CLAVES

Matriz energética: Cristina omitió una alerta nuclear y sólo habló de futuras represas

Ha transcurrido una semana sin que el Ejecutivo Nacional informe al respecto del pedido internacional del cierre de Atucha I para ser sometida un control. El gobierno de Cristina Fernández lleva 1 semana de silencio acerca de una situación grave. Sin embargo, la Presidente ha utilizado, en ese período, la cadena nacional del optimismo y la alegría.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El Estado Nacional no ha informado acerca de cuál es la situación de la central nuclear Atucha I, cuando el alerta existe desde hace ya 1 semana. La Presidente de la Nación acaba de ofrecer un largo discurso acerca de la matriz energética argentina y ha omitido mencionar un acontecimiento por el que la energía atómica argentina se encuentra en las noticias que ofrecen muchas publicaciones del mundo. Aquí el nudo del discurso de Cristina Fernández, en el que repasó diversos aspectos de la estructura energética:

 

"(...) Pero fundamentalmente…y esto que hemos hecho además porque creo que también habrán visto la obra de Punta Negra que se está ejecutando en San Juan y también la de Caracoles que me tocó inaugurar a mí. Son obras también antisísmicas, por eso requieren también grandes paredones de hormigón armado, sobre todo también en Calafate que tuvimos en los últimos días temblores sísmicos.
 
Dicen que es porque hay actividad volcánica, pero roguemos todos a Dios, por Dios, volcánica a la altura de Magallanes, Magallanes es la provincia que linda con Santa Cruz en Chile, aparentemente habría actividad volcánica, esperemos que sea nada más que actividad y que no pase nada.
 
Pero lo cierto es que estamos ante una obra que no solamente va a transformar la región, sino que va a ayudar a la transformación del país.
 
Este road show que vamos a hacer en varios países, tiene por objeto, precisamente, interesar a inversores para que puedan participar en el desarrollo de la misma, que va a emplear a más de 5.000 personas en forma directa, que además va a movilizar a toda la industria anexa, creo que son más de 500 mil toneladas de cemento aproximadamente que se requieren para la obra, más todo lo que significa la movilización de una obra de esta envergadura.
 
Y quisimos mostrarles lo que hicimos en Caracoles, lo que estamos haciendo en Punta Negra, lo que fuimos capaces de terminar en Yacyretá y, precisamente, en Atucha II, para decir que nada es imposible cuando se tiene la vocación y la voluntad de hacer las cosas y llevarlas adelante.
 
Pero además de eso, la construcción de la represa del Río Santa Cruz, donde se llega a incorporar 10 puntos de recursos hídricos y bajar la necesidad de energía térmica, no es solamente una obra contracíclica, sino una necesidad que tiene el país de modificar su matriz energética.
 
(...) Por eso, es bueno que refresquemos estas cosas. Ahí vemos a Paraguay, obviamente con un 100 por ciento de recursos hídricos, bueno, nada más ni nada ni menos que el acuífero guaraní con Itaipú, los brasileros Yacyretá, grandes emprendimientos, pero lo cierto es que el desafío es transformar esa matriz también, ampliar el sector de energía atómica. Estamos trabajando con el CAREM, pero yo creo que el gran desafío es aprovechar la inmensa capacidad hídrica que tiene nuestro país. Hay también represas como Los Blancos, como Portezuelo del Viento, como Chihuidos, que también están en estudio, posiblemente en los próximos días, me comentaba el gobernador de Mendoza, ya se preadjudique Los Blancos, que es también un importante emprendimiento de la provincia de Mendoza, más de 400 megavatios hídricos. Así que, esto va a contribuir…Imagínense, solamente entre Los Blancos y Santa Cruz, más de 2.000 megavatios hídricos.
 
(...) Pero también deben saber que la usina termoeléctrica que estamos haciendo con carbón y que es de 240 megavatios, tiene la posibilidad de agregar cuerpos que generen más energía, con lo cual habría en todo caso, que tener una línea, porque más del 132, pero de hecho ustedes vieron que El Chocón tiene 4 líneas de 500 para transportar y acá estamos haciendo la primera línea de 500 y una de 132.
 
Río Turbio tiene para los 240 megavatios, capacidad de generación, si mal no recuerdo, para…que es exactamente más o menos una cosa así como 200 años de reserva más…unos 200 y tenemos 750 millones, bueno yo no voy a estar ni de los que están acá ninguno tampoco…cuando se pueda seguir consumiendo el carbón.
 
Pero digo que se puede también generar más aún que los 240 megavatios que van a estar terminados también próximamente para incorporar e interconectar, con lo cual estamos ante una obra realmente…El Chocón de la Patagonia Sur, diría yo y un poquito más, porque realmente, como decíamos al principio de la intervención, son 1.740 megavatios constantes durante los 365 días del año. (...)".
 
El alerta nuclear ha ocurrido desde el martes 14/08, a partir de las fisuras detectadas en un recipiente de la Planta Nuclear Doel 3 en Bélgica que obligó su cierre, la paralización de la central Tihange 2,  y una reunión de emergencia de expertos internacionales el 16/08. Doel se encuentra en la provincia de Flandes Oriental de Bélgica, en la zona más densamente poblada de las centrales nucleares en Europa, con 9 millones de habitantes en un radio de 75 kilómetros.

 

En el evento se evidenció la seriedad del problema que significa la necesidad de revisar los recipientes de carburante nuclear repartidos por el mundo por el mismo fabricante, la Rottersamsche Droogdok Maatschappij (RDM), según informó la Agencia Federal de Control Nuclear de Bélgica AFCN. Según investigaciones del diario parisino Le Monde, 1 de esos recipientes estaría en la Argentina, 2 en España, 2 en Suiza, 2 en Alemania, 1 en Suecia y 2 en Holanda.

“La empresa fabricante de este elemento, la holandesa RDM –ya inexistente–, participó en la fabricación de por lo menos 22 reactores distribuidos en ocho países, dentro de los cuales se encontraría Argentina”, informó Greenpeace el 15/08.

Horas antes, Greenpeace, Los Verdes y la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) habían reclamado a la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) y a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA)  que informaran si la central de Atucha I integraba esa lista de 20 reactores nucleares que, por pedido internacional, deberían cerrar para ser sometidos a un control.

O sea que ha transcurrido 1 semana sin que el Ejecutivo Nacional informe al respecto, Cristina Fernández habla sobre matriz energética, menciona la energía atómica y omite toda mención a la situación mientras anuncia, por 2da. vez, la misma licitación de 2 proyectos hidroeléctricos en Santa Cruz.

La Presidente no ofrece malas noticias en sus "cadenas nacionales del optimismo y la alegría".

Ella prometió buscar inversores en Brasil, China y Rusia para construir los 2 proyectos hidroeléctricos que licitará nuevamente ya que, aparentemente, los anteriores seleccionados carecían del capital para afrontar el desafío y tampoco el Estado Nacional cuenta con esos recursos.

Cabe recordar que no es la 1ra. vez que la central Atucha I tiene problemas y ocurre cuando todavía se encuentra pendiente la prometida Atucha II.

La construcción de la Central Nuclear Atucha I se inició en el año 1968 y su puesta en régimen se realizó durante el año 1974 entregando una potencia de 357 MWe con una tensión de 220 kV al Sistema Argentino de Interconexión. Atucha II, que estuvo detenida por más de 20 años, reiniciándose las obras a mediados de 2007 y el 28 de septiembre de 2011 se inauguró el proceso de puesta en marcha, por lo que oportunamente entregará 745 MWe.

Mario Fernández, de Greenpeace, indicó que 22 millones de argentinos viven a menos de 300 km de la planta.

Por eso resulta llamativo el silencio de Cristina.

Hay quienes advierten que hay una estructura de construcción del relato de la Presidente basado en suponer que su voluntad modifica la realidad. Y una estrategia basada en que el silencio del problema ayuda a ese cambio: ha ocurrido tanto con la inseguridad como con la inflación. Cristina no habla de esas realidades que las califica como conspiraciones de opositores. Ahora, sucede con una alerta nuclear sobre la que lo mejor sería informar a los ciudadanos para tranquilizarlos.