A veces, la Argentina construye mitos, difíciles de sostener en la realidad. Y no se trata solamente de ese que dice que "Carlos Gardel cada día canta mejor". También ocurre con la tradición que indica que la Argentina produce la mejor carne del mundo, los ovinos más grandes y los mejores caballos...
Guambia Bo desafía a Bagó a trascender el cabotaje
POR DANTE El haras Firmamento, de Juan Carlos Bagó, tuvo un gran día en San Isidro pero la pregunta es si permanecerá en el cabotaje o intentará trascender al gran escenario internacional, tal como sí ocurre con los caballos y jugadores de polo argentino.
De acuerdo a la gente de la ex Edcadassa, el rubro de exportación aérea que más creció durante los años 2002 y 2003 fue el de animales vivos, y en el aeropuerto internacional de Ezeiza, provincia de Buenos Aires, debieron acondicionar un sector que funciona como si fuese una caballeriza improvisada ya que la mayoría de las ventas al extranjero son de caballos.
La producción argentina de caballos para competencias de polo es reconocida pero ¿por qué no ocurre algo similar con la producción de caballos de carrera? Algún lector dirá que la Argentina fue la cuna de tal o cual campeón pero han sido excepciones y no la regla general, como sí ocurre con el polo.
Alguien podría explicar que la anatomía del caballo autóctono de la Argentina, que es utilizado en el polo, es diferente a la del equino utilizado en el turf internacional.
Sin embargo, la genética disponible en la Argentina es buena, la geografía del país es una ventaja comparativa y hay tradición turfística -por supuesto que algo devaluada, como la economía y también por el avance desmedido de los tragamonedas y otros juegos de azar-.
Luego está el jinete: en el polo, la Argentina luce con sucesivas generaciones brillantes de handicap 10, audaces, diestros, calificados. Sin embargo, no debería resultar imposible imitarlo en el turf. Al menos no es el jinete un obstáculo insalvable que explique la falta de trascendencia, la mediocridad, la pequeñez del turf argentino.
Fue imposible no pensar esto ayer, en el Hipódromo de San Isidro, donde se disputó uno de los premios más importantes del país, que resulta más que modesto a escala internacional.
¿Qué es lo magro? ¿El monto de los premios, la calidad de los competidores o la organización del espectáculo? ¿Quién ha asesinado al turf argentino?
En San Isidro, y pese al diluvio, el Gran Premio Miguel A. Martínez de Hoz (G1-2000 m) ofreció un nivel superior al acostumbrado para el verano, con una excelente victoria de Guambia Bo, ganador de la Polla de Potrillos, de Maroñas, Montevideo, Uruguay.
Ahora, Guambia Bo es un candidato a ganar el Gran Premio Latinoamericano, que se correrá en abril en Santiago de Chile por US$ 150.000.
El caballo intentará más adelante su revancha en el Gran Premio Carlos Pellegrini, donde no satisfizo las expectativas.
Fue la 4ta. victoria de Guambia Bo conseguida con la misma táctica: potagonista desde la salida, con fuerza suficiente para distanciarse en la recta y contener la carga final de algunos competidores.
"El cuidador me había dicho que lo corriera adelante; que si perdía, que fuera haciendo la punta. Y si arriba mermó un poquito, fue porque la pista estaba terrible; además, veníamos corriendo muy fuerte", explicó el jinete, Osvaldo Dávila.
El cuidador es Facundo Bunge Frers. Por los padrillos que tiene el haras de uno de los dueños de Laboratorios Bagó, podría aspirar a salir del cabotaje: Numerous, Parade Marshal, Romanov, Poliglote, Westbridge, Llers Fitz y Shark.
Pero, como siempre, "los pingos se ven en la pista".
Fue un gran día para el haras Firmamento, fundada en 1980 por Juan Carlos Bagó, quien sigue siendo su dueño. Firmamento ubicó a Guambia Bo, Nº 1; As de Pik, Nº 2; y Jungle Fitz, Nº 3.
¿Guambia Bo tiene nivel internacional o sólo es para divertimento regional?
El haras Firmamento tiene su proyecto tan inconcluso como su página en la internet, que cuando se refiere a contactos en USA y Europa afirma que se encuentra "en construcción".
El haras ofrece en sus ventas de agosto y octubre sus machos de 2 años y se queda con las potrancas para reciclar el plantel de yeguas madres.
Ayer, en Arcadia, California, corrió un caballo llamado Pleasantly Perfect, de 6 años, que el 24 de octubre había ganado un gran premio por US$ 4 millones llamado Breeders' Cup Classic. Esta vez ganó US$$ 250.000 en el premio San Antonio Handicap.
Paradójicamente, en USA hay más tragamonedas y al menos 2 ciudades enteras dedicadas a los juegos de azar (Las Vegas y Atlantic City), pero el turf mantiene su fortaleza.
Entrenado por Richard Mandella y con conducido por Alex Solis, Pleasantly Perfect se disparó en la recta final y le sacó 4 cuerpos al 2do. La cadena de Disney, ESPN, televisó ambas competencias.
Ahora, Pleasantly Perfect será un firme candidato para el Santa Anita Handicap, que se correrá el 6 de marzo, con un premio de US$ 1 millón. Y la posibilidad de que rompa récords de competencias corridas / competencias ganadas, ha provocado una conmoción en el ambiente.







