CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El Estado Nacional no ha informado acerca de cuál es la situación de la central nuclear Atucha I, cuando el alerta existe desde hace ya 1 semana. La Presidente de la Nación acaba de ofrecer un largo discurso acerca de la matriz energética argentina y ha omitido mencionar un acontecimiento por el que la energía atómica argentina se encuentra en las noticias que ofrecen muchas publicaciones del mundo. Aquí el nudo del discurso de Cristina Fernández, en el que repasó diversos aspectos de la estructura energética:
Matriz energética: Cristina omitió una alerta nuclear y sólo habló de futuras represas
Ha transcurrido una semana sin que el Ejecutivo Nacional informe al respecto del pedido internacional del cierre de Atucha I para ser sometida un control. El gobierno de Cristina Fernández lleva 1 semana de silencio acerca de una situación grave. Sin embargo, la Presidente ha utilizado, en ese período, la cadena nacional del optimismo y la alegría.
En el evento se evidenció la seriedad del problema que significa la necesidad de revisar los recipientes de carburante nuclear repartidos por el mundo por el mismo fabricante, la Rottersamsche Droogdok Maatschappij (RDM), según informó la Agencia Federal de Control Nuclear de Bélgica AFCN. Según investigaciones del diario parisino Le Monde, 1 de esos recipientes estaría en la Argentina, 2 en España, 2 en Suiza, 2 en Alemania, 1 en Suecia y 2 en Holanda.
“La empresa fabricante de este elemento, la holandesa RDM –ya inexistente–, participó en la fabricación de por lo menos 22 reactores distribuidos en ocho países, dentro de los cuales se encontraría Argentina”, informó Greenpeace el 15/08.
Horas antes, Greenpeace, Los Verdes y la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) habían reclamado a la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) y a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) que informaran si la central de Atucha I integraba esa lista de 20 reactores nucleares que, por pedido internacional, deberían cerrar para ser sometidos a un control.
O sea que ha transcurrido 1 semana sin que el Ejecutivo Nacional informe al respecto, Cristina Fernández habla sobre matriz energética, menciona la energía atómica y omite toda mención a la situación mientras anuncia, por 2da. vez, la misma licitación de 2 proyectos hidroeléctricos en Santa Cruz.
La Presidente no ofrece malas noticias en sus "cadenas nacionales del optimismo y la alegría".
Ella prometió buscar inversores en Brasil, China y Rusia para construir los 2 proyectos hidroeléctricos que licitará nuevamente ya que, aparentemente, los anteriores seleccionados carecían del capital para afrontar el desafío y tampoco el Estado Nacional cuenta con esos recursos.
Cabe recordar que no es la 1ra. vez que la central Atucha I tiene problemas y ocurre cuando todavía se encuentra pendiente la prometida Atucha II.
La construcción de la Central Nuclear Atucha I se inició en el año 1968 y su puesta en régimen se realizó durante el año 1974 entregando una potencia de 357 MWe con una tensión de 220 kV al Sistema Argentino de Interconexión. Atucha II, que estuvo detenida por más de 20 años, reiniciándose las obras a mediados de 2007 y el 28 de septiembre de 2011 se inauguró el proceso de puesta en marcha, por lo que oportunamente entregará 745 MWe.
Mario Fernández, de Greenpeace, indicó que 22 millones de argentinos viven a menos de 300 km de la planta.
Por eso resulta llamativo el silencio de Cristina.
Hay quienes advierten que hay una estructura de construcción del relato de la Presidente basado en suponer que su voluntad modifica la realidad. Y una estrategia basada en que el silencio del problema ayuda a ese cambio: ha ocurrido tanto con la inseguridad como con la inflación. Cristina no habla de esas realidades que las califica como conspiraciones de opositores. Ahora, sucede con una alerta nuclear sobre la que lo mejor sería informar a los ciudadanos para tranquilizarlos.








