Mario Montoto ha regresado a escena, según suponen algunos rostros convulsionados en las cercanías de su ex jefe, Sergio Tasselli (aunque Tasselli no tiene nada a su nombre), concesionario de servicios eléctricos y ferroviarios.
Comienza otro clásico ferroviario: Tasselli vs. Montoto
De vez en cuando, los negocios empresarios argentinos tienen batifondos escandalosos y divertidos: Massuh - Ledesma vs. Bulgheroni; Carlos Correa vs. Bulgheroni; Madanes vs. Madanes; Escassany vs. Escassany; Rocca vs. Rattazzi; etc. Ahora es el tiempo de Montoto contra Tasselli.
Montoto fue el operador de Tasselli en la guerra empresaria con sus socios en El Metropolitano, la constructora Ormas.
Más tarde, cuando ganó Néstor Kirchner, a cuyos colaboradores Tasselli conocía personalmente por haber tenido la concesión carbonífera en Río Turbio, Santa Cruz, Tasselli reemplazó a Montoto por Osvaldo Iglesias, actual CEO de El Metropolitano.
Dado que Montoto había apostado al triunfo de Carlos Menem, pareció que iniciaba un repliegue definitivo. Por entonces, le dio soporte el canciller Rafael Bielsa, a quien al parecer le prestó algunos favores, básicamente en la aclaración ahora al Vaticano de que la Argentina no promueve el aborto.
O fue Bielsa o fue Carlos Bettini, ex jefe de asesores de la Procuración General de la Nación, hoy director ejecutivo de la fundación socialdemócrata que preside Felipe González, y operador de Kirchner en varios temas judiciales y empresarios, lo cierto es que alguien le abrió la puerta del despacho presidencial a Montoto.
Luego de una muy dura discusión inicial con Kirchner, su versión es que logró establecer un diálogo civilizado, que es la cobertura política que buscaba para iniciar una ofensiva judicial contra Tasselli.
Bielsa, Bettini y Montoto tienen un denominador común: en los '70 fueron montoneros, o al menos de la Tendencia Revolucionaria.
De todos modos es difícil saber si ese diálogo civilizado se mantendrá cuando Héctor Icazuriaga, en sus visitas cotidianas a Tasselli, se entere de los recientes sucesos.
En cualquier caso, sorpresas hay para todos porque el sindicato de Luz y Fuerza, que tiene relación con los hermanos Tasselli por la concesión eléctrica en Catamarca y Formosa, ha demostrado una posición muy volátil en las últimas horas.
Hay quienes afirman que el problema es que varios sindicalistas de la Federación Argentina de Luz y Fuerza comulgan con los mismos obispos que Montoto. Habrá que verificarlo.
En Catamarca, existe desde hace tiempo una ofensiva político-mediática contra Edecat, la concesión eléctrica de los Tasselli. Pero algo ha ocurrido en las últimas horas que no logra trascender aún en los accionistas de la concesión que parecen tener algún debate entre ellos.
En cualquier caso, todos le aconsejan hace tiempo a los Tasselli que abandonen esa concesión porque es un negocio que da pérdidas. Quien se la quede no estará obteniendo rentabilidad, al menos en las condiciones presentes.
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