INVESTIGACIÓN

Del LSD al antivirus y la conquista de Belice

El creador del antivirus McAfee, John McAfee, es buscado por la policía beliceña desde que su vecino fue asesinado. Urgente24 ya contó que él es sospechoso del crimen. Pero resulta que hay mucho más en la historia de McAfee.

 

N. de la R.: Belice (en inglés: Belize) es un país de América ubicado en el extremo noreste de América Central. Limita al norte con México y al oeste y sur con Guatemala. El golfo de Honduras lo separa del país homónimo, motivo por el cual fue conocido anteriormente como Honduras Británica. Pero por la ciudad de Belice (la maya Holzuz) y el río en cuya desembocadura está edificada, cambió su nombre. Hoy día su capital es Belmopán. Pero su localidad más voluminosa es la ciudad de Belice, antigua capital del país.
 
Aunque los idiomas predominantes son el español y el criollo beliceño, Belice es el único país de América Central en donde el idioma oficial es el inglés, lengua materna del 3% de la población. Y es el único país centroamericano que fue colonia Británica. 
 
En 1821, año de la independencia de la Capitanía General de Yucatán, el territorio pasó jurídicamente a la soberanía de las Provincias Unidas de Centro América pero en la práctica era Gran Bretaña quien seguía controlándolo. En 1840 la región fue unilateralmente declarada colonia británica y se denominó Honduras Británica. Para la devolución de estos territorios, Guatemala firmó con el Reino Unido un tratado que los británicos no respetaron; más bien, quedaría sin efecto al declararse la independencia del país el 21 de septiembre de 1981. Guatemala reconoció tal independencia.
 
Belice es una monarquía constitucional con un sistema parlamentario de gobierno regulada fundamentalmente por la Constitución de 1981. El jefe de estado de iure es la Reina Isabel II, la misma del Reino Unido pero que para estos efectos es Reina de Belice. Ella es representada en el país por el Gobernador General.
 
 
RÍO DE JANEIRO (Época). Si Hollywood hiciera una película sobre la visa de John McAfee. Él sería mucho más chocante o interesante que la biografía de Steve Jobs o Bill Gates, otros magnates de la tecnología. Y daría lugar a un guión con elementos que pocos profesionales del ramo cinematográfico tendrían la imaginación de escribir. En resumen, sería la historia de un millonario que vendió todos sus bienes en USA, se mudó a una isla tropical, amó un ejército privado y pasó a andar armado en las calles – todo eso, según él, para combatir el delito en la región. Hace más de 25 años, McAfee fundó McAfee Associates, empresa de software, antivirus que ganó popularidad global. 
 
En 2010, Intel la compró por US$ 7.680 millones. Ahora a los 67 años, McAfee es considerado forajido por la policía de Belice, país en América Central con 356 mil habitantes, desde el 12 de noviembre. Quieren interrogarlo sobre la muerte del empresario estadounidense Gregory Viant Faull, su vecino de 52 años en la isla Ambergris Caye, a 32 kilómetros de la costa beliceña. Faull fue encontrado muerto en su casa con un tiro en la nuca. El crimen sucedió un día después de que, cuatro de once perros de McAfee, quien era conocido en la región por mantener un arsenal de pistolas, rifles y escopetas, aparecieran muertos envenenados. 
 
Según un e-book sobre el empresario y matemático publicado por el periodista Joshua Davis, de la revista Wired, Faull era el vecino de McAfee que más reclamaba de los ladridos de los perros. “Yo lo visité a McAfee dos veces este año en Belice y conversamos mucho por teléfono. En la mayoría del tiempo él estaba completamente lúcido. Pero, a veces, él perdía el control”, escribió Davis en un blog de la revista.
 
Escribiendo sobre su propia fuga en el sitio whoismcafee.com, que actualiza casi todos los días, McAfee dice ser inocente y afirma que está siendo perseguido por un gobierno corrupto. “Belice tiene un sistema que funciona más o menos bien si vos jugás dentro de las reglas. El problema es que estoy abiertamente en contra de ellas”, escribió. Él promete llevar denuncias sobre el gobierno a su sitio, donde también ya ofreció 25 mil dólares para quien encuentre al asesino de Faull. “Yo ya produje material suficiente para mantener el blog por mínimo un año”, afirmó. El martes 20/11, McAfee entró en contacto con el reportero Patrick Barkham, del periódico The Guardian. “Yo no me veo como un paranoico”, dice. Este jueves 22/11, también hablo con el Financial Times, otrao medio británico. “Yo siento la obligación de exponer los abusos que me sucedieron y que le ocurrieron a otros extranjero”, afirmó.
 
McAfee se mudó para Belice en 2008, después de vender sus propiedades en Hawaii, Nuevo México, Colorado y Texas, incluyendo un avión con 10 asientos. En ese momento también había vendido sus acciones de la empresa de antivirus por US$ 50 millones a US$ 100 millones. Cansado de la rutina de ejecutivo, compró un terreno de dos hectáreas y media después de un estudio sobre propiedades caribeñas en Google Earth. 
 
El contenido de Wired cuenta que el empresario no aguantaba más “la sociedad moderna, con sus leyes y normas culturales” y qye McAfee estaba convencido que restringía “los impulsos básicos de la humanidad”. Su primer malentendido con la policía de Belice sucedió en abril, cuando 31 policías entraron en su casa y lo arrestaron por un día. Ellos suponían que McAfee producía anfetamina y era un nuevo traficante de la región. 
 
“Esa es una hipótesis absurda, señor”, dijo McAfee. “Yo no vendo drogas desde 1983”. Ese año él era director de ingeniería de Omex, una empresa californiana. Adicto al LSD, fue despedido por vender cocaína a sus empleados. McAfee perdió a su esposa, su empleo y recurrió a alcohólicos anónimos. Desde entonces, afirma que nunca más consumió bebidas alcohólicas o drogas. 
 
El éxito vino a comienzos de 1990, con un modelo de negocio innovador vendiendo su antivirus digitalmente a las empresas. En presentaciones a potenciales inversores, McAfee impresionaba con la convicción que hablaba sobre la amenaza que los virus de la computadora representaban.  “Parte de eso sucedía porque él conseguía diseminar su propia paranoia, el miedo recurrente de que algo siempre estaba listo para atacar”, escribió Davis.
 
La policía encontró un laboratorio casero en la casa de McAfee, pero no detectó ninguna sustancia ilícita. El laboratorio fue construido en 2010 para Allison Adonizio, una microbióloga que McAfee conoció en un resort. Allison investigaba en Harvard el uso de plantas para combatir bacterias. McAfee vio potencial en la idea, que podía originar una nueva categoría de antibióticos, y la contrató. “En minutos, McAfee comenzó a hablar de cómo aquello podría revolucionar la industria farmacéutica”, escribió Davis. 
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Allison recibiría asistentes, sueldo  y equipos de última generación. “Era el empleo de los sueños”, dijo. McAfee cumplió sus promesas, pero el ritmo lento de la investigación científica lo desanimó. Meses después, los dos se desencontraron y Allison huyó del país. Él temía que el ex patrón la agrediera. McAfee comenzó a frecuentar un burdel de la región, donde se enamoró de Amy Emshwiller, una prostituta de 16 años. Amy le dijo a Davis que se aprovechó del empresario. 
 
“¿Un millonario en Belice, donde las personas trabajan por centavos? ¿Quién no quiere robarle?”. En su infancia, en el estado de Virginia, McAfee era golpeado por su padre alcohólico casi todos los días. La madre de Amy la forzaba a tener sexo para ganar dinero. “Yo le conté mi historia de vida porque sabía que él sentiría pena. Y funcionó”. 
 
En 1 mes, los dos estaban viviendo juntos. El empresario, inclusive, le construyó un bungalow solo para ella. Amy era de Carmelita, un pequeño pueblo de 1.600 personas a pocos kilómetros de las casa de McAfee. Y le contó que la ciudad era una ruta de drogas para México, que quedaba a solo 56 kilómetros al norte. Carmelita, según Amy, era un campo de batalla de mafiosos que mataban y torturaban. Historias que encajaban perfectamente en la paranoia del empresario.
 
“No me di cuenta de que vivía cerca del pueblo más corrupto del planeta”, dice McAfee. Con dinero de su propio bolsillo, reformó la comisaría y la prisión de la localidad. Después compró armas, botas, sprays pimienta y cachiporras para la policía. Luego, comenzó a pagar a policías para que patrullaran Carmelita fuera de sus jurisdicciones. “La policía, en esencia, se volvió el ejército personal de McAfee. Comenzó a dar órdenes a todo el mundo”, escribió Davis. 
 
McAfee también contrató 11 oficiales de seguridad, cercó toda su propiedad con cercas de 10 metros y comenzó a andar armado por las calles. Con aura de justiciero, llegó hasta a ir a la casa de un muchacho que tenía un revolver y obligó a su madre a entregárselo. Fueron actividades que levantaran sospechas de la policía beliceña, que decidió investigarlo. 
 
Davis también habló con residentes de Carmelita sobre McAfee. “John realmente mejoró las cosas aquí”, dijo un policía. 
 
En cambio un vendedor no aprobaba su presencia: “Una vez, vino el primer ministro con un seguridad. Por dios, ¿quién es ese hombre que anda con tantos hombres y armas allí?”. 
 
La policía beliceña no recogió aún pruebas suficientes para incriminar a McAfee como traficante o asesino de su vecino.