ARGENTINA

Saqueos: Por orden de Cristina, citaron hoy al 'gordo impresentable' de Goye

Una nueva versión afirma que destituirían al intendente de Bariloche, Omar Goye, por los saqueos del 20 de diciembre. El Ejecutivo Nacional necesita un conspirador. Hoy se reúnen el gobernador no peronista Alberto Weretilneck, el senador Miguel Angel Pichetto, el intendente de General Roca, Martín Soria, Juan Manuel Abal Medina y Carlos Zannini (con notable ausencia de Florencio Randazzo) con el "gordo impresentable" (según lo habría calificado la propia Cristina Fernández) de Goye.

 

Según afirmó la semana pasada, la presidente Cristina Fernández, los saqueos navideños fueron una versión desmejorada de los desbordes que desestabilizaron a Raúl Alfonsín y a Fernando de la Rúa. Pero, más allá de esa cháchara, Cristina esta sujeta a una versión más precisa: que el culpable sería el intendente de Bariloche, Omar Goye, que ganó las últimas elecciones como candidato del Frente para la Victoria.

Así fue como en la reunión del miércoles de la semana pasada, en la que convocó al gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, al senador Miguel Ángel Pichetto y a Martín Soria, intendente de General Roca e hijo del gobernador que murió a manos de su esposa hace un año, junto a Juan Manuel Abal Medina y Carlos Zannini (y con la notable ausencia de Florencio Randazzo, pese a ser ministro del Interior), despotricó contra Goye.

Según una versión publicada por el diario 'La Nación', se habría referido a él como "gordo impresentable". Allí indicó a Pichetto que estudie con Zannini la carta orgánica de Bariloche para promover su reemplazo. 

"Goye es inviable", fue el dictamen, según el sitio 'Punto de Equilibrio Digital'. Los hechos han confirmado estas informaciones, que ningún funcionario desmintió.

Cuando regresaron a Viedma, Weretilneck y Pichetto organizaron la defenestración de Goye. El gobernador lo citó para hoy a una reunión en la que, junto con Pichetto, le exigirá que renuncie. 

El jefe de Gabinete, Raúl Breackman, aseguró al diario 'Río Negro' que "hay contacto telefónico con las máximas autoridades de Provincia" y que se transmitió la decisión de intendente de realizar la reunión con el gobernador con el senador en Bariloche y no en Viedma. "Que la reunión se va a realizar es seguro pero no tenemos (definido) ni los tiempos ni las condiciones" aclaró.

Al anticipar la entrevista, Weretilneck dijo que prefería no hablar de representatividad, "porque la representatividad la dan los votos".

Como otras veces, este dirigente del Frente Grande al que apadrinan Abal Medina y Nilda Garré se metió en un callejón verbal: Goye fue votado en octubre pasado en comicios que nadie cuestionó.

Los contertulios de la Presidente filtraron las instrucciones recibidas a la prensa. Confiaron en que Goye, advertido de la orden, les facilitara la tarea. Aunque, si él no concurre al ajusticiamiento, la Presidente podría quedar desautorizada por el intendente de una ciudad de 100.000 habitantes.

El cerco sobre Goye se va ajustando. Luis Di Giacomo, ministro de Gobierno y psiquiatra de la viuda y homicida de Soria, reveló saber más que el fiscal que investiga los desmanes. Declaró que "hubo una acción desafortunada e irresponsable que coloca (a Goye) en el origen del problema". Según el ministro, "el intendente era blanco de presiones por parte de quienes ha conchabado para tareas municipales, que están en la organización de los saqueos".

A Di Giacomo se unió el ministro de Acción Social, Ernesto Paillalef. Militante del Movimiento Evita, llamado "el Indio" por su origen mapuche y su militancia a favor de los pueblos originarios, este funcionario representa a Alicia Kirchner, para la que trabajó antes de ser designado en el cargo. Paillalef cobró notoriedad cuando, horas después de los saqueos, se reunió con los líderes de la Cooperativa 1° de Mayo, que integra el plan Argentina Trabaja, que distribuye la cuñada de la Presidente. 

Esos cooperativistas habían sido señalados como presuntos organizadores de los saqueos. Por esa razón, Weretilneck descalificó la entrevista al decir que su gobierno "no negocia con delincuentes". Pero ahora él y Paillalef están conjurados en la caída de Goye. 

El ministro dijo que "en Bariloche hay un vacío de poder y un intendente que se ha comportado con gran impericia". Mientras tanto, los dirigentes de la cooperativa acampan en el Centro Cívico a la espera de un subsidio.

Goye cometió varios pecados. Diez días antes de Navidad había exigido donaciones a los supermercadistas con el argumento de que "si no, va a haber saqueos". Pero la falla más grave fue posterior a los hechos: dijo que el gobierno nacional y el provincial habían desatendido la situación social de Bariloche.

Uno de los encargados de subir al voluminoso Goye al cadalso es Pichetto. Es el jefe político de la víctima, que le ofrece desde Bariloche su principal base para hacerse reelegir como senador y para arrebatarle la gobernación a Weretilneck en 2015. Pichetto debe olvidar estos servicios. La Presidente lo puso en apuros. "Tienen que disciplinar a todo el Frente, ¿o quieren que repita lo que hizo Néstor y apoye a Miguel Saiz", le dijo la semana pasada. Saiz es un aliado al kirchnerismo, ex gobernador y jefe de la UCR.

Atados al destino de Goye se balancean, entonces, el futuro de Pichetto y el de la conducción de la bancada oficialista del Senado. Amado Boudou y Aníbal Fernández, los rivales de Pichetto en esa Cámara, se deleitan con la intriga rionegrina. También Oscar Parrilli, padrino del joven Soria.

Si cae Goye, Bariloche pasaría a ser gobernada por una concejal del Frente Grande, el partido de Weretilneck, que debería llamar a nuevas elecciones. Si el poder pasara a esa fuerza, Pichetto dejaría en manos del gobernador, su adversario, la plataforma más importante de su proyecto provincial.