por RAÚL ACOSTA
Los periodistas superstars
El padre de todos los periodistas influyentes de la TV fue Bernardo Neustadt, no jodan. Mano a mano el debate donde quieran. Por lo tanto, Jorge Lanata es un heredero de Neustadt, lo quieran o no. Y entre Carlos Menem y Cristina Fernández no hay tanta diferencia... a menos que haya militontos leyendo. A partir de ahí, el Bigote Acosta armó una columna espectacular:
22 de mayo de 2013 - 23:54
ROSARIO (Especial para Urgente24). Se sabe, la realidad es una ficcion que, además, muta permanentemente. Surfear sobre la realidad, acomodándola a la propia velocidad del que surfea, no de la ola, es todo un ejercicio. Más que larga profesion es un oficio. Que no se hereda ni se hurta. Se consigue. Tiempo y esfuerzo. Remember.
En algun momento de la historia (el tiempo es un momento, una chispa, diría Pedroni, José) el señor Bernardo Neustad consiguió surfear a su velocidad. No hay que avergonzarse del país, conviene asumirlo. Neustad fue un actor politico de primer nivel. Consiguió hasta colmar plazas de mayo con su convocatoria personal. En la decisión Menem versus Angeloz jugó lo suyo. Sus programas tenían el sello de quien posee el dominio de la escena, del escenario, del libreto y de los otros actores.
Hoy Jorge Lanata remplaza ese eje. Detrás de Lanata muchos, como antes detrás de Neustad. Radio, televisión, revistas, comodatos y concesiones, jet set. El mundo politico e industrial jugando su juego. Asumamos lo que somos.
Neustad consagraba agenda. Detrás de su ampliación los temas se volvían comunes y populares. Lanata fabrica agenda. Neustad convocaba a su diálogo a un interlocutor convertido inmediatamente en actor de reparto, en partiquino. Lanata monologa, el diálogo es con la cuarta pared. Los dos rompieron la cuarta pared.
Pepe Arias, acaso el mas importante en los orígenes del peronismo, aprendía un monólogo para cada temporada teatral. No hay mucha data de sus libretistas. Discepolín escribía una queja peronista ante cada ataque de una oposición por entonces unida y organizada. El destino de Forster, Barone, Verbitsky y/o Feinmann el bueno, no es mejor recompensado en memoria popular que el del poeta, pero seguramente mucho mas placentero en afectos y economía. Los filipipones de Pepe Arias ya ni existen. Cambalache y Cafetín de Buenos Aires reemplazan con exceso todos los libros de Verbitsky y las instrospecciones de Feinmann. Forster se suele olvidar la realidad cuando habla.
Los medios han sido, sin embargo, los medios masivos, los que han consagrado a dos periodistas que escriben sin archivo sustentable, quiero decir: escriben pero no se puede guardar de ellos página memorable que los saque de la coyuntura. Los textos de sus trabajos radiales, de sus incursiones televisivas, no integrarán la historia. Su tiempo en ella sí es importante, fundamental, decisivo. Ocupan la historia sin dudas. La malgastan. Trabajaremos esa contradicción en un próximo análisis.
Es necesario mirar y mirarse en un país que ha tenido en 30 años un Neustad y un Lanata cerrando la noche de la televisión.
Está claro que Neustad es a Menem lo que Lanata es a Cristina. Mínimo ejercicio contrafactista. Lanata con Kirchner no hubiese jugado así. No hubiese hinchado las pelotas de este modo. El gordo y la Crist son tal para cual.
Una mujer absolutamente encerrada, con arrebatos fóbicos, se merece un Lanata; y los tsunamis de tuits que nos emboca son la catarsis en 140 caracteres. Encima debe bancarse a Boudou.
Debemos reparar que somos parte de un país que vive entre los tuits de Cristina y los acertijos de Lanata. Pero ¡cuidado!, ambos superaron el último escollo. La valkiria no llegó a las finales de este show mediático, donde la virtualidad se fuma pobres, ricos, dineros y futuros. Todo.
Neustad era un operador formidable de la realidad, consagrando la rutina y el olvido. Consagrando la mañana del día siguiente. Facturándola Concebía su rol como el del mandarín y polichinela de una corte milagrosa. Lanata es un Rasputín enamorado de sus defectos. No puedo reprimirlo: Majul es Sallieri en ese desconcierto. Y el turco Asís es Rabelais.
Qué país nos espera despues de un mandarín, un polichinela, una valkiria desafinada, un Rasputín sin reversa y Sallieri escuchando el tono. Rabelais es un dulce, y el final es Cristina forever.
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¿Cómo hacer política después de Lanata? Ha dicho todo del modo más certero y punible. El dinero se pesa, la corrupción es de padre, madre e hijo (dejá fuera la nena) me cago en la Constitución, los jueces, las leyes de tránsito y los esquemas partidarios. Con la democracia no se come y con la filosofía poco se goza. Lo dice y lo demuestra. ¿Alguien puede desmentir el valijazo? Desmentirlo no. Superarlo sí.
Carlos Kunkel era tan mal llevado que se peleaba con sus compañeros de celda antes que con los carceleros. Diana Conti es una a la mañana, otra después de los almuerzos y el Malbec. De ellos, el futuro y el reino de Argentina donde Luis D’Elía dicta cátedra de populismo y Víctor Hugo, ya sin soñar con dirigir los destinos del Teatro Colón, dice ta-ta-tá se viene la re-re-re. De ellos es Argentina porque es muy difícil construir sin Lanata, y con Lanata es imposible. Tremendo camino de Moebius para los votos.Je, los votos. Juá.juá.
Tato Borenstein hablaba bajo los efectos de un libreto, no era espontáneo ni para equivocarse. Olmedo era espontáneo y sin libreto. Se los extraña.
Ocupada la televisión por el mensaje periodístico, el país se vuelve demasiado virtual. La ausencia de Tinelli nos cagó el año. Encima Riquelme se ha vuelto discursivo.
Me dice Pino que Peron decía que quien, en una discusión sobre políticas a resolver se llevaba el 50% de las posiciones a favor, debía pagar el asado.
Aquí se vive de borrón y cuenta nueva. No hay resolución de los conflictos.
Me dice un amigo, más joven que Pino, que la Argentina vive en conflicto porque no sabe resolver sus conflictos y que cualquier sociedad que no resuelve sus conflictos se ahoga en ellos. Eso sí que es un conflicto.
Todos se equivocan. Vivamos la paranoia nacional. A Lanata algun servicio mundial lo banca. A Cristina los mandamases del Orinoco y los turbantes de Teherán. En alguna base petrolera se encontrarán. Me aflije Macri. Mirá si se van y lo dejan solo. Me tranquilizo, Cristina es incapaz de hacernos esa maldad. Lanata menos. Y en algo estan unidos, jamás permitirán que la Corte Suprema se mantenga equilibrada. Para eso le pagan el sueldo a la valkiria. Lástima la muerte de Nimo. Lástima.








