CONFIDENCIAL

Jaque a Mendiguren (desempolvando a Gelbard)

Desde hace meses que el Frente para la Victoria le atribuye a la Confederación General Económica el monopolio del concepto "burguesía nacional", quitándoselo a la Unión Industrial Argentina. Pero la CGE no tiene posibilidades, en un ciclo económico descendente y sin haber encontrado a un líder heredero de José Ber Gelbard.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Considerable fracaso del vendedor de ilusiones José Ignacio De Mendiguren, presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA): tanto intentó aproximar a la entidad gremial empresaria al gobierno, y no lo consiguió... 
 
A Mendiguren le falló todo: el análisis del escenario político (el ocaso de Débora Giorgi a manos de Guillermo Moreno/Beatriz Paglieri, por ejemplo), la creencia de que podría hacer 'buenas migas' con La Cámpora, y otras previsiones. Hoy él justifica su permanencia en reuniones con empresarios brasileños paulistas, en un escenario de progresiva reducción del intercambio bilateral. En marzo, las compras argentinas a Brasil declinaron 19%, contra igual mes de 2011.
 
En tanto, en el Ejecutivo Nacional gana espacio la idea de que es la Confederación General Económica (CGE) y no la UIA la entidad empresaria a privilegiar. Básicamente porque son unidades de producción de menor volumen, más fáciles de presionar y manipular.Luego, la historia setentista: José Ber Gelbard la convirtió en la protagonista del fracasado pacto económico-social con Juan Perón, inicio de una feroz distorsión de precios relativos que llevó directo al Rodrigazo de 1975.
 
Guillermo Moreno es quien alienta esa idea. Pero la precariedad del secretario de Comercio Interior quedó en evidencia en su paupérrima gira a Angola, con Alberto Samid y Carlos Spadone como consultores senior (¡...!)
 
De acuerdo a Francisco Martirena Auber, en el diario BAE, a menudo vocero de las preferencias de Moreno, "Con el fin de consolidar un espacio de diálogo con el sector productivo identificado con la política oficial, el Gobierno multiplicó los contactos con el sector privado para que la Confederación General Económica (CGE) sea la central empresaria más poderosa en el país.
 
Para ello, funcionarios del Gabinete –entre los que figuran el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno– aceitaron los lazos con un amplio abanico de empresarios de todos los sectores de la economía. Otro de los claros propósitos es debilitar a la Unión Industrial Argentina (UIA), atravesada por una crisis interna entre el ala dialoguista más próxima al Gobierno y el sector neoliberal, opuesto a la política oficial. (...)".
 
¿Cuál es el plan?
 
Integrar la CGE con la Confederación General Empresaria (Cámara Industrial de la Manufacturas del Cuero y Afines + Cámara de la Industria del Calzado + Centro de Empresas Procesadoras Avícolas + Cámara Argentina de la Industria del Juguete + Cámara Argentina de la Indumentaria para Bebés y Niños + Cámara de Laboratorios Farmacéuticos -Cooperala- + Cámara de la Industria Curtidora Argentina +Cámara Argentina de la Industria Frigorífica).
 
Segun Moreno, CGE + Confederación General Empresaria (Cgera) para ganar volumen frente a la UIA, y forzar a Mendiguren a redefinirse por un apoyo "para sentar las bases de un capitalismo nacional, en el marco de una nueva teoría económica donde los países emergentes tienen un rol protagónico”.
 
Un disparate. El capitalismo nacional precisa de medidas como las que Dilma Rousseff anunciará hoy (martes 02/04) en Brasil y no de sellos de goma como los que alimenta la febril imaginación de Moreno y Kicillof.
 
Pero ocurre que en la CGE puso un pie el Mercado Central de Buenos Aires. La cosmogonía de Guillermo Moreno se agota en Angola y el Mercado Central...
 
Ider Peretti, presidente del Consejo Argentino de Productores (CAP), con oficinas en el Mercado Central, es vicepresidente de la CGE, y convenció a Moreno y al titular de la CGE, Guillermo Gómez Galizia, presidente de la Cámara de Instituciones de Diagnóstico Médico. O sea que el capitalismo nacional vendrá del lado de los servicios... toda una contradicción para una Administración que afirma que su objetivo es la producción (manufacturera, se supone).
[ pagebreak ]
Segun BAE, Peretti asumió como titular de la Cámara de Pequeños y Medianos Exportadores de Cereales, afiliada a la CGE. 
¿Qué participación tiene en la producción y el comercio agropecuario su CAP? 
 
Deberá recordarse que, además de Peretti, el CAP es integrado por el coordinador del plan Carne para Todos, Ricardo Bruzzese; y el presidente de la Cooperativa Mayorista de Frutas y Verduras del Mercado Central (Comafru), Fabián Zeta, entre otros.
 
En cuanto a la CGE, nunca recuperó el poder de los días de José Ber Gelbard. Ni Gómez Galizia ni Peretti son equivalentes, ni la Argentina es igual.
 
Nacido en Radomsko, Polonia, el 14/04/1917, Gelbard fue cercano a la conducción del Partido Comunista Argentino (la intensidad de su cercanía aún es motivo de debate), buscó acuerdos con Juan Perón y también con Ricardo Balbín (UCR) y procuró desarrollar, de acuerdo a los parámetros de los años '60/'70, un "capitalismo nacional".
 
Él concretó negocios con Manuel Madanes (Fate/Aluar), Julio Broner (Wobron), y también el financista David Graiver. Él fue perseguido por José López Rega y luego por la Junta Militar, y murió en Washington DC, USA, el 04/10/1977).
 
Acerca de Gómez Galizia, él es un cristinista convencido. También reclama, al igual que el diputado nacional Carlos Heller (Credicoop), la reforma de la Ley de Entidades Financieras para que "el crédito esté más orientado hacia la producción".
 
Acerca de la Cgera, su presidente es el ex diputado provincial Marcelo Omar Fernández, quien representa a la Confederación General de Comercio y Servicios (CGCyS), y preside Cierres LYN S.A.
 
Importante: Cristina Fernández quiere modificar la estructura de las entidades gremiales. Mientras su gente especula con esta sinergia CGE/Cgera, a la vez intentan desplazar a Hugo Moyano de la conducción de la Confederación General del Trabajo.
 
Pero al enunciar sus objetivos, Cristina también está proponiendo un realineamiento de quienes no son sus elegidos. Obviamente la pregunta es qué ocurrirá si fracasa la estrategia.