Fariña vs. Lázaro: El campo en Uruguay no vale US$ 14 millones... pero hay más
Las 24 hectáreas en José Ignacio (Maldonado, Uruguay), agrupadas como El Entrevero, hoy día a nombre del contador Daniel Pérez Gadin, fueron, al parecer, el origen de los problemas entre Leonardo Fariña y Lázaro Báez, inisten algunos investigadores, en parte basados en la investigación de Jorge Lanata, y en parte en pesquisas anteriores. De acuerdo al diario El Observador, de Montevideo, que visitó el campo, el valor debería ser US$ 4 millones, no US$ 14 millones. Y no es la única noticia que llega desde Uruguay.
26 de abril de 2013 - 08:29
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Faro José Ignacio es un balneario ubicado al sureste del departamento de Maldonado, sobre las costas del océano Atlántico, al este de la laguna José Ignacio y en el km 183 de la ruta nacional 10. Aproximadamente 40 km la separan de la ciudad de Punta del Este y de la capital departamental Maldonado.
El nombre provendría de un antiguo poblador de la zona, llamado José Ignacio Sylveira; aunque otra versión refiere al nombre de un faenador o un tropero indio de las Misiones Jesuíticas. En 1763, el Virrey Cevallos creó una estancia en la zona, donde las tierras pertenecían al patrimonio fiscal y la llamó "José Ignacio".
En la investigación del programa Periodismo Para Todos (PPT) sobre una organización integrada por Lázaro Báez y el extinto expresidente Néstor Kirchner, que supuestamente pasaba dinero por Uruguay para luego enviarlo a destinos como Panamá o Belice, se señaló una chacra de 24 hectáreas llamada El Entrevero.
El programa uruguayo En la Mira, que se emite por VTV, de Montevideo, investigó un fragmento de la cámara oculta que Lanata le hizo al polémico Jorge Leonardo Fariña, en el que éste afirma textualmente:
“De hecho la famosa compra al lote de Uruguay si vos vas al registro el titular es Pérez Gadín, son tan enfermos que hacen eso (...) En José Ignacio, ahí sobre la ruta, compramos uno de 24 hectáreas, pasa que son tan ignorantes que lo pusieron a título personal del tipo y lo podés chequear en cualquier registro público”.
El programa contactó a la inmobiliaria que hizo esa transacción y su propietario, Alejandro Perazzo, quien actuó por la parte vendedora dijo que la operación fue por US$ 14 millones, tratándose de la estancia El Entrevero.
No obstante, él dijo no recordar a quién se lo había vendido. El diario El Observador, de Montevideo, recordó que en Uruguay la Ley N°17.835 obliga a las inmobiliarias que realicen cualquier transacción superior a US$ 15.000, a registrar todos los datos de quienes participen de la misma y, en caso que les resulte sospechoso, denunciarlo ante el Banco Central.
De acuerdo al cronista del matutino, quien se trasladó al lugar para registrar el campo -que no tiene cartel que lo identifique, frente a la Boya petrolera- "si lo que Fariña le dijo a Lanata es verdad en cuanto a la extensión adquirida, 24 hectáreas, un predio de esas dimensiones en la zona de José Ignacio costaría unos US$ 4 millones".
En diciembre de 2011 la investigación de Jorge Boimvaser que difundió la web Tribuna de Periodistas, afirmó: “El nombre de este estafador que embocó a los K en US$ 10 millones es Leonardo Fariña, el marido de la top model Karina Jelinek”.
Señaló que Fariña compró por US$ 4 millones (la misma cifra que según dijeron a El Observador inmobiliarias de la zona costaría un predio de 24 hectáreas) pero, y ese es el gran interrogante, si hubo erogación de un monto muy superior.
El escándalo doméstico en el grupo comprador habría ocurrido cuando el vendedor, presuntamente Perazzo, reclamó su comisión.
El escribano que intervino en la operación se llama Adolfo Pittaluga Shaw, a quien El Observador telefoneó pero sus secretarias dijeron que no se encontraba.
La Aduana y las bolsas de dinero
Resulta complementaria y muy interesante la investigación del diario El País, de Montevideo, sobre las graves irregularidades en la Aduana de Carrasco, Uruguay, que apunta a corroborar la teoría de que era posible ingresar sin dificultad valijas con dinero en efectivo.
El presidente uruguayo José Mujica; su esposa, Lucía Topolaksky, y algunos funcionarios de su administración, se enojaron con esa posibilidad, rechazándola de plano. Sin embargo, la realidad es bien diferente, y podría demostrar que ninguno de ellos conoce el país que está gobernando.
"A partir de la fecha (16/3/2009), los chequeos de carga en cuanto a bultos, marcas y pesos previos a la oficialización del manifiesto general de carga, se realizarán inicialmente con la presencia de los representantes de TCU (Terminal de Cargas del Uruguay S.A) y los operadores de carga intervinientes, sin la necesaria asistencia de un funcionario aduanero", expresa la resolución AAC 28/2009.
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Dicha resolución está firmada por el entonces administrador de Aduanas de Carrasco, contador Guzmán Mañes, actual subdirector de la Dirección Nacional de Aduanas.
"En estos casos los distintos formularios de este chequeo contarán con la firma autorizada de los representantes de TCU y del operador de carga interviniente, y la firma del funcionario aduanero, en su condición de receptor de los mismos, luego de lo cual, procederá a la oficialización de dicha carga", agrega la resolución en poder de El País.
Fuentes aduaneras dijeron que esta resolución -al habilitar que sin control aduanero privados informen la mercadería que traen en un avión, su origen y destino- contradice la normativa aduanera, que prevé que no se podrá cargar ni descargar sin consentimiento de la Dirección Nacional de Aduanas.
"En la práctica, los agentes aduaneros de Carrasco firman un cheque en blanco, porque no ven la carga que pasa y dan por cierto lo que la empresa que recibe la mercadería y la aerolínea declaran", expresó una de las fuentes consultadas por El País.
Añadió que para deslindarse de posibles responsabilidades ante denuncias de irregularidades por no controlar la mercadería que ingresa, los aduaneros se amparan en la resolución firmada por Mañes cuando deben habilitar estos ingresos.
En la resolución de 2009 se afirma que sin perjuicio de lo decidido "y en función de un programa de análisis de riesgos que realizará esta Administración, algunos chequeos se podrán realizar selectiva o aleatoriamente con la preceptiva participación y comprobación de un funcionario de la Unidad de Control Recintos".
"En este caso, la firma de actuación del funcionario en los formularios operará como garante del contenido de los mismos", agrega.
El País intentó comunicarse ayer jueves con el director de Aduanas, Enrique Canon, y con el subdirector Mañes, pero no respondieron los llamados.
CONTROLES. Solo pasan por Aduanas de Carrasco los vuelos privados cuyo arribo es notificado a los funcionarios del organismo, pero hay llegadas que no son informadas por lo que hay pasajeros y mercadería que pueden salir de la terminar aérea sin controles de Aduanas, dijeron fuentes de ese organismo.
Después de la hora 23, no hay funcionarios aduaneros en el sector de descarga del aeropuerto y solo concurre un funcionario cuando arriban armas, féretros o animales vivos, pues la normativa obliga a informar previamente y a que haya personal para controlar.
Un funcionario relató que además de la falta de controles de carga en la noche, no está claro para Aduanas cuántos portones de salida tiene el aeropuerto, por lo que el organismo desconoce si todos están supervisados. (...)".








