Con una derrota electoral decisiva por delante, Javier Milei necesita asegurar la gobernabilidad que sería relativamente sencilla y barata de conseguir si ejercitara la política. Pero el Presidente prefiere otras prácticas, más onerosas y truculentas. No le alcanzó con los US$ 20.000 millones del FMI que le consiguió Scott Bessent, secretario del Tesoro estadounidense. Ahora necesita que Donald Trump autorice a Bessent más asistencia, ya no del FMI sino de Gobierno a Gobierno. Todo indica que este dinero es más oneroso aún que el del FMI, y por eso abundan las preguntas en el Parlamento, donde Milei se encuentra en minoría. Comienza a instalarse que, aún cuando Trump abra 'la Caja' (de Pandora), Milei pierde las elecciones del 26/10, porque él se enfoca en la macroeconomía y los sufragios se definen en la microeconomía. Esto provoca que en la Argentina, con o sin Trump -por cierto, líder muy impopular en tierras criollas, más que Spruille Braden- se debata 'el día después'. Eso es incertidumbre e inestabilidad posible. ¿Qué pesará más en 'los mercados', tan volátiles como voraces, que reclaman más 'carry trade' pero tienen mandíbula de cristal ante la adversidad?
Increíble pero real: Trump elogió a Lula y lo recibirá la semana próxima
"Me cuesta un poco decir esto porque, debo decirles, iba caminando hacia aquí y salía el líder de Brasil. Lo vi, él me vio y nos abrazamos. Quedamos en vernos la semana que viene", dijo Donald Trump en Naciones Unidas. Sorpresa.
Tras hablar de "excelente química" con Luiz Inácio Lula da Silva, Donald Trump recibirá al brasilero la próxima semana, cuyo discurso en la Asamblea General de la ONU en Nueva York fue 75% de críticas a Trump y USA sin mencionarlos.
Lula y Trump se cruzaron brevemente durante la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Donald Trump criticó a Brasil en su discurso:
"Brasil ahora enfrenta aranceles masivos en respuesta a esfuerzos sin precedentes para interferir con los derechos y libertades de nuestros ciudadanos estadounidenses y de otros. Censura, opresión, instrumentalización, corrupción judicial y persecución de críticos políticos en Estados Unidos".
Pero luego habló de su simpatía con Lula:
"Pero, la verdad, parece un hombre muy agradable. Le caí bien, y él me cayó bien. Y solo hago negocios con gente que me cae bien. Durante al menos 39 segundos, tuvimos una química excelente, lo cual es una buena señal".
















