JUSTICIA

Otra vez Vila... y Manzano, con Abal Medina (h), buscan juez genuflexo

Juan Manuel Abal Medina (h) intenta realizar, junto a los empresarios Daniel Vila y José Luis Manzano, una nueva ofensiva de intervención de la empresa Cablevisión. Ellos planifican un nuevo desembarco en la empresa, y por eso buscan un magistrado kirchnerista en capital federal.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). José Luis Manzano y Daniel Vila hicieron dinero con la TV por cable, a partir de Supercanal, el polémico multi-system operator que 'coqueteó' con Multicanal, luego se asoció a la estadounidense Mastec, más tarde defaulteó a quienes le habían prestado dinero en el exterior, y sobrevivió a una cantidad de litigios judiciales.
 
No es un dato menor que Supercanal permanece desde hace 12 años en concurso preventivo de acreedores, sus dueños están procesados penalmente, y solamente por eso Supercanal debería haber perdido su licencia ante el ex Comfer hoy AFSCA (Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual).
 
En parte por todos esos avatares, que les obliga a mantener influencia, y para generar otros nuevos negocios, Manzano y Vila incrementaron su participación en medios de comunicación, ninguno muy exitoso (con excepción del Canal 7 y  LV6-Radio Nihuil, de la ciudad de Mendoza) pero siempre útiles para algunos gobernantes. Ellos viven del dinero público, siempre.
 
Sin escrúpulos conocidos, Manzano y Vila lograron apoderarse de medios en los que un 3ro. era el accionista de control: el caso de las inversiones de radio y TV de Francisco de Narváez, y también el rosarino matutino La Capital. En cuanto a Clarín no le pudieron quitar Multicanal/Cablevisión... pero todavía lo intentan.
 
Vila ya renunció a su ambición de dirigente del fútbol profesional, donde solo acumuló fracasos, y se concentró en los medios de comunicación. Manzano prefiere presentarse como empresario petrolero. La división de tareas facilita una relación que en algún momento pasó por zozobras. 
 
Desde la crisis política del kirchnerismo en 2009, cuando Néstor Kirchner, en su desesperación, abrió la Quinta de Olivos a nuevos protagonistas, Manzano y Vila se convirtieron en aliados del Frente para la Victoria. Quedó atrás la mala relación registrada en Río Gallegos, Santa Cruz, donde Supercanal distribuye su servicio (aquel tema de Cablemax).
 
Hoy en día el kirchnerismo cristinista de los medios de comunicación controlados por Vila-Manzano es mayor que el del multimedios de Cristóbal López, por mencionar un ejemplo.
 
Por ejemplo, Diario Uno -un esfuerzo de Vila y Manzano por competir con el matutino Los Andes en la ciudad de Mendoza, en especial desde que lo compró Cimeco, de Grupo Clarín- realiza hoy domingo 12/08 una exaltada cobertura del encuentro nacional de Gestar, una corriente interna del PJ, realizada en el hotel Savoia, de Guaymallén, donde 3 gobernadores (Francisco Pérez, de Mendoza; José Luis Gioja, de San Juan; y Luis Beder Herrera, de La Rioja) ratificaron su fe en Cristina Fernández de Kirchner, reclamaron una reforma de la Constitución Nacional que le permita a ella participar en las elecciones de 2015 y criticaron a José Manuel De la Sota por denunciar el pacto federal fiscal de 1992 para resguardar los legítimos intereses de Córdoba.
 
Pero, por estas horas, Vila y Manzano planifican nuevas demostraciones de kirchnerismo cristinista y, si fuese posible, mejorar sus posibilidades comerciales.
 
Vila-Manzano ya han obtenido numerosos beneficios del kirchnerismo: desde concesiones petroleras y servicios públicos hasta juegos de azar e incrementos del 900% en pauta oficial, cabe mencionar a una Presidente de la Nación que le interesa debatir sobre ética pública de los medios de comunicación. También negocian frecuencias de telefonía celular.
 
Cablevisión
 
Durante el fin de semana, Vila, Manzano y funcionarios del Ejecutivo Nacional intentaron organizar la próxima ofensiva (¡otra más!) para hacerse del control de la empresa Cablevisión, cuyos accionistas son Grupo Clarín, con la participación del fondo de inversiones Fintech. 
 
La cuestión de fondo son las nuevas licencias del AFSCA (Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual) a Supercanal para dar cable en las mismas ciudades donde está Cablevisión, pese a que el grupo mendocino está ampliamente excedido del límite de licencias. 
 
La intangibilidad de las licencias de Clarín fue ratificada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación el 22/05. 
 
Pero el miércoles 08/08, el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina (hijo), se reunió con Vila y Manzano para definir un plan político-judicial que apunta a desmembrar la compañía de televisión por cable e Internet y asumir el control de sus operaciones.
 
Ya se conoce que Vila y Manzano llevan en su mochila, casi como empleado de Grupo Uno/Supercanal, al magistrado mendocino Walter Bento, quien allanó ilegalmente la sede de Cablevisión el 20/12/2011, con más de 50 efectivos de Gendarmería Nacional. 
 
El origen de la causa es una disputa comercial de un canal de cable de la Provincia de Salta con Artear por el precio de la señal de Canal 13. La incompetencia de Bento en esta causa fue declarada judicialmente en 2 inhibitorias: una de la Justicia Dederal de Salta y otra de la de Ciudad de Buenos Aires.
 
El interventor nombrado en su momento por Bento, Enrique Anzoise, así como su abogado, Ricardo Mastronardi, tienen fluidos vínculos con Vila-Manzano, lo que también fue denunciado por Cablevisión. 
 
Luego, el impresentable Bento fue sometido a juicio político por esas irregularidades pero -de manera escandalosa- el kirchnerismo lo rescató el 05/07 en el Consejo de la Magistratura, de manera antirreglamentaria, ya que varios consejeros no pudieron ni siquiera analizar el expediente. 
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Envalentonado por semejante respaldo político, Bento, juez de una provincia donde Cablevisión no tiene ningún tipo de operaciones, habría ordenado un nuevo allanamiento a Cablevisión, e incluso un agravamiento de la intervención dictada en diciembre. 
 
En aquel momento el allanamiento fracasó, ya que Bento es un juez sin competencia en la capital federal y no podía ordenar el desembarco de Gendarmería. 
 
De hecho, el juez federal Claudio Bonadío consideró ilegal ese allanamiento y ordenó investigar a Bento y a la propia ministra de Seguridad de la Nación, Nilda Garré, que aportó los gendarmes.  
 
Sin embargo, la sociedad Bento-Vila-Manzano (o su abogado Richard Arguiñano, quien durante la semana que pasó asistió 4 de los 5 días hábiles a visitar al magistrado), intenta obtener la colaboración de un juez de la capital federal, y para conseguirlo visitaron a Abal Medina (h).
 
¿Abal Medina (h) consiguió ya el magistrado genuflexo del distrito porteño capaz de llevar adelante semejante exabrupto?
 
Las nuevas medidas que aconsejaría el juez Bento apuntarían no sólo a entrar en las oficinas de Cablevisión y Fibertel sino también acceder a la base de datos de sus clientes y así obtener información sensible tanto de la empresa como de sus abonados de cable e Internet. 
 
En diciembre, Bento y sus amigos pretendieron hacer precisamente eso, apelando a un espía privado que luego fue procesado por la justicia correccional. 
 
“Lo mas grave es que el juez Bento continúe actuando en la causa pese a haber sido recusado, dado que ello implica una flagrante violación del debido proceso de Cablevisión. Más allá que toda orden que disponga es absolutamente nula, esta circunstancia acredita la decisiva influencia que tiene el grupo Vila–Manzano sobre el magistrado para que actúe según sus tiempos y necesidades”, denunciaron en la empresa.
 
Debe recordarse que la prioridad política de Cristina Fernández de Kirchner es desmembrar al Grupo Clarín aun antes que la Justicie se pronuncie sobre la inconstitucionalidad de los artículos 161 y 45 de la Ley de Medios: uno desconoce retroactivamente las licencias vigentes, y el otro establece pautas arbitrarias y discriminatorias de multiplicidad de licencias.