Estos radicales... Escándalo Banelco en Mendoza
La UCR, oposición en Mendoza, acusó al Ejecutivo, del Frente para la Victoria, de “comprar” apoyo para la reforma constitucional que intenta. Negociaciones muy irregulares iniciadas por el FpV han logrado la fractura del bloque radical en la Cámara de Senadores. El cambio de posición del senador radical Guillermo Simón, quien ahora apoya la reforma constitucional promovida por el Gobierno provincial y le aporta al oficialismo el voto que le faltaba en la Cámara alta para aprobar el proyecto, se presenta como un escándalo.
02 de noviembre de 2012 - 09:32
El cambio de posición del senador provincial mendocino radical Guillermo Simón, quien ahora apoya la reforma constitucional promovida por el Gobierno provincial y le aporta al oficialismo el voto que le faltaba en la Cámara alta para aprobar el proyecto, golpeó a la UCR, que acusó públicamente al Gobierno de "comprar voluntades".
"Queremos que (Francisco) Pérez y (Carlos) Ciurca nos expliquen por qué (Guillermo) Simón cambió de opinión", exigió el titular del partido en Mendoza, Alfredo Cornejo, desde el estrado del Comité Provincia del partido. Escoltado por el ex vicepresidente Julio Cobos, legisladores y 3 intendentes, el jefe radical aseguró además que el gobernador y su vice "han aprovechado las debilidades y necesidades" de Simón, aunque reconoció que basa su argumento en sospechas y no en pruebas concretas.
¿Cuáles son las debilidades de Simón? Sería importante conocerlas, al menos para darle más transparencia a un acontecimiento que se presenta turbio.
¿Cuáles son las necesidades de Simón? Tampoco se brindó alguna precisión al respecto.
Lo de Simón es muy irregular. El senador radical que provocó un sismo en la UCR luego de que le enviara una carta a Alfredo Cornejo, presidente de la UCR, comunicándole que estaba dispuesto a discutir la reforma constitucional que propuso el gobernador Francisco Pérez (o sea a facilitarle el voto que precisaba el FpV), aclaró que lo haría con condiciones. Una falta de respeto a la inteligencia el planteo de Simón, o la confirmación de que él es protagonista de un nuevo 'caso Banelco'.
Ahora, Simon es parte del nuevo bloque radical Arturo Illia que preside Milagros Suárez y que integran también Daniel Vilches y Abel José.
El FpV festeja. Comienza mal la campaña de recuperación de la UCR mendocina que propuso Julio Cobos.
Simón cerró su teléfono y durante 24 horas no lo encontraron ni siquiera sus amigos de General Alvear. Cuando reapareció, habló con la web MDZ On Line, de la familia Terranova:
"-Usted es el hombre más buscado, luego de que le presentó una nota a Cornejo dando su punto de vista por la reforma constitucional. ¿Por qué tomó esa decisión?
-Si querés te cuento mi relato porque hay relatos de gente que está muy nerviosa. Yo soy vicepresidente de la comisión Reforma del Estado. (Carlos) Aguinaga (presidente de la comisión) parece que no va a ir y quedaría yo ahí. El Ejecutivo envió un proyecto de reforma de la Constitución con 80 puntos. Después de analizarlo, yo no estoy de acuerdo. No es lo que yo quiero. No es lo que ha venido propiciando mi partido históricamente. Lo que yo digo en el acuerdo parlamentario es que no estoy de acuerdo y que lo votaría de forma negativa al proyecto de reforma constitucional enviado por el Gobierno provincial. Ahora, el que cambia no soy yo. El que cambia es el Gobierno. Me hizo cambiar un debate entre (Gustavo) Cairo que pidió un debatir por este tema y el gobernador mandó al senador (Fernando) Simón (PJ) a que lo represente. Ahí queda claro que el oficialismo cambia su postura. Que no quiere este proyecto. Y que está dispuesto a que se debata.
-Dice que su partido, la UCR, siempre fui reformista.
-Claro. Lo que yo no quiero es que haya reelección para nadie. Estoy dispuesto a tratar la reforma. A tratar, no o votar. A que se debata, porque considero que los legisladores tenemos que trabajar. Yo estoy harto de no trabajar. Quiero hacer cosas. Y puedo ocuparme de todos los problemas que agobian a la gente que es la inflación, la inseguridad… (...)".
Sin comentarios.
La UCR denunció pero los de 'Paco' Pérez no han respondido.
"Nos quieren hacer cargo de un problema interno de la UCR. Cornejo tiene un problema de conducción que no es nuestro", aclaran off the record.
"No están dadas las condiciones para promover una reforma constitucional. Se amenaza con que se va a renunciar a la reelección pero el debate no es puro ni neutro. Vemos mucha manipulación, muchísima extorsión, presión y búsqueda de división. Un gobernador no debe estar tratando de dividir sino de unir", lanzó Cornejo.
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Y agregó: "El caso de Simón es el mejor ejemplo de por qué no están dadas las condiciones para discutir la reforma constitucional. Se intenta comprar voluntades, corromper, buscar diferencias y debilidades y a alguien que había manifestado una posición públicamente se lo hace cambiar de opinión".
Cornejo se despachó contra Simón también: "Muchos de nosotros no hemos podido hablar con él. Creemos categóricamente que le debe una explicación a la opinión pública, ya no a nuestro partido, de por qué firmó una cosa y luego hace otra distinta. Lo he llamado tres veces pero no me atendió el teléfono, lo tiene apagado. Lo han llamado Cobos, Sanz, intendentes y legisladores y no ha dado explicaciones". Y sentenció: "La sospecha está sembrada".
Las grietas internas también se hicieron evidentes en las palabras de los líderes radicales que se mostraron molestos no sólo con Simón sino con sus pares iglesistas Milagros Suárez, Abel José y Daniel Vilches, que integran la bancada Arturo Illia.
"El radicalismo tiene una posición oficial que es la que definen sus autoridades. Quien no acata esas decisiones sabrá por qué lo hace. Si uno está en una comunidad política, las decisiones que toman los órganos partidarios son para acatarlas", señaló el presidente del partido. El mensaje también fue para las dos principales figuras de la UCR que apoyan la reforma peronista: el intendente de Capital, Víctor Fayad, y el ex gobernador Roberto Iglesias.
El ex vicepresidente Cobos, por su parte, opinó: "Es como si la reforma de la Constitución mágicamente le diera viviendas a la gente, mejorara la situación educativa de nuestros alumnos, consiguiera trabajo digno, tuviéramos un mejor valor en la producción". Y agregó: "Tenemos un montón de problemas y no entiendo cómo el Gobierno está distrayendo el esfuerzo en una discusión que no persigue ningún beneficio".
Para Cobos, el único objetivo de la reforma es lograr perpetuar en el cargo a Pérez. "La eternización no tiene nada que ver con una actitud democrática. Y esto tiene un pecado de origen porque ninguno de los gobernadores ha tratado de violar la Constitución y adecuarla para su propio interés".








