Un caso de explotación sexual fue finalmente resuelto y condenado por la Justicia luego de años de investigación y de espera. Se trata de la condena de una mujer de 48 años de nacionalidad paraguaya, que obligaba a prostituir a sus tres hijas en un burdel en la provincia de Corrientes, donde vivían.
QUEDÓ CONDENADA
Una mujer de nacionalidad paraguaya prostituía a sus 3 hijas adolescentes en un burdel de Corrientes
Una mujer de nacionalidad paraguaya fue condenada a 6 años de prisión por obligar a prostituir a sus 3 hijas adolescentes en un burdel de Corrientes donde ella también trabajaba pero atendiendo la parte del bar. Todo el caso se descubrió gracias a la denuncia de un mismo cliente del lugar, que fue a la policía a contar el caso cuando una de las chicas, de 17 años, le contó que su mamá la obligaba a trabajar allí. Los detalles a continuación:
La mujer condenada a 6 años de prisión por parte de la justicia se llama Hermelinda Villalba Bogado, y si bien el caso fue descubierto en 2010, no fue hasta ahora que la Justicia logró condenarla, tras años de seguimiento e investigación.
La mujer llegó al juicio procesada por el delito de trata de personas agravado, por ser una de las víctimas menor de 13 años, en calidad de coautora como parte de una organización en la que las víctimas fueron más de tres, pero principalmente, esas tres, son sus propias hijas.
El caso fue descubierto luego de que un hombre reconociera haber pagado por servicios sexuales en los prostíbulos “Señor Mongo”, “Eros” y “Escorpión”, y en uno de ellos, una joven de 17 años le confesó que trabaja allí porque era explota sexualmente por su madre, y no por decisión propia. Al tiempo que le confesó que su mamá era la que atendía el bar del lugar.
Luego de las investigaciones, además de las mayores de edad que trabajaban en el sitio, fueron rescatadas dos niñas de nacionalidad paraguaya, de 12 y 14 años.
Sobre el caso de la mujer condenada, se determinó que la acusada había "ofrecido, captado y transportado a sus tres hijas menores de edad, con fines de explotación sexual", a burdeles de Corrientes.
Después de ocho años de investigación, la mujer finalmente fue detenida por la gendarmería el 30 de abril del año 2018, a las 12.30 mientras se sometía a los controles migratorios de rutina para efectuar su egreso del país.
No obstante, aunque la mujer fue condenada, ella niega todo, y en su declaración ante la Justicia lo único que dijo fue: "donde me llamaban yo trabajaba, donde me decían hay trabajo, trabajé, trabajé en el prostíbulo pero de limpiadora, lavaba y cocinaba a las chicas, pero nunca me prostituí gracias a Dios".








