Los tragamonedas de Vila & Manzano siguen con escándalo
Desde la UCR se propone denunciar penalmente a los 2 directorios responsables de la renegociación del alquiler por el Instituto Provincial de Juegos y Casinosde de las tragamonedas a la empresa Mendoza Central Entretenimientos (MCE) del grupo Vila-Manzano: el que presidía Daniel Pereyra y el que preside Carlos Bianchinelli. ATE se sumaría al rechazo.
05 de agosto de 2013 - 07:51
Una demanda penal por incumplimiento de los deberes de funcionario público es una de las vías que se plantea el senador provincial por la UCR, Armando Camerucci, anticipó Daniel Peralta en el diario Los Andes, de la ciudad de Mendoza.
A su vez, el diputado Daniel Dimartino se propone sumar a ATE (también opuestos al convenio firmado con MCE, o sea Mendoza Central Entretenimientos) y quiere llevar a revisión de la Legislatura el convenio.
En el caso de la demanda penal, los denunciados del 1er. directorio serían Daniel Pererya, Juan Manuel Nacif y Esteban Navarro.
El 2do. directorio denunciado sería el actual, que encabeza Carlos Bianchinelli y que completa Federico Domínguez. El 3er. miembro es Miguel Bondino, quien ya adelantó que no avalará la situación.
La relación entre el Casino de Mendoza y MCE empezó en 2004, cuando la empresa del grupo Vila-Manzano se hizo cargo de alquilar las máquinas tragamonedas a la sala estatal. Por licitación, la empresa cobraba el 26,23% de la recaudación de las máquinas en concepto de canon por el alquiler.
En el 2010, cuando Celso Jaque era el gobernador, y el presidente del Instituto era Pereyra, empezó a tramitarse un expediente para agregar tecnología a las máquinas del Casino.
De inmediato, se renegoció el contrato y el canon casi se duplicó.
El convenio que firmó Pereyra en julio de 2011 implicaba que MCE iría incrementando progresivamente ese canon original, a medida que avanzaran las obras de remodelación de la sala para albergar 200 tragamonedas más. Esas obras, de acuerdo al nuevo contrato, estarían a cargo de MCE.
El incremento sería del 26,23% al 33,92%, de ahí al 40,09% y desde ese porcentaje al 47% final, que se empezaría a pagar cuando la empresa entregara la obra terminada e instalara la totalidad de las nuevas máquinas, 569 en total.
Mientras MCE encaraba la remodelación, se conoció la renegociación y estalló el escándalo. A pesar de que la obra se concluyó y las máquinas ya estaban instaladas, nunca se pagó el 47% de canon, a la espera de una solución al problema que se demoraba y terminó derribando al directorio puesto por Francisco Pérez, que encabezaba Nidia Martini.
El jueves 01/08, Carlos Bianchinelli presentó el 'acuerdo' al que había llegado con la MCE por las máquinas tragamonedas: él bajó el canon final al 43,85%, pero estiró el plazo de la concesión 2 años más, hasta el 2021. Es decir, apenas si alteró el flujo financiero de los pagos a MCE, pero casi se le pagará lo mismo que hubiera cobrado hasta el 2019.
Además, el Instituto deberá pagar la totalidad de la deuda de casi 6 millones de pesos acumulada por no haber cumplido con el 47% de canon desde agosto del 2012 hasta el jueves pasado.
Así, no ha cambiado nada.
Bianchinelli y Domínguez insistieron en que hay un convenio firmado en el 2011, que le otorga derechos a Vila y sólo se pueden revocar con presentaciones judiciales que no tienen un resultado seguro a favor del Estado.
Camerucci se muestra seguro de que el convenio es lesivo para los intereses de la Provincia y apuntó a denunciar penalmente a Pereyra y los dos vocales Nacif y Navarro.
Dimartino quiere, además, sanciones de corte político ante la opinión pública. Por eso quiere ver llevar la discusión del nuevo contrato a la Legislatura.








