ARGENTINA

De Vido, el puente para sortear a los gobernadores díscolos

Lo practican los bonaerenses, los santacruceños, santafesinos, entre otros, a los que ahora se sumaron los cordobeses que armaron un ente para un "trato directo" con Nación. 'Nación', por supuesto, piensa en 2013, y Julio de Vido, en su nuevo trabajo, que le permitió, al menos por ahora, archivar sus ganas de irse del gobierno.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) En Córdoba, ocurre por el enfrentamiento del Gobierno de Cristina Fernández con el gobernador cordobés José Manuel de la Sota. Allí, el kirchnerismo formalizó que reagrupará a sus intendentes y conformará un ente de jefes municipales y comunales.

Anoche, 27 intendentes y jefes comunales se reunieron en la localidad cordobesa de Pascanas para ratificar su adhesión "al proyecto nacional y popular" de Cristina Fernández y marcar diferencias con el gobernador, según el diario 'La Voz del Interior'.
 
Si bien fueron muy cautos al referirse a De la Sota y su gestión, expresaron sus quejas de que desde que se desató la pelea entre la Provincia y la Nación, "varios funcionarios dejaron de atender el teléfono", según palabras del intendente anfitrión, Rodolfo Filiponi.
 
Filiponi y su par Gabriel Fernández, de Viamonte, confirmaron hoy que ante la no llegada de obras públicas provinciales, decidieron reforzar el vínculo con el ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, con quien se reunirán formalmente en los próximos días como ente de intendentes K.
 
Además de los 27 intendentes, la mayoría de la zona sudeste de la provincia, estuvieron el legislador provincial Fernando Salvi y la diputada nacional Carmen Nebreda.
 
El villamariense Eduardo Accastello fue invitado, según explicó Filiponi, pero no asistió.
 
El intendente de Villa María había cuestionado la creación de este ente: "El Gobierno nacional no necesita que hagamos un campeonato de golpeadores de pecho", dijo en declaraciones a Mitre 810.
 
Hubo coincidencias en cuestionar el distanciamiento de De la Sota con Cristina, aunque inscribieron la estrategia del gobernador como parte "de la interna justicialista".
 
Con este grupo de intendentes K, quedan tres grandes polos que nuclean a los alcades del interior cordobés: los delasotistas, los kirchneristas y los radicales.
 
Por supuesto, que los intendentes de la provincia cordobesa no son los únicos ni los primeros en trazar este puente. En efecto, los bonaerenses fueron siempre los más "rápidos" para organizar sus reuniones con el ministro, o si se quiera a la inversa, el ministro fue siempre rápido en convocar a los mandatarios municipales de la provincia más populosa del país. Sobre todo, cuando las elecciones comienzan a asomar.
 
Y esta vez lo hicieron más rápido que nunca. Hasta Pino Solanas habría su temporada de campaña.
 
La tarea estuvo a cargo de Néstor Kirchner, junto a Julio de Vido, y luego, por razones obvias, a cargo del segundo. Cristina Fernández nunca tuvo un diálogo intenso con estos mandatarios, ni esas reuniones fueron de su agrado. Si lo es la coronación final, en la que aparece siempre la mandataria.
 
Pero al ministro le vienen hoy como anillo al dedo. Después de ser desplazado de sus áreas de influencia: le quitaron Transporte, el control de los bienes del Estado, lo corrieron de su incursión inicial en YPF, y entre otros, casi le borran de un plumazo sus históricas relaciones con Venezuela, con quien sumó sus mejores "anécdotas" como la de la valija de Antonini Wilson, ahora encontró un trabajo seguro de acá a 2013 y archivó sus ganas de irse del gobierno.
 
La tarea de tejer planes con intendentes K, bajo el supuesto de que en 2013 ellos pueden aportar mejor que los gobernadores a la continuidad del cristinismo, es más que importante.
 
La moneda de cambio es fondos contra alineamiento político cerrado, lo cual para los intendentes apremiados por problemas financieros, es más que tentador.
 
Daniel Peralta, el gobernador de Santa Cruz, ya se quejó por las "jugadas" K. El mandatario apuntó claro: "De Vido habló y sigue hablando, y cuando no lo hace él, manda a ladrar a los intendentes, como si fueran esos pichichos que uno utiliza para ahuyentar a alguien".
 
Por citar un caso, el intendente de la localidad de Río Turbio, Horacio Mazú, informó que 12 jefes comunales santacruceños pidieron, en una nota que le enviaron al gobernador que "no endeude a la provincia" e instaron al mandatario a girar fondos a los municipios "que tienen graves problemas". 
 
En diálogo telefónico con la agencia estatal 'Télam', explicó que participó junto a sus pares de una reunión en la localidad de Luis Piedrabuena para analizar la situación de la provincia patagónica, donde los municipios atraviesan"graves problemas" y que "no han podido pagar los sueldos" porque en los últimos "6 meses hubo una restricción de los fondos provinciales". "Hay que trabajar sobre la administración y no a confrontar con el gobierno nacional", señaló el intendente.
 
En el mismo sentido, informó que la reunión que mantuvieron los jefes comunales con el ministro de Planificación, Julio de Vido, fue para acordar "obras estratégicas" para los vecinos.
 
"No debe enojarse el gobernador: fuimos los intendentes a dialogar con De Vido para darle respuestas a la gente y así a Peralta no le pedimos un metro de vereda", agregó y sostuvo que el ministro de Planificación "es de los más autorizados para hablar porque tiene un gran sentido de pertenencia a la provincia".
 
Poco antes, el ministro visitó a más de 20 jefes comunales de la provincia de Santa Fe, en el marco de su gira nacional para el impulso del "ambicioso plan de obras públicas". 
 
"El Gobierno ya tiene previstos los recursos para avanzar con todas las obras necesarias", indicó De Vido tras reunirse con intendentes santafesinos en el Salón Padilla del Palacio de Hacienda. 
 
"En 15 días nos juntaremos nuevamente para escuchar de boca de ustedes (los intendentes) las necesidades de cada una de las localidades y luego tendrán una devolución priorizando las obras que generen un alto nivel de ocupación de mano de obra", remarcó según el diario 'El Litoral'.
 
El ministro de Planificación dejó en claro que "todas las obras serán ejecutadas, atendiendo las prioridades de cada caso, y será vital la capacidad de ejecución de cada uno de los distritos porque nosotros no pensamos parar". 
 
Cabe remarcar que además de Peralta, el gobernador de Santa Fe, Antonio Bonfatti, fue otro de los que se sumó a los reclamos del cordobés José Manuel De la Sota, el misionero bonaerense Maurice Closs, y el bonaerense Daniel Scioli.
 
Hace poco más de una semana, fueron los intendentes bonaerenses alineados con la Rosada los que se llevaron la suculenta promesa del gran botín: más de $12.100 millones para realizar obras públicas en sus distritos. 
 
A ellos alentó De Vido, quien insistió en la tentadora frase "el que más hace, más lleva" y amasó un programa de metas concretas: enfocado en obras pequeñas, que generen puestos de trabajo local y de plazo de ejecución no mayor a 12 meses, según el diario 'La Nación'.
 
La aspiración oficial es poner en marcha el proyecto, denominado "Más municipio, mejor provincia, más modelo", a partir del último trimestre de este año y que continúe durante 2013. Es decir, en la fecha de los comicios legislativos generales podrá haber numerosas obras erigidas, una vidriera seductora para la campaña.
 
"Por estas medidas, en La Matanza no tenemos dudas de que Cristina debe ser reelegida", comentó Fernando Espinoza, mandamás del partido más poderoso del conurbano, enclavado en la tercera sección electoral. La Matanza fue beneficiada con la porción más generosa: $5.760 millones, casi la mitad del total de recursos del megaplán bonaerense.
 
Más allá de los gobernadores, muchos intendentes quedan afuera. En el caso bonaerense fueron 42 intendentes radicales, socialistas o de otras fuerzas opositoras. Ese grupo de marginados también lo integraron alcaldes considerados sciolistas y los referenciados con Sergio Massa, de Tigre. Desde Planificación relativizan la exclusión. "Empezamos con los que hay más cercanía. Los otros serán convocados más adelante", sostuvieron.
 
El método de De Vido, instruido por su jefa, fue menos artesanal que el célebre cuaderno en el que anotaba los pedidos Néstor Kirchner. El ministro encabezó tres rondas de reuniones con intendentes agrupados por sección electoral. La primera tanda fue introductoria. En la segunda, los jefes comunales expusieron el listado de obras requeridas en diapositivas de Power Point. En la tercera, el funcionario confirmó las iniciativas aprobadas y los montos, cuya información facilitó en un CD a cada alcalde.
 
El combo resultó satisfactorio. La evaluación fue simple: un intendente es más valorado por asfaltar calles y hacer cloacas, que por proyectos faraónicos a escala nacional. Así, el premio queda en el municipio.
 
"Es muy positivo y ordenador tener a De Vido como interlocutor", dijo el intendente de San Antonio de Areco, Francisco Durañona, quien junto con sus colegas de la segunda sección electoral, recibirá $658 millones.