un aquelarre en Argentina. Los medios solo levantaron la frase: ‘las vacunas que se hagan en Rusia son para los rusos’, pero la frase sigue: ‘pero Rusia tiene tecnología y materia prima suficiente para darle a todos los países para que produzcan la vacuna en sus países’. A mí me llama la atención que Argentina no levantara el guante porque había gobernadores interesados. Por eso, no me consta que porque Argentina ya estaba comprometida con Astrazeneca en la producción de vacunas en el país, se apostó a este puente aéreo con Rusia", cerró.









