Cuando Diego Armando Maradona fue conectado a un respirador en una clínica de Buenos Aires, el domingo 4 de abril pasado, muchos corrieron a golpear la puerta de una casa de Nápoles, la ciudad italiana donde el astro dejó algo más que grandes recuerdos y títulos.
Maradona Jr.: "Los deportistas que usan drogas no quieren aceptar que tienen un límite"
POR PATRICIA MAYORGA (*) Diego Maradona Sinagra casi idéntico a su padre y también juega fútbol. El adolescente muestra una madurez que muchos extrañan en su progenitor. La entrevista fue realizada en Roma, Italia, horas antes de la internación de su padre, y publicada hoy por el diario chileno El Mercurio.
La casa es la de Cristiana Sinagra, la mujer con la que el astro tuvo un fugaz romance en 1986 y que dejó un retoño: Diego Armando Maradona Sinagra, a quien el hoy aproblemado ex jugador debió reconocer como su hijo en 1997 y conoció en mayo de 2002. Aunque, desde entonces, el adolescente napolitano ha tratado sin éxito de comunicarse otra vez con su padre.
Pero junto con admitir su consternación por la situación médica del argentino y desearle "una pronta recuperación", Cristiana y Diego Junior pidieron una tregua a la prensa. Ambos quieren una vida tranquila, aunque todos los pasos que da el pequeño son seguidos con atención por los medios italianos, sobre todo los que da dentro de la cancha, donde se muestra como un digno heredero e incluso ha sido citado a la selección menores de su país.
Antes de esta crisis, eso sí, Diego Maradona Sinagra se sentó a conversar con El Mercurio y sus respuestas son sorprendentemente atinadas para un joven de sólo 17 años. Y casi premonitorias, vistos los acontecimientos de los últimos días.
-Hoy juegas en el equipo "primavera" (juvenil) del Nápoles. ¿Crees que llegarás al profesionalismo?
-Sí. Este es como el 1er. paso para ser profesional. El sueño mío y de todos mis compañeros es llegar al equipo adulto del Nápoles, porque es nuestra ciudad, porque aquí crecimos, vivimos, vamos al colegio, están nuestros amigos....
-¿Y llegarás a ser uno de los grandes futbolistas del siglo 21, como lo fue tu papá en el pasado?
-Me gustaría mucho, pero no sé. Por el momento, prefiero quedarme con los pies bien puestos en la tierra. Tengo que trabajar muchísimo para convertirme en un futbolista. En un gran futbolista. (...) Pero también trato de estudiar todo lo que puedo y hasta ahora he logrado manejar las dos cosas: el estudio y el fútbol. Y si no soy futbolista, me gustaría ser abogado.
-La prensa italiana le ha dedicado mucho espacio al problema de la droga, sobre todo al uso que hacen de ella los futbolistas. Incluso se dice que aproximadamente el tres por ciento de los deportistas la consume. ¿Qué piensas de este fenómeno?
-Es una cosa muy fea, a la que no le encuentro sentido. No sé explicar por qué sucede. De todas maneras, los deportistas que usan drogas se faltan el respeto a ellos mismos. Demuestran que no tienen orgullo, porque pienso que el orgullo es que seas capaz de lograr lo que quieras con tus propias fuerzas. Se me ocurre que usan drogas porque no quieren aceptar que tienen límites. Para mí es claro que es una cosa que no se debe hacer de ningún modo.
-Hay muchos jóvenes para quienes el sueño es convertirse en futbolistas famosos, en estrellas. ¿Qué consejos les darías para que no se les vayan los humos a la cabeza?
-No creo que sea capaz de dar consejos, pero puedo contar mi experiencia. Primero, poner pasión en lo que haces, porque si no la tienes es inútil: al primer fracaso o la primera vez que consideras que sufriste una injusticia, te desanimas. Y tienes que agregarle fuerza de carácter. Así podrás seguir adelante sin darles mucha importancia a los problemas que siempre surgen.
-Y si tu padre tuviera la oportunidad de leer esta entrevista, ¿qué le dirías?
-No tengo nada que decirle, solamente que esté bien. Me gustaría tener más contacto con él, con mis hermanas. Pero lo principal es que él esté bien. Conmigo o sin mí, no es importante...
-¿Crees que tu papá podría volver al mundo del fútbol activo, por ejemplo, como entrenador, para terminar su carrera del mejor modo posible?
-Creo que este es un poco el sueño de toda la gente que lo estima y que lo admira. Más aún, el sueño es que vuelva a Nápoles, que esté acá con nosotros. Todos los esperamos en Nápoles. Sobre todo yo.
-Te llamas Diego Armando Maradona, pero solamente en mayo pasado viste a tu papá por primera vez. ¿Como estuvo esa cita?
-Fue un encuentro estupendo, lo mejor que me ha pasado en mis 17 años. Fue algo muy bello, porque por primera vez pudimos hablar. No podía ni siquiera habérmelo imaginado.
-¿Qué le dijiste? ¿Qué te dijo?
-Sinceramente, nada especial. Pero nos conocimos, estuvimos juntos. Tratamos de pasar un momento tranquilo juntos. Solamente eso.
-¿Y qué ha pasado después? ¿Siguieron los contactos por teléfono, por correo electrónico, por correo normal?
-No, no hemos tenido otros contactos. Pero espero verlo pronto o hablar por teléfono con él.
-Se ve que has sido muy bien educado, pero creciste sin tu papá. ¿Qué te faltó de él en todos estos años?
-Pienso que no me ha faltado nada. De todas maneras, siempre he tenido al lado a mi mamá, a mi abuelo, a toda una familia estupenda, que me ha regaloneado desde chico. No es bonito vivir sin uno de tus padres, pero te repito que nunca me faltó nada.
-Aparte de que eres físicamente idéntico a tu papá, también parece que tienes el fútbol en la sangre. ¿Crees que como jugador tienes las mismas características de él?
-Es difícil tener las mismas características de él, porque creo que es el jugador más grande de todos los tiempos. Claro, como hijo, pienso que podemos poseer los mismos cromosomas. Pero yo creo que sobre todo tenemos el mismo carácter en la cancha: influimos en el grupo, queremos ser líderes.
-Tienes un tatuaje igual al de tu papá en el brazo, que representa al "Che" Guevara. ¿Por qué te lo hiciste?
-Porque le prometí que me lo iba a hacer. Por eso, porque me parece justo que yo tenga algo igual que él. Solamente por eso, por cumplir la promesa que le hice.
-¿Y sabes algo del "Che" Guevara?
-Claro. Fue una persona muy importante, una de las más influyentes del siglo pasado, que siempre tuvo grandes ideales y luchó por ellos. Una persona que tuvo la valentía de estar al lado de los más pobres y creo que eso es algo extraordinario. Creo que era un hombre de una gran calidad.
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)*) El Mercurio, Santiago de Chile, 2004.








